Los principales problemas oculares que afectan la vista de los mexicanos son los de refracción: miopía, astigmatismo e hipermetropía, los cuales pueden controlarse e incluso revertirse si se hace una revisión oportuna de los menores antes de los 4 años de edad, indicó a SUMEDICO el doctor Ernesto Díaz del Castillo Martín (*), integrante del Consejo Mexicano de Oftalmología y la Sociedad Mexicana de Oftalmología, quien indicó las características de cada uno de estos:
Miopía.- Esta obedece a un crecimiento mayor del globo ocular, lo cual provoca que el sistema óptico no se concentren en la retina sino antes de esta, por lo mismo se ve bien de cerca, pero no de lejos.
El especialista apuntó que la miopía tiene origen en la genética, es decir en la información heredada en los cromosomas y esto es lo que determina si este error de refracción se detiene a cierta edad o se desarrolla al paso de los años.
Hipermetropía.- En estos casos el defecto consiste en que el ojo es más chico de lo normal, por lo mismo se ve bien de lejos pero mal de cerca. Es muy frecuente en niños entre los dos y seis años, la ventaja es que usan lentes sólo por un periodo de tiempo, pues al crecer también lo hace el globo ocular y disminuye la hipermetropía.
Astigmatismo.- Este es un defecto de la córnea, la cual es la lente transparente que está hasta adelante del ojo y es la más poderosa del mismo, esta debería ser en teoría perfectamente redonda para que no deforme el registro de las imágenes; sin embargo en ocasiones es ovalada, es decir la curva vertical es más larga que la horizontal lo que provoca un foco confuso pues este es diferente en cada zona donde se concentra la imagen, entonces se ve mal tanto de lejos como de cerca, enfatizó el especialista. En estos casos los lentes son especiales, se les denominan cilíndricos porque tienen la capacidad de corregir diferentes ángulos.
“Las lentes esféricas o cilíndricas tienen poder en todos los radios de curvatura, pero es distinto en cada uno de ellos, es decir, la graduación se aplica de manera diferente en los 180 grados a los 90 grados y esto compensa el defecto de la córnea”.
El doctor aclaró que existen casos muy avanzados, como el queratocono, donde se requieren lentes especiales de hasta 6 dioptrías.
Limitaciones por errores en la vista
En los menores las deficiencias en la vista provocan limitaciones, desde una baja en el rendimiento escolar hasta conductas de timidez, acotó el doctor Castillo Martín, como el de abandonar juegos como el futbol, la bicicleta e incluso trepar a los árboles, por temor a romper sus lentes, y preferir la lectura y actividades que generalmente realizan solos.
Es por lo anterior que es importante llevarlos con un oftalmólogo antes de los cuatro años, insistió, pues si hay un defecto se puede evitar que avance, e incluso corregir.
En cuanto al uso de lentes, apuntó que lo más recomendable para los menores es el uso de anteojos.
“La cirugía no es lo mejor, porque no se pueden calcular los cambios de dioptría en el futuro, entonces el remedio es temporal; tampoco se sugieren los lentes de contacto porque no tienen el cuidado de higiene suficiente, en todo caso estos pueden usarse hasta la pre-adolescencia, es decir entre los 10 y 11 años. En general en los pequeños hay que pensar en lentes, enseñarlos a usarlos y cuidarlos, sólo en casos muy especiales o severos de deficiencias visuales se puede recurrir a los pupilentes o cirugías”, reiteró el especialista.
(*) Ernesto Díaz del Castillo Martín, jefatura dirección de oftalmología del Hospital de Especialidades del Siglo XXI, Sociedad Mexicana de Oftalmología, Consejo Mexicano de Oftalmología Ernesto.diazc@imss.gob.mx