¿Cómo sé si mi hijo es bipolar?

Si un niño da señales de cambios de ánimo, y tiene problemas de atención en la escuela y no socializa, puede padecer trastorno bipolar.

15/07/2011 6:42
AA
¿Has notado que tu hijo tiene cambios repentinos en su estado de ánimo, similar al de un “sube y baja” donde pasa de la tristeza a la euforia, e incluso al enojo,  de un momento a otro? ¿Tiene problemas de atención en la escuela y de sociabilización con otros niños? Si es así, lo mejor es llevarlo de inmediato con el especialista, pues puede estar dándote señales de bipolaridad.
 
El trastorno bipolar –antes conocido como enfermedad maniaco-depresiva– afecta el estado anímico, comportamiento y pensamiento de las personas, por lo que pueden pasar de estados de ánimo de gran euforia a la depresión profunda, donde el mayor riesgo es el suicidio.
 
Así lo establecieron los doctores Manuel Sánchez de Carmona Luna y Parra y Alejandro Nenclares Porto carrero, al apuntar que la bipolaridad se puede diagnosticar de entre los 5 y 7 años de edad, lo cual permite garantizar que el menor logrará llevar a una vida normal, con un buen desempeño académico, profesional, así como tener una familia integrada.
 
El doctor Carmona Luna y Parra, presidente del Capítulo Mexicano de la Sociedad Internacional de Trastorno Bipolar, reconoció que es difícil diagnosticar a un menor con bipolaridad, pues este trastorno se  puede confundir con déficit de atención o hiperactividad; sin embargo, es indispensable que ante cualquier síntoma de un comportamiento irregular se lleve al niño con el psiquiatra para un diagnóstico oportuno.
 
Esto, destacó, porque durante la etapa adolescente y adulta, es aún más difícil de tratar debido a la negación de estar enfermo, lo cual deriva a su vez del estigma social que prevalece en torno a esta enfermedad.
 
El grave riesgo es que durante las etapas de euforia, el paciente puede presentar actitudes de grandiosidad y  realiza viajes, gastos en exceso  ya sea personales o en beneficio de otras personas, hasta quedarse sin nada, o procede a contraer deudas que no es capaz de pagar,  puede incluso disponer de los bienes de la familia; cuando pasa este episodio y se percata de su situación, cae en estados depresivos.
 
Durante sus estados depresivos, la persona permanece acostada, no se arregla, ni siquiera se baña, puede llegar a un ponto de conducta normal, para después estallar nuevamente en la euforia, convirtiéndose esto en un círculo vicioso.
 
Estos estados de ánimo cambiante también se registran en su desempeño escolar y profesional, donde en diversas ocasiones puede alcanzar altos niveles de éxito: En materia educativa con excelentes calificaciones, en lo laboral con un trabajo que le ofrece una gran alternativa de desarrollo y gran estabilidad económica; sin embargo, en un ciclo depresivo tienden a abandonar sus logros, lo pierden todo y pueden caer en el fracaso.
 
Estos estados de ánimo, puntualizó el especialista, se registran en todos los episodios de su vida, por lo que no tiene estabilidad con sus parejas, e incluso llega con facilidad a la infidelidad, lo cual lo hace sentirse culpable y, de nuevo, tener una actitud depresiva.
 
Por su parte, el doctor Alejandro  Nenclares, refirió que cuando se acepta la enfermedad y no se pretende justificar calificando las actitudes maniacas o depresivas como  estados de ánimo “normales”, las personas bipolares pueden trabajar y desarrollar una vida normal dentro de la sociedad.
 
Aclaró que el tratamiento es psiquiátrico y requiere de fármacos los cuales permiten restablecer el  equilibrio entre el estado de manía y depresión, por  lo que lejos de representar un daño, como adicción, cómo se pudiera pensar, con un buen manejo médico, representan la oportunidad de planear y alcanzar un proyecto de vida. 

Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: