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Vida Sana

Mal de Parkinson

  • 30/06/2016
  • 17:39 hrs.

Definición:


Es un trastorno cerebral que lleva a que se presente agitación (temblores) y dificultad en la marcha, el movimiento y la coordinación.



 


Causas:



El mal de Parkinson fue descrito por primera vez por el doctor James Parkinson en Inglaterra en 1817. La enfermedad se desarrolla más frecuentemente después de los 50 años de edad y es uno de los trastornos neurológicos más comunes en los ancianos. En ocasiones, se presenta en adultos jóvenes, pero rara vez se ve en niños. Este mal afecta tanto a hombres como a mujeres.


En algunos casos, la enfermedad es hereditaria. Cuando una persona joven resulta afectada, generalmente se debe a una forma de la enfermedad que es hereditaria.


Las neuronas utilizan un químico cerebral, llamado dopamina, para ayudar a controlar el movimiento muscular. El mal de Parkinson ocurre cuando las neuronas del cerebro que producen la dopamina se destruyen lentamente. Sin la dopamina, las neuronas en esa parte del cerebro no pueden enviar mensajes apropiadamente, llevando a la pérdida de la función muscular. El daño empeora con el tiempo. Se desconoce la razón exacta por la cual las neuronas se desgastan.


El Parkinson en los niños, el cual no es muy común, puede ocurrir debido a que los nervios no son tan sensibles a la dopamina.


El término "parkinsonismo" hace referencia a cualquier afección que involucre los tipos de cambios en el movimiento observados en el mal de Parkinson. El parkinsonismo puede ser causado por otros trastornos (como el parkinsonismo secundario) o por ciertos medicamentos.



 


Síntomas:



El trastorno puede afectar uno o ambos lados del cuerpo. La magnitud de la pérdida funcional puede variar.


Los síntomas pueden ser leves al principio. Por ejemplo, el paciente puede tener un temblor leve o una ligera sensación de que una pierna o pie está rígido y se arrastra.


Los síntomas abarcan:



  • Movimientos automáticos (como parpadear) que disminuyen o se detienen

  • Estreñimiento

  • Dificultad para deglutir

  • Babeo

  • Alteración del equilibrio y la marcha

  • Falta de expresión facial (aspecto de "máscara")

  • Achaques y dolores musculares (mialgia)

  • Problemas con el movimiento

    • dificultad para iniciar o continuar un movimiento, como comenzar a caminar o pararse de una silla

    • pérdida de movimientos pequeños o finos de la mano (la escritura puede volverse pequeña y difícil de leer, y comer se vuelve más difícil)

    • marcha arrastrada

    • movimientos lentos



  • Músculos rígidos o tensos (a menudo comenzando en las piernas)

  • Agitación, temblores

    • generalmente ocurren en las extremidades en momentos de reposo o cuando se extiende el brazo o la pierna

    • los temblores desaparecen con el movimiento

    • con el tiempo, el temblor se puede observar en la cabeza, los labios, la lengua y los pies

    • pueden empeorar cuando la persona está cansada, excitada o estresada

    • puede presentarse frotamiento del pulgar y dedos de la mano (rodamiento de píldora)



  • Habla más tranquila y lenta, y voz monótona

  • Postura encorvada


Otros síntomas:



  • Ansiedad, estrés y tensión

  • Confusión

  • Demencia

  • Depresión

  • Desmayo

  • Alucinaciones

  • Pérdida de la memoria

  • Piel grasosa (seborrea)


Pruebas y exámenes:



Es posible que el médico pueda diagnosticar el mal de Parkinson basándose en los síntomas y en el examen físico. Sin embargo, los síntomas pueden ser difíciles de evaluar, particularmente en los ancianos. Los signos (temblor, cambio en el tono muscular, problemas para caminar, postura inestable) se vuelven más claros a medida que la enfermedad progresa.


Un examen puede mostrar:



  • Dificultad para iniciar o suspender los movimientos voluntarios

  • Movimientos espasmódicos y rígidos

  • Atrofia muscular

  • Temblores de Parkinson

  • Variación en la frecuencia cardíaca


Los reflejos deben ser normales.


Se pueden necesitar exámenes para descartar otros trastornos que causan síntomas similares.



 Ilustración del cerebro


Tratamiento:



No se conoce ninguna cura para el mal de Parkinson y el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas.


