Ataque cardiaco agrava aterosclerosis

Un nuevo estudio encontró la causa de que un ataque al corazón pueda provocar daños más graves a pacientes con aterosclerosis.

29/06/2012 6:07
AA

 Un nuevo estudio publicado en Nature, afirmó que cuando hay un ataque cardiaco no sólo se daña el tejido muscular del corazón, cortando su suministro de sangre, sino que también pone en marcha una cascada inflamatoria que agrava la aterosclerosis.

Y estos resultados han dado lugar a una nueva estrategia terapéutica para la prevención de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, que tienen lugar cuando las placas ateroscleróticas se rompen y bloquean vasos sanguíneos importantes.

“Hemos sabido desde hace mucho tiempo que los pacientes que han sufrido un ataque cardiaco están en mayor riesgo de sufrir un segundo ataque al corazón, o un derrame cerebral, y ahora sabemos por qué”, dijo Matthias Nahrendorf, del Hospital General de Massachusetts, y autor principal de la investigación, en la que participaron científicos de Estados Unidos, Canadá, Alemania y los Países Bajos.

Según Nahrendorf, “la respuesta inmune al infarto puede acelerar la enfermedad subyacente, por el hecho de aumentar el tamaño y la inflamación de la placa aterosclerótica”.

La investigación se hizo a raíz de la hipótesis de que la inflamación sistémica, causada por el daño al músculo cardíaco, podría empeorar la aterosclerosis preexistente.

Para investigarlo se uso un modelo animal (ratón), genéticamente programado para desarrollar aterosclerosis, y a partir de éste los investigadores realizaron una serie de experimentos que muestran que un ataque al corazón produce los siguientes efectos:

  • Aumento de la actividad en las placas ateroscleróticas, de las enzimas que descomponen la placa fibrosa
  • Acumulación de monocitos y otras células inmunitarias inflamatorias en las placas ateroscleróticas
  •  Aumento de la generación de los progenitores de monocitos, junto con cambios en la función de las células inmunes
  • Aumento de la liberación de células madre de la sangre, por parte de la médula ósea, provocado por una mayor activación del sistema nervioso simpático.

Según Nahrendorf, “las respuestas a las lesiones estimulan la actividad de las células inmunes que intervienen en la cicatrización de heridas, sin embargo, cuando la herida se encuentra en el corazón, y es causada por la aterosclerosis, el aumento de esta actividad acelera la enfermedad subyacente”.

La investigadora supone que algo similar ocurra en los humanos “por ejemplo, encontramos un mayor número de células madre de la sangre en pacientes que habían muerto poco después de un ataque al corazón”.

Por su parte  Ralph Weissleder, coautor del estudio, agrega que estos resultados sientan las bases para un enfoque totalmente novedoso para tratar la enfermedad cardiovascular.  (Con información de Europa Press)


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: