Angina de pecho, un conjunto de síntomas

Sudor frío, ganas de defecar y sensación de mareo son algunos de los síntomas de este problema cardiaco, dijo especialista.

26/09/2012 3:32
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El cardiólogo Jaime Santiago dijo a SUMEDICO que ante cualquier dolor en el pecho, las personas deben acudir de inmediato con el especialista para descartar que pueda ser el aviso de un posible infarto o la enfermedad conocida como angina de pecho.

Este mal, dijo el experto es un dolor en el pecho causado por la falta de irrigación sanguínea al corazón, pero “es muy particular, no es una opresión cualquiera, sino que va acompañado de otros síntomas”:

  1. El dolor se extiende hacia el hombro izquierdo, la espalda e incluso sube hasta la mandíbula
  2. Hay sudoración fría
  3. Ganas de defecar
  4. Sensación de mareo
  5. Nauseas o vómito
  6. Y de acuerdo con Santiago, son los hombres quienes tienen más riesgo de presentarlo, así como las mujeres después de la menopausia porque “las hormonas femeninas les brindan un protector natural contra el riesgo de la enfermedad, pero al decrecer los estrógenos con la terminación de la regla, el riesgo sube”, dijo.

Otros de los factores que incrementan el riesgo de desarrollar angina de pecho, según el cardiólogo son:

  1. Diabetes
  2. Hipertensión
  3. Tabaquismo
  4. Grasas en la sangre (triglicéridos altos)
  5. Colesterol elevado
  6. Vida sedentaria
  7. Sobrepeso
  8. Personalidad de alto estrés
  9. Malos hábitos de alimentación
  10. Familiares que la hayan presentado
  11. Herencia genética y en hábitos

El especialista indicó que la parte de la herencia de hábitos tiene incluso una mayor incidencia que la genética, porque “es con la que se crece desde niño y si son malos hábitos los va arraigando, los llevará a su vida adulta y finalmente los volverá a inculcar a sus hijos, porque si yo vengo de una familia sedentaria, difícilmente tendré interés en hacer ejercicio por ejemplo”, dijo.

Santiago señaló que tener un estilo de vida saludable no solo reduce el riesgo de las enfermedades cardiovasculares, sino en general tiene un impacto en la mejoría de la vida de las personas, pero en el caso que un paciente ya tenga el diagnóstico, o se le haya detectado un riesgo elevado, la persona debe:

  • Realizarse estudios de laboratorio por lo menos una vez al año
  • Electrocardiograma entre una y tres veces por año, según la indicación médica

Y en el caso que una persona tenga 40 años o más, el experto indicó que estas revisiones deben ser anuales a modo de monitoreo y ante cualquier anomalía se pueda indicar el tratamiento adecuado.

En el caso de la isquemia (falta de irrigación sanguínea), el experto señaló que hay tres tipos de tratamiento:

  1. Píldoras o medicamentos
  2. Cateterismos (evalúa el grado de avance de la enfermedad y se resuelve en la misma intervención)
  3. Cirugía a corazón abierto (bypass, o puentes coronarios)

Sin embargo, y a pesar de las buenas opciones de tratamiento, el experto hizo énfasis en la necesidad de prevenir en lugar de curar, y para ello recomendó:

  1. Optar por consumir una dieta mediterránea (alto consumo de verduras, pescados blancos, mucha fibra, grasas vegetales como el aceite de oliva que previene cúmulo de colesterol en las arterias, y pequeñas cantidades de vino tinto que aporta antioxidantes para el corazón)
  2. Evitar ingesta  de alimentos de origen animal
  3. Reducir la ingesta de sal
  4. Evitar consumir alimentos ricos en carbohidratos como los muy dulces, harinas como pastas y panes
  5. Tratar de balancear lo más posible la dieta
  6. Hacer ejercicio de forma frecuente
  7. No permitirse subir de peso
  8. Tener una vida lo más relajada posible

Y a pesar que es muy importante mantener una vida físicamente activa, el experto señaló que una persona que ha permanecido varios años o toda la vida con un nivel sedentario, es preciso hacer estudios para verificar que el paciente puede realizar ejercicio físico sin correr riesgos que dañen su corazón, que le cause un infarto o incluso la muerte.

Santiago mencionó que para cuidar la salud cardiaca siempre se recomiendan ejercicios aeróbicos como la caminata o la natación, porque los ejercicios anaeróbicos como las pesas o los que implican mucho esfuerzo físico no ayudan en nada a mejorar la salud de este órgano, únicamente aumentan la más a muscular o la tonifican.

Finalmente el especialista hizo énfasis en la necesidad de prevenir este tipo de enfermedades principalmente con una buena alimentación y ejercicio físico que además de prevenir daños al corazón de forma directa, como un infarto al miocardio, que es la forma más común y más severa de mal coronario, así como mejorar el metabolismo, al mantener las grasas y glucosa en sangre en niveles sanos.

(*) Dr. Jaime Santiago
Cardiólogo del Centro Médico
Sociedad Mexicana de Cardiología
Sociedad Nacional de Cardiólogos de México
Sociedad de Internacional de Cardiología
Sociedad médica del Hospilal Dalinde, del Ángeles Metropolitano y del ACB


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