Camas de bronceado son adictivas

Estudio encuentra relación entre los centros de recompensa y la presencia de radiación UV.

18/08/2011 9:01
AA

Una investigación publicada en la revista Addiction Biology, reveló que el bronceado bajo techo con frecuencia muestran cambios en el cerebro similares a los que se observan en personas adictas a las drogas y al alcohol, lo cual sugiere que las camas de bronceado podrían ser adictivas.

Alrededor de 30 millones de estadounidenses acuden a centros de bronceado a pesar de conocer los riesgos de cáncer de piel que esto conlleva. La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) considera una prohibición del bronceado bajo techo para los menores de 18 años con apoyo de la Academia de Pediatría (American Academy of Pediatrics).
 
Los nuevos hallazgos hablan de la activación de los centros de recompensa del cerebro cuando se usa este método. “Observamos cambios en el cerebro que son coherentes con otras cosas que se consideran recompensas, como el dinero, la comida o las drogas”, explicó el autor del estudio, el Dr. Bryon Adinoff, profesor de psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern en Dallas. “Las mismas áreas del cerebro se activan, y sabemos que si algo es una recompensa para el cerebro, hay un potencial de adicción”.
 
En el nuevo estudio participaron siete personas que se bronceaban con frecuencia. Los científicos le pidieron a cada uno que usara una cama de bronceado durante diez minutos. En una sesión, se les exponía a radiación ultravioleta, mientras que en la otra, se usaban filtros que bloqueaban la exposición sin que los voluntarios lo supieran.
 
Antes y después de cada sesión se les preguntó a los participantes qué tanto querían broncearse. También se les administró un compuesto itravenoso para medir el flujo sanguíneo mientras se bronceaban.
 
Fue así como los investigadores concluyeron que las sesiones de bronceado bajo techo activan la región del estrato dorsal y en la corteza orbitofrontal medial del cerebro, áreas que tienen que ver con la recompensa y el reforzamiento.
 
“Como otros adictos, los ‘tanoréxicos’ siguen bronceándose bajo techo a pesar de las claras advertencias sobre los peligros”, señaló la doctora Heidi Waldorf, profesora clínica asociada de dermatología del Centro Médico Mount Sinai en la ciudad de Nueva York. “En mi consulta, he visto a mujeres que siguen bronceándose tras una cirugía por cáncer de piel y tras gastar miles de dólares en procedimientos cosméticos para rejuvenecer su piel dañada por la luz”.
 
(Con información de Univision)
 

Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: