Caminar en el DF por horas equivale a fumar

Lo mismo sucede si se hace esa actividad física en Monterrey, Tijuana o Mexicali, dice experto de la UNAM.

05/05/2010 11:05
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La gran cantidad de contaminantes del aire que se concentran en las principales ciudades de México representa un problema de salud tan grave como el del tabaquismo, sostuvo Humberto Bravo, especialista del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM.

“Digamos que caminar durante algunas horas por cualquier calle de la Ciudad de México, Monterrey, Tijuana o Mexicali equivale a fumar 12 cigarros. Y si nos vamos más allá, caminar por las avenidas más contaminadas eleva la cantidad a dos cajetillas”, señaló.

Las investigaciones realizadas por la CCA han permitido comprobar que la exposición a esos contaminantes tienen un impacto directo en el aparato respiratorio de los habitantes de las zonas urbanas afectadas.

Entre las sustancias más riesgosas, detalló, se encuentran el bióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono, plomo, ozono y benceno.

De acuerdo con Bravo, sólo la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Tijuana y Guanajuato cuentan con redes para el monitoreo de calidad de aire que proporcionan información oportuna y de calidad.

En el resto de las ciudades, indicó, las estaciones operan con limitaciones y arrojan resultados deficientes, que además no son sistematizados.

Recomendó establecer una red nacional de medición de contaminantes como el bióxido de azufre y las partículas suspendidas, pues, remarcó, representan un severo riesgo para la salud.

A pesar de que existen normas oficiales sobre la calidad de aire, lamentó, no existe ninguna entidad con capacidad para verificar su cumplimiento.

Urgió a promover el mejoramiento de las gasolinas en zonas específicas de México con la finalidad de reducir los niveles de contaminación.

En el caso de la Ciudad de México, apuntó, se enfrenta un problema de contaminación fotoquímica que afecta a casi el 80 por ciento de la población.

Rezago en monitoreo

Ana María Contreras Vigil, directora de Gestión de la Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat), llamó a los gobiernos locales a establecer redes de monitoreo para medir los niveles de contaminantes a los que está expuesta la población.

“Necesitamos fortalecer la información sobre la calidad del aire, sobre todo en aquellas ciudades que registran un deterioro histórico de su calidad de aire y en las ciudades en crecimiento”, comentó.

La funcionaria reconoció que no en todas las ciudades potencialmente expuestas a la contaminación ambiental existe la infraestructura necesaria para el monitoreo de la calidad del aire.

Lo ideal, indicó, es que existan redes de monitoreo en todas las ciudades de más de 500 mil habitantes.

Detalló que actualmente existen ocho Programas de Mejoramiento de la Calidad del Aire (Proaire) y se prevé que este año se concreten dos más.

Informó que las redes locales de monitoreo que operan en el país no han reportado hasta ahora condiciones como las que se registran en la Ciudad de México, asociadas con el calor.

“Hemos estado en comunicación con las ciudades que tienen mayor problemática de calidad del aire, como Monterrey, Guadalajara, Ciudad Juárez, Tijuana y Mexicali”, apuntó.

Alerta Cofepris sobre secuelas

La exposición prolongada al aire contaminado puede ocasionar impactos a la salud de corto plazo, como irritación de ojos y garganta, pero también daños crónicos, como enfermedades cardiovasculares o respiratorias, advirtió la comisionada de Evidencia y Manejo de Riesgos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

“(Puede haber) eventos crónicos de salud por vivir en una ciudad con altos niveles de contaminación. Entre los impactos agudos, en particular en momentos de precontingencia o contingencia, se intensifican padecimientos ya presentes, como dolor de cabeza”, apuntó Rocío Alatorre en entrevista.

“En el caso de eventos crónicos se está fortaleciendo la evidencia, pero puede haber mayores problemas cardiovasculares, puede haber a largo plazo una no correcta funcionalidad del sistema respiratorio por estar todo el tiempo en una situación de contaminación”.

Alatorre señaló que aunque la calidad del aire en la zona metropolitana de la Ciudad de México ha mejorado en los últimos 10 años, las altas concentraciones de ozono sí tienen un impacto en las personas, principalmente en los adultos mayores, los niños y los enfermos crónicos, quienes deben guardar mayores precauciones en estos días, como no realizar actividades físicas al aire libre.

Como medidas de protección, recomendó consumir mucha agua, y también frutas y verduras ricas en vitaminas C y D, pues ayudan a contrarrestar el efecto oxidante del ozono.

Recordó que en 2008, por sugerencia de la Cofepris, se disminuyeron los niveles de ozono que se deben rebasar para declarar una contingencia o precontingencia ambiental.

Para una precontingencia se deben rebasar los 180 puntos IMECA, cuando hace 2 años el límite eran 200, y para declarar una contingencia se deben rebasar los 200 puntos, cuando anteriormente eran 240.

“Nos pusimos más estrictos para no esperar a tener situaciones más graves, por eso ahora tenemos una alerta”, indicó.

La funcionaria explicó que la Cofepris coordina el grupo de salud dentro de la Comisión Ambiental Metropolitana y es la que determina las recomendaciones que se deben emitir a la población en casos de contingencias y precontingencias.

 


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