¿Cómo ve tu bebé y cómo ves tú?

La percepción de un recién nacido es diferente a la de un adulto que ya tiene la capacidad de abstraer, explica neurocientífica.

19/02/2016 10:41
AA

La percepción de un recién nacido es diferente a la de un adulto que ya tiene la capacidad de abstraer.

Susana Martínez-Conde, directora del laboratorio de neurociencia de la Universidad Estatal de Nueva York, los bebés “tienen una habilidad sorprendente para identificar diferencias entre imágenes debidas a la iluminación que no son destacables para los adultos”.

Los bebés de menos de cinco o seis meses aún no han desarrollado la llamada constancia perceptual; sin embargo, la doctora afirma que eso no afecta sólo a la diferenciación de superficies, sino también a colores y formas. Incluso pueden identificar con facilidad diferencias entre caras de monos, cosa que de adultos nos cuesta mucho más.
También pasa con los sonidos: los bebés “reconocen lenguajes a los que no han estado expuestos”, lo que guarda relación con el hecho de que “tenemos la capacidad para aprender cualquier idioma”. En cambio, cuando un adulto quiere aprender un idioma, le cuesta distinguir pronunciaciones, acentos y matices.
Este estrechamiento de la percepción no quiere decir que la visión de un bebé sea superior, aclara Martínez-Conde. Dejamos de apreciar estos matices porque “aprendemos la capacidad de abstraer”. La constancia perceptual, esta “ilusión de que no existen diferencias”, nos permite identificar y diferenciar sin problemas un mismo objeto, sin correr el riesgo de que pensemos que se trata de otro diferente.
Es decir, a partir de los siete u ocho meses empezamos a “percibir en contexto” y no tenemos problemas para reconocer una silla aunque la veamos desde una perspectiva que, por ejemplo, oculte una de las patas. La constancia también nos sirve para saber que una camisa es blanca con independencia de que la veamos bajo la luz del día o bajo una luz amarilla.
También explica que a los cinco o seis meses, los bebés dejan de ser capaces de ver estas diferencias, pero tampoco tienen aún la habilidad para abstraer propiedades y reconocer la constancia de su percepción. “Están en su punto más bajo de percepción”.
Este desarrollo de la percepción guarda relación con un estudio publicado en Psychological Science en 2011, que sugiere que los niños de meses podrían ser sinestésicos. La sinestesia supone la asimilación de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo, como ver colores al oír voces.

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: