¿Cómo superar nuestros miedos y fobias?

Según especialistas, lo primero que hay que hacer para superar un miedo es reconocerlo y después trabajarlo gradualmente con un experto.

29/10/2010 3:31
AA

Por más que a muchos les resulten curiosas o sorprendentes, las fobias no son un trastorno extraño; de hecho, son muy comunes. Los expertos calculan que las fobias en su conjunto tienen una incidencia en el 5% de la población mundial. Esto significa que una de cada veinte personas padece algún tipo de fobia. Las mujeres padecen fobias con más frecuencia que los varones.

Dentro de la clasificación en fobias específicas (miedo a ciertos objetos, situaciones o fenómenos) y fobias sociales (temor o ansiedad extrema frente a determinados acontecimientos sociales, como entablar contacto verbal con desconocidos o tratar con la familia política), son mucho más comunes las primeras.

De hecho, mucha gente padece una fobia específica pero ésta no le afecta en su vida cotidiana (como podría ser el caso de una persona que viva en una gran ciudad y que padezca de ofidiofobia –miedo a las serpientes– y que, llegado el caso, evitará encontrárselas en un zoológico).

Los temores son difíciles de superar pero, con un poco de ayuda de la psicología, Daniel Bennett de la revista BBC Focus lo logró en cuatro pasos.

Identificarlo
Lo primero que hay que hacer para superar un miedo es asumir que se tiene. Aunque pueda parecer algo obvio, a la hora de superar una fobia, antes que nada hay que identificarla a partir de un punto de referencia concreto.

El momento crucial llega con el «modelado»: exponerse directamente a las fobias, de forma gradual. Eso puede ser más fácil de definir, por ejemplo, cuando a lo que se le tiene miedo es a las arañas, pero no así en casos como el de la agorafobia, el miedo a lugares públicos o espacios abiertos.

Miedos como la agorafobia pueden partir de una causa fundamental algo más abstracta que se manifiesta como aversión a las multitudes o a determinadas situaciones sociales. También el reconocimiento de incidentes del pasado como posible causa del surgimiento de la fobia puede ayudarle a entender que ya no hay nada que temer.

Entenderlo
Los psicólogos clínicos suelen utilizar la terapia cognitivo-conductual (TCC) para tratar las fobias.
Se trata de un abordaje de doble enfoque: en primer lugar, hacer frente a los pensamientos y actitudes respecto a lo que le produce miedo; y, en segundo lugar, combatir la respuesta física a lo que se teme.

Uno de los procesos que se emplea es la restructración cognitiva, práctica según la cual es posible parar un «pensamiento erróneo» discutiendo las ansiedades con un tercero o hablando solo. De lo que se trata es de poner de manifiesto que si uno enfrenta lo que le causa pánico, no hay ninguna posibilidad de sufrir ningún daño.

Actuar
Con la restructuración cognitiva se busca reparar el pensamiento erróneo a través del diálogo. El segundo ramal de la TCC requiere tomar medidas contra las fobias. Ambos pasos del proceso son cruciales, pero es en este momento en el que hay que enfrentarse realmente a la fobia, cara a cara.

Una técnica común es conocida como el «modelado», que consiste en observar o pasar tiempo con alguien que regularmente trata con aquello a lo que se tiene miedo. Por ejemplo, quien sufre de aracnofobia, lo ideal es observar cómo alguien manipula una de las más espeluznantes. Cuando eso se consigue hacer sin dificultad, lo siguiente será acercarse cada vez más, sin llegar a sobrepasar lo que se puede asumir en cada momento. De esta forma, con una práctica regular, se puede desarrollar una «resistencia» a lo largo del tiempo.

Trabajar gradualmente
Aunque exponerse de a poco a la peor de las fobias puede ayudar a superarla, lanzarse de lleno a lo más profundo de ella puede empeorar las cosas.

Andy Field, de la Universidad de Sussex, investiga en la adquisición del miedo. El investigador advierte que al enfrentarse directamente al miedo, puede llegar a agravarlo.

«Si tienes miedo de las arañas e intentas ver la película Aracnofobia, dejarás de verla a la mitad. Sólo conseguirás empeorar las cosas», afirma Field.

«Al evitar la situación, sólo consigues reforzar la idea de que debes tener miedo. Lo mejor es la ‘exposición terapéutica’: nunca tomar más de lo que se puede manejar». (Con información de la BBC)
 


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: