Cáncer de hígado puede evitarse y curarse

El cáncer de hígado si puede detectarse oportunamente, tratarse y hasta curarse si se detecta en estadios tempranos.

15/03/2012 11:38
AA

 El hígado es un órgano vital para el funcionamiento del cuerpo humano, si falla o se enferma no solo la salud del paciente se ve comprometida, sino incluso su vida peligra debido a que usualmente este órgano no muestra síntomas y fácilmente puede evolucionar a un cáncer de hígado o Carcinoma Hepatocelular (CHC).

La evolución a daños graves son el mayor riesgo que enfrentan los pacientes con daños hepáticos, según explicó en conferencia el doctor Luis Poo, ex presidente  de la Asociación Amhigo (convergencia de la Asociación Mexicana del Hígado, y de de la asociación de pacientes con enfermedades del hígado Amigos del Hígado).

Y justo el gran desconocimiento de las enfermedades que aquejan a este órgano hace que los diagnósticos sean más complejos y más tardíos, por ello es que el especialista desenmascaró tres mitos muy comunes que hay en  torno a las enfermedades hepáticas y especialmente sobre el CHC.

  1. No es una enfermedad poco común, en el mundo cada año se detectan medio millón de casos y mueren 600 mil pacientes a causa de la enfermedad. En el mundo es la sexta causa de cáncer, en hombres mexicanos ocupa el quinto lugar luego del de colon y recto y en mujeres la posición siete, luego de cáncer del cuerpo uterino.
  2. Sí existen métodos de detección oportuna como los ultrasonidos y las tomografías
  3. Sí hay tratamientos efectivos e incluso curas con medicamentos, quimioterapias localizadas, resecciones del hígado e incluso trasplantes

Sin embargo, los pacientes no deben confiar todo a las nuevas tecnologías, sino también deben ser responsables del apego a sus tratamientos y frecuencia con que se hacen sus estudios de rutina como los ultrasonidos.

“El CHC no surge de la nada, usualmente evoluciona de enfermedades como Virus de Hepatitis B (VHB), Virus de Hepatitis C (VHC) o Cirrosis alcohólica o no alcohólica y justo cuando al paciente se le ha detectado alguna de estas enfermedades debe tener especial cuidado en su salud y su cuerpo”, advirtió Poo.

El especialista agregó que desafortunadamente un correcto apego no se logra sino hasta que el paciente es verdaderamente consciente de lo que significa la enfermedad que tiene para su salud, y por ello remarcó que es de suma importancia que se informe, pero no solo se llene de datos sin sentido, sino que use lo que sabe y lo comparta con sus amigos y familiares.

Al respecto José Antonio Oñate, paciente de VHC y presidente actual de Amhigo, indicó que recibir el diagnóstico de males hepáticos puede ser muy desalentador y acercarse a grupos de pacientes es de gran ayuda porque es ahí donde el enfermo encuentra la comprensión que necesita y se da cuenta que hay quien pueda ayudarle porque ha vivido casos similares o peores al suyo.

Oñate puntualizó que este tipo de diagnósticos enfrentan al paciente a:

  • Una enfermedad poco conocida en su totalidad
  • Una enfermedad poco comprendida
  • Muchos tabúes por parte de la sociedad
  • Gran confusión en los diagnósticos porque las enfermedades hepáticas no tienen síntomas claros y marcados, sino que varían de paciente a paciente
  • Formas inadecuadas de recibir la noticia por el mismo miedo de los médicos

Por ello recomienda que una vez que se haya recibido el diagnóstico de cualquier enfermedad hepática, “no se confíen en que ya se van a morir o que aún les falta mucho para tenerla de la forma grave, las cosas pueden cambiar de la noche a la mañana y solo traen sufrimiento para nosotros mismos”.

Asimismo señaló que debemos ser muy honestos con nosotros mismos y con los médicos tratantes al ser conscientes si nos hemos sometido a cirugías mayores, transfusiones de sangre, si hemos tenido varias parejas sexuales sin protección, o si hemos usado drogas inyectadas y compartido agujas o sin saber si fueron las agujas usadas antes o no.

Pues todo esto eleva el riesgo de enfermedades y advertir al médico de estas prácticas es de gran utilidad para una detección oportuna y la diferencia entre seguir viviendo con calidad o no.

Pero no solo las prácticas de riesgo lo provocan, sino que la obesidad en grado dos o mayor aumentan el riesgo de tener un hígado graso y de las personas obesas del 3 al 5% desarrollan CHC por cirrosis no alcohólica y el riesgo se incrementa aún más si además de ser obeso se tiene un consumo abusivo del alcohol.


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: