Cinco malas conductas que enseñas a tu perro

Sin desearlo, puedes ser el responsable del mal comportamiento de tu mascota

28/10/2016 4:00
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Cuando se tiene un perro es inevitable que tenga alguna conducta problemática que puede deberse a su instinto o incluso porque tú se la enseñaste.

Al igual que los bebés, los perros aprenden a comportarse cómo nosotros, por lo que es importante darles el mejor ejemplo.

Por ello, debes evitar los siguientes cinco comportamientos para que tu compañero sea el mejor portado.

Permitir que salte sobre las personas

Al llegar a casa no hay nada más agradable que tu perro te dé la bienvenida con brincos y besos, pero hay que saber poner límites.

Para muchos es un gesto realmente conmovedor pero si se lo permites, creerá que puede hacerlo con todas las personas, lo que para muchas de las visitas resulta desagradable.

Cuando haga esto, lo mejor es ignorarlo y evitar cualquier muestra de afecto, porque hasta la más mínima lo motivará a seguir saltando. También puedes darle la espalda hasta que se detenga.

No dejará de hacerlo inmediatamente pero si en algún tiempo. Sólo requieres de paciencia.

Dejarlo que ruegue con la mirada

Que tu perro se acerque con ojos de tristeza cuando estás comiendo, puede ser irresistible y ocasionar que le des de tus alimentos.

Con ello pretenden decirte que mueren de hambre y que les haría muy feliz disfrutar de tus aperitivos, sin embargo, no debes caer. Mantén tu fuerza de voluntad.

Lograr que deje de hacerlo es sencillo, sólo dale un bocadillo especial para animales, un juguete o un hueso que lo distraigan mientras comes. Seguramente volverá a hacerlo pero con el tiempo lo irá dejando.

Recuerda que muchos de los alimentos que consumimos pueden ser perjudiciales para su salud.

Permitir que se jale mucho

Es muy común que al salir a pasear, tu perro se jale demasiado como si tratará de escapar.

Esto es muy desgastante tanto para él como para ti, además de que puede lastimarlo.

Los perros hacen esto es porque sienten que la correa ajustada significa “jalar” y que la tensión en sus cuellos es la señal para caminar.

La clave para evitarlo es dejar de caminar cuando el perro tire de la correa. Cuando volteé a mirarte, dale un premio y sigan el trayecto. Así aprenderá que ir a tu lado es mucho mejor.

Tolerar los ladridos

Pedir comida, caricias, juguetes o atención completa con ladridos, es una de las características de los perros mandones.

Con el fin de que deje de ladrar, solemos darle lo que quieren, lo que empeora su comportamiento.

El método para corregir esta actitud es enseñarle a decir “por favor”, es decir, mostrarle que cada vez que deseé algo debe sentarse.

Si se la pasa ladrando, deja sus cosas en el suelo y aléjate. De esta manera entenderá que hacerlo provoca un efecto opuesto al que deseaba.

Dejar que mastique lo que encuentra

Los cachorros mastican todo lo que se encuentran lo cual es normal. El problema surge cuando esa etapa ya la atravesó y sigue destruyendo tus cosas e incluso te muerde.

Al ser pequeños, dejamos que nos muerdan porque sus dientes no duelen, lo cual debes evitar.

Cuando tu perro muestre los dientes, aléjate 30 segundos y apenas te muerda, exclama que te duele.

Poco a poco aprenderá que con esa actitud, nadie querrá tenerlo cerca.

(Con información de El Comercio)


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