¿Aman los hombres igual que las mujeres?

Debido a diferencias en la conexión de las estructuras cerebrales, los hombres cuando se enamoran lo hacen más profundamente que las mujeres.

13/02/2012 10:51
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En contra de lo que comúnmente se piensa, los hombres se enamoran más intensamente que las mujeres y sufren con mayor profundidad un abandono, según estudios de actividad cerebral. 

Científicos de la Universidad de Rutgers, en Estados Unidos, han hecho algunos hallazgos que desmienten y otros que confirman lo que la sabiduría popular dice sobre los varones y sus parejas: los hombres tienen más regiones cerebrales dedicadas a pensar en sexo, en comparación con las mujeres; los hombres desarrollan poco apego a la pareja cuando son jóvenes; los hombres bajan su nivel de testosterona durante la crianza de un hijo.

Estos son alguno de los hallazgos que se han acumulado en las últimas décadas en el estudio del cerebro y conducta masculina, los cuales fueron explicados a SUMEDICO por la doctora Georgina Montemayor (*), catedrática de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en anatomía y cerebro de hombre y mujer.

Los estudios de la doctora Montemayor se apoyan mucho en los hallazgos hechos en Estados Unidos, por la antropóloga y bióloga Hellen Fisher, quien ha realizado estudios de imágenes del cerebro en funcionamiento, en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey.

Una de las primeras ideas que comparten los expertos en cerebro de hombre y mujer es que ambos tienen las mismas estructuras, pero lo que cambia es la manera como están conectados y las funciones que adopta. Esta diferencia en interconexiones marca muchas diferencias al interpretar y procesar señales, según el sexo del individuo.

“Se habla de que los hombres tienen lateralizado el cerebro ¿Qué quiere decir esto? que no está tan bien comunicado el hemisferio derecho con el hemisferio izquierdo y que los hombres tienden a hacer funciones específicas con un hemisferio específico. Las mujeres tenemos más intercomunicación. Incluso tenemos dos zonas para el habla, los hombres nada más tienen una, del lado izquierdo.

“Además de estas diferencias de intercomunicación entre hemisferios cerebrales, se puede decir que los hombres y las mujeres también somos diferentes porque tenemos algunos programas cerebrales diferentes; los hombres vienen con un paquete de programas y las mujeres con otro paquete, ambos dirigidos a asegurar la reproducción de la especie”, dice la doctora Montemayor.

Del deseo al amor verdadero
Para estudiar las operaciones que realiza el cerebro de hombres y mujeres cuando buscan pareja, la doctora Fisher dividió en tres grupos los procesos químicos y biológicos que ocurren en hombres y mujeres que buscan pareja: deseo sexual, enamoramiento y amor verdadero.

En cada una de estas tres fases se han hecho hallazgos muy importantes en el cerebro masculino, que explican algunas de las conductas más arraigadas y antiguas de los varones.

En la fase de deseo sexual, los hombres responden a estímulos externos muy rápidamente y se ven fuertemente motivados a acercarse a las mujeres con las que podría hacer una pareja. Los médicos hoy saben que hay un número mayor de estructuras cerebrales dedicadas al sexo en el cerebro del hombre que el de la mujer.

“Evolutivamente, la responsabilidad del varón era, en sentido figurado, colocar tantos huevos en tantas canastas como fuera posible. Uno podría pensar que entonces los seres humanos somos polígamos, pero fíjate que no. Hay ciertos indicadores corporales que nos hacen pensar que la formación de la pareja es un diseño y una preferencia biológica humana. Los testículos de los varones, en comparación con su tamaño corporal son pequeños y esto es un indicador de que no tienen que competir con más machos para fecundar a las hembras. Esto nos dice que hombres y mujeres han encontrado un beneficio de vivir en pareja”, dice la doctora Montemayor, en su cubículo de la Facultad de Medicina de la UNAM.

¿Te quedas dormido después del sexo?
La investigadora dice que en el cerebro de los hombres hay un programa muy especial y muy extraño para interpretar muchas señales de la mujer que le gusta como señales de aceptación lo que provoca muchos malos entendidos entre hombres y mujeres.

“Claro que estamos hablando de programas muy antiguos. Tenemos la corteza cerebral, que es la parte más evolucionada del cerebro, que nos permite tomar decisiones, pero no por eso hemos dejado de proceder a partir de estos programas tan antiguos”, añade la divulgadora de la ciencia.

El fin que persigue el programa cerebral del deseo sexual es el reproductivo, por eso también se vive diferente en hombres y en mujeres.

