Caminar, a más pasos mejores años de vida

Caminar es uno de los ejercicios más eficaces y fáciles para combatir la obesidad y el síndrome metabólico, coinciden especialistas n

21/05/2010 3:58
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Caminar, por lo menos 30 minutos diarios, es uno de los principales elementos de la campaña emprendida por la Secretaría de Salud para combatir la obesidad en México.

Al respecto, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), refiere que caminar aporta beneficios de prevención contra enfermedades cardiovasculares, hipertensión y colesterol alto; además  este ligero movimiento favorece a las articulaciones, huesos y músculos.

Pero no sólo en México se promueve caminar como un ejercicio efectivo, se hace en prácticamente todos los países del mundo.

“Camine un poco y su cuerpo se lo agradecerá. Camine mucho y se lo agradecerá de verdad”, es el mensaje de un nuevo estudio que relaciona caminar más pasos al día con un menor riesgo de tener una afección muy común conocida como síndrome metabólico, que puede conducir a enfermedades cardíacas y a la diabetes.

La investigación sólo muestra una relación entre caminar más y una mejor salud, pero no confirma que simplemente caminar más le hará más saludable. Sin embargo, los hallazgos sugieren que “usted no tiene por qué salir a correr maratones”, dijo el coautor del estudio, Peter T. Katzmarzyk, profesor en el Centro de Investigación Biomédica Pennington en Baton Rouge, Luisiana.

En cambio, “sólo tiene que incorporar una actividad física como caminar en su estilo de vida”, apuntó.

El estudio, que aparece en la edición de mayo de American Journal of Preventive Medicine, examinó los efectos del ejercicio sobre el síndrome metabólico, que se calcula que afecta a más de un tercio de los adultos en los Estados Unidos.

Las personas con síndrome metabólico tienen al menos algunos de los factores de riesgo para la enfermedad cardiaca y la diabetes, como exceso de peso en el abdomen, presión arterial alta, bajos niveles de colesterol bueno, triglicéridos (grasas de la sangre) altos, resistencia a la insulina o niveles elevados de glucosa en sangre.

La afección actúa como una especie de sistema de alerta temprana, apuntó Katzmarzyk. “Si tiene dos, tres o cuatro factores de riesgo, podría tener un riesgo mucho mayor de desarrollar enfermedad cardiovascular en toda regla que alguien que no los tenga”, señaló.

Muchas personas con exceso de peso tienen síndrome metabólico, pero las personas de peso normal también pueden desarrollarlo.

Los autores del estudio examinaron una investigación que dio seguimiento a 1,446 adultos (con una edad media de 47.5 años) entre 2005 y 2006 mientras hacían vida normal a lo largo del día. Los participantes llevaban un podómetro de alta calidad (conocidos como acelerómetros) que permitían a los investigadores contar con exactitud el número de pasos que daban cada día y clasificarlos en tres grupos: “Sedentarios” (aquellos que caminaban menos de 5,000 pasos al día), “un poco activos a algo activos” (de 5,000 a 9,999 pasos por día), y “activos y muy activos” (10,000 o más pasos al día).

Después de ajustar las estadísticas para que no resultaran alteradas por factores como el sexo y la edad, los investigadores encontraron que casi el 56 por ciento de los que caminaban el menor número pasos tenían síndrome metabólico, pero apenas el 13 por ciento de los que caminaban el mayor número de pasos lo tenían. En general, cerca de un tercera parte tenía síndrome metabólico.

Pero incluso los adultos que eran solamente un poco activos tenían una mejor oportunidad de evitar el síndrome que los que caminaban menos. En comparación con el grupo sedentario, la gente que estaba en el grupo “poco activo y algo activo” tenía un 40 por ciento menos de probabilidades de desarrollar esta afección. La gente en el grupo “activo y muy activo” tenía en total 72 por ciento menos probabilidades de desarrollarla.

Además, cada 1,000 pasos adicionales se relacionó con una disminución de entre 8 y 13 por ciento en las probabilidades de tener una cintura grande, un bajo nivel de colesterol HDL (el “bueno”), y altos niveles de triglicéridos.

Los que caminaban más eran los menos propensos a tener factores de riesgo, señaló Katzmarzyk.

“La tendencia se mantuvo hasta el final”, apuntó. “No es que se llega a un número mágico. Algo es mejor que nada, y algo más que eso es aún mejor”.

Dado que el estudio no demuestra que existe una relación de causa y efecto entre caminar y menores probabilidades de desarrollar síndrome metabólico, otros factores podrían estar en juego, señaló Katzmarzyk. Por ejemplo, las personas que tienen el síndrome metabólico pueden ser menos activas como consecuencia.

David R. Bassett Jr., profesor que estudia el ejercicio en la Universidad de Tennessee, dijo que el nuevo estudio es significativo porque es más riguroso que investigaciones anteriores que evaluaban la relación entre la cantidad de pasos que se caminaban y el síndrome metabólico.

“La cantidad que la gente camina es de vital importancia para su salud”, destacó Bassett. “Los autores midieron la cantidad total de pasos, no sólo el hecho de caminar en episodios de 10 minutos o más, y no sólo una caminata a paso ligero. Simplemente caminar es bueno para su salud”.

(Con información de HealthDay


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