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Las bacterias que evitarían el cáncer

Estudio encontró que ciertas bacterias, ayudan a reparar el daño de los genes así como la inflamación.

  • 15/04/2016
  • 09:00 hrs.
Al escuchar la palabra “bacteria”, inmediatamente pensamos en enfermedades; sin embargo, no todas son malas pues nos ayudan a cuidar nuestra salud porque algunas tienen propiedades antiinflamatorias.

Muchas de las bacterias sanas viven en nuestro estómago y se encargan de mejorar la flora intestinal, aunque una reciente investigación de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA), Estados Unidos, sugiere que también podrían prevenir obesidad e incluso algunos tipos de cáncer.

Robert Schiestl, autor principal de la investigación, explica que los médicos podrían ser capaces de reducir el riesgo de padecer cáncer con sólo un análisis de los niveles y tipos de bacterias en el cuerpo, para posteriormente prescribir probióticos que reemplacen o refuercen las que tengan propiedades antiinflamatorias.

"No es invasivo y es bastante fácil de hacer", señala.

Explicó que durante la investigación, aislaron una bacteria llamada “Lactobacillus johnsonii 456”, que es la más abundante de las bacterias buenas y que tiene propiedades benéficas fuera de la medicina.

Al analizarla, se encontró que logró reducir el daño de los genes así como la inflamación, la cual es clave en distintas enfermedades como el cáncer, patologías neurodegenerativas, enfermedades del corazón, artritis, lupus y en el proceso de envejecimiento.

Schiestl indicó que anteriormente ya había realizado un estudio en el que se presentó una relación entre la microbiota intestinal y la aparición de linfoma, un cáncer que se origina en el sistema inmunológico, pero estos últimos descubrimientos indican que los suplementos probióticos podrían retrasar la enfermedad.

En ambos estudios, se experimentó con roedores a quienes se les dividió en dos grupos: los que recibieron bacterias sanas y los que no. Los resultados mostraron que los que consumieron la bacteria, vivieron cuatro veces más, tuvieron menor daño en el ADN y su inflamación se redujo.

"Sorprendentemente, nuestros hallazgos sugieren que la composición de la microbiota intestinal influye y altera el metabolismo central de carbono de una manera independiente del genotipo. En el futuro, tenemos la esperanza de que el uso de probióticos puede ser un potencial quimiopreventivo para los humanos normales, además de que el mismo tipo de microbiota disminuiría la incidencia de tumores en las poblaciones susceptibles de cáncer", concluyó.

(Con información de Infosalus)

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