“Cuando termina la actividad sexual los hombres paran ese programa cerebral, dejan de pensar y les da sueño. Las mujeres, cuando termina la actividad sexual vuelven a pensar y viene lo que se llama la fase de nido. Después de un encuentro sexual la mujer empieza a pensar en lo que sigue, mientras que para los hombres, se acabó. Después del coito dejan de pensar”.

Pero más allá del programa del deseo sexual, el hombre tiene también el programa cerebral del enamoramiento y el programa del apego o amor verdadero.

El amor romántico
El enamoramiento es un programa considerado caro para el cuerpo y para el cerebro. También llamado amor romántico, el cual afecta el sistema de recompensa y al neurotransmisor del sistema que nos hace desarrollar adicciones y que nos hace alcanzar objetivos también.

“A nivel bioquímico, hombres y mujeres nos enamoramos igual; se libera la feniletilamina (FEA), dopamina, norepinefrina, serotonina, oxitocina y vasopresina. Pero debido a estas diferencias en la conexión de las estructuras cerebrales, los hombres en enamoramiento perciben a su pareja mediante una visión de túnel. Entonces, se enamoran más profundamente que nosotras, aunque no lo creas… y como están tan poco educados para reconocer los sentimientos y compartirlos, cuando la pareja los deja sufren terriblemente”, dice la investigadora mexicana.

Cuando un hombre desea sexualmente, puede desear a varias personas al mismo tiempo, pero cuando estás enamorado sólo desea a una sola persona.

“El programa del enamoramiento incluso es caro porque, además de que se liberan muchos neurotransmisores al mismo tiempo, el programa impacta hasta las zonas más complejas del cerebro, como la corteza prefrontal, la que está detrás de la frente es la más evolucionada y es exclusiva de los humanos. Esta es la zona que nos permite elaborar juicios de valor. Pues cuando estamos enamorados hacemos cosas que en nuestro sano juicio nunca hubiéramos hecho”.

¿Cuánto le dura el enamoramiento a un hombre? No hay un estándar. Pero es un hecho que biológicamente el cuerpo no puede sostener mucho el ritmo de producción de neuroquímicos y de saturación de los receptores nerviosos. Algunas parejas pueden extender la producción de dopamina, aprendiendo cosas nuevas juntos o realizando ejercicio juntos, pero finalmente el programa del enamoramiento se apaga y, los hombres que tienen suerte, echan a andar el programa del amor verdadero o del apego.

Amor duradero
Este tercer programa cerebral llamado amor verdadero es muy complejo, en hombres y mujeres, se construye con el tiempo porque involucra neurotransmisores y los llamados mapas mentales.

“El programa del apego, también llamado “amor verdadero”, es un programa de largo plazo. Hay que trabajarlo mucho y está mediado por las hormonas oxitosina y por la vasopresina. La oxitocina es más importante en la mujer y la vasopresina cumple estas funciones de apego en el varón, pero este programa es un programa que se desarrolla muy a largo plazo. Tú no puedes sentir este apego, este amor verdadero, en un año, es tardado y tiene sus complicaciones.

“Estos tres son programas cerebrales muy primitivos, pero no estamos sólo sujetos a ellos, está la capacidad de discernir y tomar decisiones. Por ejemplo, aunque no tenemos un programa cerebral para mantener el matrimonio tenemos que desarrollar estrategias para poder manejar qué haces si te vuelves a enamorar y ya tienes pareja: ¿qué tanto te conviene seguir un nuevo programa de enamoramiento o ponerle suspensión? Porque a la gente no le gusta que su pareja tenga otra pareja al mismo tiempo. Nos gusta la vida en pareja”, indica Montemayor.

Baja la testosterona
Se dice que la presencia de la hormona llamada testosterona inhibe en los varones la expresión de la vasopresina, que es la hormona que genera sentimientos de apego. Esta es una posible explicación de por qué cuando los varones son jóvenes carecen de fuerte apego. Ellos tienen niveles de testosterona muy altos y estos niveles de testosterona alta inhiben la expresión de la vasopresina.

Sin embargo, este fenómeno cambia cuando los varones tienen un hijo y están en la crianza

“Les baja la testosterona porque el diseño es para que les suba la vasopresina y no sean agresivos con la cría y puedan encargarse, junto con la hembra, de la cría. Esto es un fenómeno muy interesante, que les baje la testosterona cuando procrean. Después la cría crece y cuando los varones se encuentran en etapa de envejecimiento vuelve a bajar la testosterona y se sienten con mayor necesidad de la pareja”, concluye la doctora Montemayor.

(*) Dra. Georgina Montemayor, catedrática de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en anatomía y cerebro de hombre y mujer. Divulgadora de la ciencia. 


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