Botox ayuda contra espasticidad

La toxina botulínica no tiene fines terapéuticos que puden regresarle la calidad de vida a una persona con problemas neuromuscular.

25/08/2011 9:30
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Edilberto Méndez Quintero tiene 63 años, en 2009 fue diagnosticado con espasticidad de la medula espinal, y en 2011 empezó su tratamiento con toxina botulínica.  (Ver testimonio en video)

Edilberto narró a SUMEDICO que simplemente un día amaneció con las piernas rígidas y sin fuerzas, “me empecé a sentir sin movimiento en las piernas, poco a poco se van entumiendo los dedos,  no puede uno caminar, cuando intenta moverse, se cae uno”, compartió el señor Méndez.  

Además de caerse, Edilberto describe que sus piernas estaban fuera de control, “me deben amarrar las piernas de la silla o de la cama sino empieza una tijereteada que no puedo controlar”. 
 
Cuando el señor Méndez decidió aplicarse la toxina fue, porque después de un año de estar acudiendo al DIF Tlaltizapan, en Morelos, por los masajes de rehabilitación, uno de los médicos le cometo que botox le ayudaría mucho a controlar ese problema muscular que tenía. 
 
Edilberto acudió a la primera sesión de aplicaciones, “en ese momento tenía las piernas todas flexionadas, no me las pudo estirar el doctor, pero así me puso la inyección, a los tres días luego luego sentí las piernas suavecitas y la lanzadera de piernas se quitó”.  
Inyección indolora 
 
Edilberto compartió con SUMEDICO  que la toxina botulínica no causa ningún dolor y que ni se siente cuando entra, “lo único que se siente es el piquetito de la aguja que si depende de cuando dolor le provoque a cada quien y si tiene o no miedo de las agujas, pero es para bien de uno, entonces hay que aguantarse tantito”. 
 
Y aunque a Edilberto le recomendaron su siguiente aplicación cada cuatro meses, es decir en abril o mayo a más tardar, los viales llegaron hasta agosto, es decir siete meses después, lo que le ocasionó nuevamente un malestar al señor Méndez. 
 
“Inmediatamente uno siente cuando se pasa el efecto, se sienten duras, duras las piernas, la tijereteada aparece, incluso el doctor me dijo que ya estaban poniéndose otra vez más duras mis piernas”, compartió Edilberto. 
 
De no poder caminar ni moverse por sí solo cuando Edilberto empezó con su problema de espasticidad, ahora gracias a la toxina, el señor de 63 años afirma poder cambiarse de la cama a la silla de ruedas por sí solo, bañarse sin ayuda de otras personas y desplazarse sin tener a alguien que lo esté cuidando las 24 horas del día. 
 
El doctor Viveros, que es el especialista que atiende el caso de Edilberto, indica que para la siguiente aplicación de botox el señor ya podrá dejar la silla de ruedas y caminar con ayuda de barras y muletas, y cree que con un par de aplicaciones más logre superar su enfermedad. 
Edilberto concluyó diciendo a todas las personas que se informen siempre bien sobre sus enfermedades y que cuando necesiten tratamientos tan caros como es la toxina botulínica, siempre se acerquen a sus autoridades para pedir los apoyos, pues “el dinero no debe irse en puras obras y obras, también es importante el bienestar de los ciudadanos”. 

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