Acoso laboral se ha convertido en epidemia

Hay tres tipos: ascendente, cuando es del subordinado al jefe; horizontal, entre compañeros; y descendente, del jefe al subordinado.

10/11/2014 3:08
AA

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cerca de 12 millones de personas padecen mobbing en el orbe. En Europa, donde es catalogado como riesgo laboral, también es considerado una epidemia, y para la Organización Mundial de la Salud (OMS), habría alcanzado el grado de pandemia al ser causante de varios suicidios.

 
En México, expuso Griselda Zúñiga Ruiz, todos en algún momento lo han padecido. 
 
El término mobbing, explicó la estudiante de posgrado de Administración de Organizaciones de la UNAM, fue acuñado por Heinz Leymann, doctor en Psicología del Trabajo, pero quien lo estudió por primera vez fue el etólogo Konrand Lorenz, quien al analizar el comportamiento de ciertas aves, observó que éstas formaban conjuntos para atacar a un individuo.
 
Al principio, Leymann hablaba de bullying, pero conforme avanzaron sus indagaciones determinó que el acoso laboral es diferente al escolar, pues más que físico es psicológico.
 
Hay mobbing si un grupo tiene actitudes hostiles contra un compañero a fin de aislarlo. La víctima normalmente es una persona brillante, vista como una amenaza por los atacantes.
 
Leymann usa el concepto para definir una situación en la que una persona ejerce violencia psicológica extrema, de forma sistemática, recurrente y durante un tiempo prolongado para entorpecer las labores y destruir las redes de comunicación y reputación de alguno de sus compañeros y así obligarlo a renunciar.
 
Para no confundirlo con un conflicto eventual, éste debe darse “mínimo una vez a la semana y por lo menos durante seis meses”, apuntó Zúñiga, quien realiza, como parte de su tesis de maestría, la investigación El mobbing y sus repercusiones organizacionales.
 
Como la línea entre ambos escenarios es muy delgada, Leymann diseñó un cuestionario para detectar 45 actividades de acoso divididas en cinco grupos encaminados a reducir la comunicación, tener menor contacto social, desacreditar la reputación, reducir la ocupación de la víctima y desacreditarla profesionalmente, así como a afectar la salud física o psíquica.
 
Hay tres tipos: ascendente, cuando es del subordinado al jefe (muy raro); horizontal, entre compañeros (más frecuente y fuerte); y descendente, del jefe al subordinado (llamado bossing).
 
Usualmente no es atendido porque no hay estudios que demuestren cómo afecta a las empresas e instituciones. 
 
En México, según un estudio realizado por la OCC Mundial, 51 por ciento de los profesionistas han padecido acoso laboral. En empresas e instituciones hay quejas usualmente ignoradas, pues los reclamos no se aceptan a menos que se presenten pruebas.
 
Es peor correr al acosado o al acosador, como hacen las empresas privadas, o rotarlos, como pasa en las instituciones públicas, porque el mobbing se puede convertir en una epidemia, concluyó (Con información de UNAM).

Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: