Cáncer ¿cómo atacarlo?

Existen al menos siete tratamientos que sirven para combatir esta enfermedad, cada uno se adapta a las condiciones generales del paciente.

04/02/2014 6:25
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Existen diferentes tratamientos para atacar el cáncer, el que sirve para una persona puede no funcionar para otra. Aquí se describen siete de los principales procedimientos y cuando se aplican:
 
Quimioterapia
Se utiliza para tratar las células cancerosas que se han propagado o se ha presentado el fenómeno de metástasis, es decir, a otras partes del cuerpo. 
 
Dependiendo del tipo y de su etapa de desarrollo, este método se puede utilizar para detener la enfermedad, evitar que se extienda, hacer más lento su crecimiento, eliminar las células cancerosas que se hayan extendido a otras partes del cuerpo o aliviar los síntomas ocasionados por el padecimiento.
 
La quimioterapia consiste en tratar el cáncer con medicamentos de acción intensa, que por lo general se inyectan en la vena o se administran por vía oral. Los medicamentos viajan por todo el cuerpo en el torrente sanguíneo y a menudo se utiliza una combinación de medicamentos, porque se ha comprobado que eso es más eficaz.
 
Este método de cura se administra en ciclos, cada uno de ellos seguido por un periodo de recuperación.
 
La quimioterapia con frecuencia dura alrededor de 6 meses, variando entre 3 y 9. Después de que el cáncer se extirpa mediante la cirugía, la quimioterapia puede reducir considerablemente el riesgo de que el cáncer reaparezca.
 
Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo de medicamentos, de la cantidad administrada y de la duración del tratamiento. Los más comunes son náusea y vómito, pérdida temporal del cabello, aumento de probabilidades de infección y cansancio.
 
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento local efectivo contra el cáncer. Puede ser el único que se proponga en algunos tipos de cáncer, o bien combinarse con cirugía (extirpación del tejido canceroso) y quimioterapia (administración de medicamentos). En algunos casos, la radioterapia no se utiliza como tratamiento curativo, sino para evitar el dolor, inflamación, sangrado o el crecimiento del tumor que pudiera oprimir órganos vitales.
 
Las radiaciones son rayos de alta energía provocados por materiales radioactivos o por máquinas especiales. La radiación actúa específicamente dentro de la célula cancerosa en la fase en que se multiplica, destruyéndola o impidiendo que se reproduzca. Esto ayuda a que el cáncer no invada otros órganos del cuerpo.
 
Durante el tratamiento, también reciben radiación las células normales, pero como éstas se reproducen más lentamente pueden recuperarse mejor del efecto radioactivo.
 
Las molestias que ocasionan los efectos secundario, desaparecen una vez terminado el tratamiento, pues son pasajeras y perfectamente controlables. Los efectos se presentan según la parte del cuerpo donde se localice la zona irradiada, aunque hay molestias comunes a todos los tipos de terapia con radiación.
 
Braquiterapia
El elemento radiactivo se coloca en un recipiente que estará en contacto con el tumor, dentro de una cavidad natural del cuerpo.
 
Si a usted se le indica que recibirá un tratamiento de braquiterapia, que es la forma más utilizada de radioterapia interna, recibirá instrucciones de su radioterapeuta en una consulta previa a su hospitalización, la cual durará de tres a siete días. El día de su hospitalización se le tomará una radiografía del tórax, junto con muestras de sangre para verificar el estado de coagulación de su sangre.
 
El procedimiento se realiza en un quirófano con equipo e instrumental esterilizados y bajo anestesia general que dura sólo algunos minutos. Se introduce el aparato que contendrá el material radiactivo o aplicador, que por lo general no causa molestia alguna. Una vez introducido el aplicador se le trasladará a su cama; allí se le colocará el material radiactivo sin molestias, dolor ni ardor.
 
Hormonoterapia
Las hormonas son sustancias químicas que producen las glándulas, como los ovarios y testículos. Las hormonas favorecen el crecimiento de algunos tipos de células cancerosas, como las del cáncer del seno y el cáncer de próstata. A este tipo de cánceres se les denomina tumores hormono dependientes.
 
La hormonoterapia es el tratamiento de algunos tumores como los de mama y el de próstata. Tanto la mama como la próstata crecen y se desarrollan a lo largo de la vida debido a la influencia que tienen las hormonas sexuales sobre ellas (estrógenos y testosterona, respectivamente).
 
El tratamiento hormonal actúa alterando la producción o impidiendo la acción de los estrógenos o de la testosterona sobre los órganos. Su objetivo es eliminar o reducir el tumor mejorando la supervivencia y la calidad de vida del paciente. El tipo de terapia hormonal que recibe una persona depende de muchos factores, como el tipo y tamaño del tumor, la edad de la persona, la presencia de receptores hormonales en el tumor y otros factores.
 
Cirugía
La cirugía es el método más empleado para aquellos tumores pequeños y localizados en un lugar concreto. Para que sea completamente eficaz se precisa extirpar parte del tejido que rodea el tumor para asegurar así que todas las células cancerosas han sido extirpadas.
 
La cirugía es la forma más antigua de tratamiento del cáncer. Cerca del 60% de los pacientes de cáncer se someterán a cirugía, ya sea por sí misma o en combinación con otras terapias.
Existen diferentes tipos de cirugías, la preventiva y la curativa:
 
Cirugía preventiva
Se usa para evitar que el cáncer ocurra. Muchos cánceres de colon pueden evitarse extirpando los pólipos que podrían ser cancerosos antes de que se vuelvan malignos. Una mujer con un alto riesgo de cáncer de mama puede decidir que le extirpen sus senos en vez de preocuparse con contraer cáncer de mama en el futuro.
Cirugía curativa
Implica simplemente la extracción de un tumor canceroso. Da mejores resultados en cánceres localizados que aún no se han propagado a otras partes del cuerpo y a menudo es seguida por radioterapia o quimioterapia para asegurarse de que todas las células cancerosas han sido extirpadas.
 
Crioablación (Crioterapia)
La crioablación o crioterapia es la destrucción de las células cancerosas mediante la congelación a temperaturas por debajo de menos 40º centígrados, permitiendo la muerte celular mediante deshidratación y re cristalización de las mismas.
 
De igual modo es factible su aplicación en el tratamiento del cáncer renal, hepático y pulmonar (mediante acceso percutáneo, abierto o laparoscópico).
 
La crioterapia se aplica a diferentes tipos de tumores. En el caso del cáncer de próstata los candidatos a crioterapia deben ser valorados en el resto de su condición física y metabólica por medio de estudios clínicos que den elementos para conocer su caso:
 
Inmunoterapia
La inmunoterapia, también conocida como bioterapia o modificadores de respuesta biológicos, actúa sobre los glóbulos blancos (la primera línea de defensa del cuerpo en contra de la enfermedad). Los glóbulos blancos pueden ser estimulados de varias maneras para incentivar la respuesta inmune del cuerpo al cáncer, con poco o ningún efecto sobre los tejidos sanos. 
La inmunoterapia se usa también para disminuir los efectos secundarios de otros tratamientos anticancerosos.
Los efectos secundarios de la inmunoterapia pueden variar, pero la mayoría muestra síntomas similares, incluyendo fatiga, un sarpullido o inflamación en el lugar de la inyección y síntomas parecidos a la gripe, incluyendo náuseas, diarrea y fiebre.

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