Messi fue tratado con hormonas para crecer

El que un niño no crezca lo suficiente está relacionado con la cuestión genética o bien con un problema de hormona de crecimiento.

29/04/2011 11:45
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“Los patrones de crecimiento y desarrollo de un niño pueden depender de la genética, la nutrición, la actividad física, el bienestar psicológico o por alguna enfermedad”, reveló el doctor Armando Blanco, Endocrinólogo Pediatra, al referirse al problema de hormona de crecimiento que puede ser detectado en algunos niños y que representa una situación llamada de “talla baja”, y que es representada cuando la estatura de la persona está por debajo del 97 por ciento promedio del resto de los niños de su misma edad. 

No obstante, para determinar si un niño tiene un problema de “talla baja”, es necesario que el endocrinólogo valore la historia familiar del paciente, ya que cuando se trata de ser bajo de estatura por herencia, no existe un problema como tal. 
 
Sin embargo, cuando se ha detectado un caso así, de acuerdo con el doctor Blanco, niños y jóvenes dependen de la hormona de crecimiento para desarrollarse, sin embargo, “si ellos presentan una deficiencia de hormona de crecimiento, se les puede administrar la cantidad adicional de la hormona y crecerán de manera normal”. 
 
El caso de Lionel Messi
Una de las noticias que volvieron a impulsar el uso de este tratamiento, descubierto desde los años sesentas y prohibido durante 1985, a causa del virus Creutzfeldt-Jakob (o virus de las vacas locas), fue la sospecha de que el jugador del Barcelona, Lionel Messi, fue tratado con la hormona de crecimiento. 
 
Lejos de ocultarlo, el jugador participó con una marca deportiva realizando un comercial en el que hablaba del problema de crecimiento que se le detectó a los 11 años.
 
Mientras era jugador del equipo argentino Newell’s Old Boys, escuadra que se negó a pagar el tratamiento que rozaba los mil dólares por mes, el club Barcelona absorbió el gasto, consiguiendo que Messi creciera 23 centímetros y sea hoy el mejor futbolista del mundo. 
 
Hoy en día, Lionel Messi es la carta de presentación de aquellos que, como el doctor Blanco y algunos laboratorios, promueven el uso del tratamiento de la hormona del crecimiento en niños con problemas de “talla baja”. 
 
Calcular la altura esperada
De acuerdo con el doctor Blanco, es muy sencillo calcular la estatura de un niño que acaba de nacer, por medio de una fórmula matemática, aun cuando ya existen programas computacionales que ayudan a calcularla. 
 
En el caso de las niñas, hay que sumar la estatura de los padres, restarle 13 centímetros al resultado y dividirlo entre dos. 
 
En el caso de los niños, se suma la estatura de los padres, pero se le suman 13 centímetros al resultado, y posteriormente se divide entre dos. 
 
“El margen de error debe ser de, más o menos, 5 centímetros, pero el resultado es el promedio de lo que se debe esperar”, mencionó Blanco. 
 
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Salud, realizada en 2006, la prevalencia del problema de “talla baja” representa un 44.3 por ciento en niños indígenas y un 14.5 por ciento en niños no indígenas. 
 
Ubicar el problema
Por su parte, el doctor Arturo Torres, Director Médico de la Unidad de Negocios de Alta Especialidad de Laboratorios Merck, explicó que, debido a que el problema de “talla baja” –o el que un niño tenga una estatura menor a lo que esperaba– depende de diversos factores, antes de prescribir un tratamiento con hormona de crecimiento, es importante identificar la raíz del problema, ya que en muchos casos puede ser motivado por alguna clase de infección o enfermedad crónica recurrente e, incluso por mala nutrición.
 
“El endocrinólogo pediatra sabrá cuáles son las pruebas y análisis que deben realizarse para identificar la causa de la talla baja del infante, e instaurar el tratamiento cuando sea necesario”, indicó el doctor Torres. 
 
En caso de no atenderse un problema bien identificado de “talla baja”, según el doctor Blanco, puede haber repercusiones como desarrollar problemas en los huesos, acumulación de tejido graso y aumento en colesterol y triglicéridos. 
 
Sobre los posibles efectos secundarios, el doctor Blanco argumentó que, en la actualidad, son mínimos y se reducen a náuseas, aparición de ronchas y dolores de cabeza, y explicó que, desde 1997, el tratamiento de hormona de crecimiento se utiliza, inclusive, en adultos, para evitar un deterioro del organismo más acelerado. 
 
Finalmente, Blanco pidió que se preste atención en este problema de “talla baja”, para evitar la pérdida de “grandes talentos (…) para crear niños con mayor autoestima y adultos integrados a la sociedad mexicana”. 
 

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