Los medicamentos controlan los síntomas principalmente mediante el incremento de los niveles de dopamina en el cerebro. En ciertos momentos durante el día, los efectos provechosos de los medicamentos a menudo desaparecen y los síntomas pueden retornar. El médico posiblemente necesite cambiar:



  • El tipo específico de medicamento

  • La dosis

  • La cantidad de tiempo entre dosis

  • La forma como se toman los medicamentos


Trabaje de la mano con los médicos y terapeutas para ajustar el programa del tratamiento. Nunca cambie ni deje de tomar ningún medicamento sin hablar con el médico.


Muchos medicamentos pueden causar efectos secundarios severos, incluyendo alucinaciones, náuseas, vómitos, diarrea y delirio, así que el control y seguimiento por parte del médico es importante.


Finalmente, síntomas como la postura inclinada, los movimientos rígidos y las dificultades en el habla pueden no responder muy bien al tratamiento farmacológico.


Los medicamentos utilizados para tratar los síntomas del mal de Parkinson abarcan:



  • Levodopa (L-dopa), Sinemet, levodopa y carbidopa (Altamet)

  • Pramipexol (Mirapex), ropinirol (Requip), bromocriptina (Parlodel)

  • Selegilin (Eldepryl, Deprenyl), rasagilina (Azilect)

  • Amantadina o medicamentos anticolinérgicos (para reducir los temblores iniciales o leves)

  • Entacapona (para prevenir la descomposición de la levodopa)


Cambios en el estilo de vida que pueden ser provechosos para el mal de Parkinson:



  • Buena nutrición y salud en general

  • Hacer ejercicio, pero ajustando el nivel de actividad para satisfacer los niveles de energía cambiantes

  • Tener períodos regulares de descanso y evitar el estrés

  • Fisioterapia, logopedia y terapia ocupacional

  • Barandas o pasamanos ubicados en las áreas comúnmente usadas de la casa

  • Utensilios especiales para comer

  • Trabajadores sociales u otros servicios de asesoría que le ayuden a hacer frente a su enfermedad y obtener asistencia adecuada, como servicios de comidas a domicilio


Con menos frecuencia, la cirugía puede ser una opción para pacientes con mal de Parkinson muy severa que ya no responden a muchos medicamentos. Estas cirugías no curan el Parkinson, pero pueden ayudar a algunos pacientes:



  • En la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), el cirujano implanta estimuladores eléctricos en áreas específicas del cerebro para ayudar con el movimiento.

  • Otro tipo de cirugía destruye tejidos cerebrales que causan síntomas de Parkinson.




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Pronóstico:



Sin tratamiento, esta enfermedad empeorará hasta que la persona esté totalmente incapacitada. El mal de Parkinson puede llevar a un deterioro de todas las funciones cerebrales y a una muerte prematura.


La mayoría de las personas responden a los medicamentos. El grado de alivio de los síntomas y por cuánto tiempo puede ser muy diferente en cada persona. Los efectos secundarios de los medicamentos pueden ser severos.



 


Posibles complicaciones:




  • Dificultad para realizar las actividades diarias

  • Dificultad para tragar o para comer

  • Discapacidad (difiere de una persona a otra)

  • Lesiones por caídas

  • Neumonía por inhalar (aspirar) saliva

  • Efectos secundarios de medicamentos



 


Cuándo contactar a un profesional médico:



Consulte con el médico si:



  • Presenta síntomas del mal o enfermedad de Parkinson

  • Los síntomas empeoran

  • Aparecen nuevos síntomas


Asimismo, coméntele al médico acerca de cualquier posible tipo de efectos secundarios de los medicamentos, que pueden abarcar:



  • Cambios en la lucidez mental, el comportamiento o el estado anímico

  • Comportamiento delirante

  • Mareo

  • Alucinaciones

  • Movimientos involuntarios

  • Pérdida de las funciones mentales

  • Náuseas y vómitos

  • Confusión o desorientación severas


También consulte si la enfermedad empeora y cuidar a la persona en la casa ya no es posible.



 

Tratamiento En la actualidad, no hay cura para la enfermedad de Parkinson, la terapia de Parkinson es un tratamiento orientado a los síntomas, buscando en primer plano la sustitución de la falta estriatal de dopamina. En una fase inicial de la enfermedad se debe prestar especial atención en elegir una estrategia terapéutica neuroprotectora. Instituciones Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez  


 


Actualizado: 25 de octubre de 2010


 Fuente: http://www.nlm.nih.gov


 

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