Anemia perjudica desarrollo físico e intelectual

Un adecuado consumo de hierro es fundamental para evitar que la anemia afecte a los niños, dijo experta en nutrición a SUMEDICO.

12/04/2011 7:54
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Cuando tenemos un hijo nuestra principal preocupación es que cuente con todos los nutrientes necesarios para un gran desarrollo físico y mental, sin embargo, generalmente se descuida un aspecto fundamental: que tenga un adecuado consumo de hierro, el cual es primordial para evitar la anemia, enfermedad que afecta principalmente a niños de los cero a los dos años de edad, y a adolescentes, quienes pueden enfrentar severos problemas de salud por un bajo peso y talla y la imposibilidad de alcanzar niveles de aprendizaje igual al del resto de sus compañeros en la escuela, explicó a SUMEDICO la doctora Elisa Gómez Reyes(*), presidenta de la Asociación Mexicana de Nutriología.

La experta en nutrición, alimentos funcionales y gastroenterología indicó que la anemia es consecuencia de la falta de hierro en la sangre, mineral que es clave para la producción de hemoglobina, que es la proteína utilizada por los glóbulos rojos para llevar oxígeno a cada uno de nuestros organismos; si bien esta deficiencia puede registrarse a cualquier edad, las investigaciones internacionales han demostrado que afecta principalmente a mujeres embarazadas y niños por lo cual las medidas de prevención contra este mal deben adoptarse desde el mismo proceso de gestación, etapa en que la mujer debe tomar suplementos que favorezcan el desarrollo del bebé dentro del vientre materno.

Los suplementos con hierro se deben mantener al menos los primeros seis meses posteriores al parto, en la etapa en que se alimenta con leche materna, agregó la también especialista del Instituto Nacional de Nutrición; en la etapa de los 4 los 6 meses de vida es necesario que se le proporciones papillas con alimentos con alto contenido de hierro y productos fortificados, esto es vital porque de los 6 a 24 meses los infantes registran un acelerado desarrollo y agotan las reservas del mineral adquiridas en la gestación.

¿Cuándo inicio el cuidado del contenido de hierro?
La nutrióloga Gómez Reyes refirió que esta labor se inicia con el ginecólogo a partir del control prenatal, es particularmente antes de las 13 primeras semanas de gestación que se debe tener mucho cuidado de que la mamá no registre anemia, pues uno de los principales riesgos para su hijo es nacer antes de tiempo (prematuro) y/o tener bajo peso al nacer, que son las principales causas de mortalidad neonatal.

Pero además, conforma avancen en su crecimiento los infantes con deficiencia de hierro van a enfrentar importantes problemas de desarrollo físico, que los puede afectar emocionalmente, como es el quedar de bajo peso y talla por lo que siempre se sentirán en desventaja con respecto a sus compañeros que sí tengan una estatura dentro de los niveles normales, más aún con aquellos que alcancen una estatura mayor.

Otro problema de la anemia es que provoca la baja presencia de defensas para enfrentar infecciones diarreicas o respiratorias que los puede convertir en niños enfermizos; esta misma situación los colocará con un rendimiento físico inferior al de otros menores y les impedirá participar en ejercicios o deportes como la natación, el fut bol, volibol, básquet, entre otros. Esto es debido a que el hierro provoca una falta de oxigenación y una baja producción de proteínas.

Un aspecto de igual o mayor importancia para que se prevenga la falta de hierro, subrayó la experta, es que si bien es posible revertir su deficiencia a partir de suplementos, lo cierto es que no se logra revertir del todo el daño que se provoca al sistema nervioso, concretamente a la capacidad de concentración y memoria de los niños, pues de acuerdo a las investigaciones, sólo pueden mejorar en un rango de 30 por ciento, por lo cual, por más que se esfuercen, no alcanzarán calificaciones altas.

Obesidad y afecciones cardiacas
Uno de los graves problemas que acompaña a la anemia es la obesidad, pues ambos padecimientos tienen como origen malos hábitos alimenticios con una alta ingesta de grasas y azúcares y el consumo de pocos nutrientes contenidos en verduras, en especial de hojas verdes.

La conjunción de obesidad y anemia, puntualizó la nutrióloga Gómez Reyes, conlleva a riegos mayores: el desarrollo de enfermedades crónicas severas como la diabetes, hipertensión y afecciones cardiacas, entre otras. Es por ello que entre las medidas de prevención que se deben adoptar se encuentran:

  • Control prenatal, desde el principio del embarazo para, partir de análisis de sangre, establecer los niveles de hierro y de ser necesario hacer ajustes en su dieta
  • Inducción de suplementos, a través de jarabes, pastillas o inyecciones.
  • Cambio de hábitos, para aumentar el consumo de alimentos con el mineral, entre ellos vegetales de hoja verde y carnes rojas, así como de aquellos con alto contenido de vitamina C que ayudan a fijar el mineral en la sangre.
  • Control de parasitosis y enfermedades, con el objetivo de evitar vómito, diarrea e infecciones, pues estos impiden una adecuada absorción de nutrientes.

 

(*)Dra. Elisa Gómez Reyes

Presidenta de la Asociación Mexicana de Nutriología

Experta en Nutrición, Alimentos Funcionales y Gastroenterología

 


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