Consecuencias de tener unos padres exigentes

Sobreprotección, autoritarismo, ambigüedad… puede conllevar que los hijos se formen una idea errónea de la realidad

01/02/2017 1:26
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Padres exigentes se centran demasiado en que sus hijos sean brillantes, sin darse cuenta del estrés y el malestar que esto genera.

Criar y educar bien a un hijo no es fácil. Si bien la mayoría de padres quieren lo mejor para sus hijos, no en todos los sujetos funcionan de igual manera las distintas maneras de educar. Así, las estrategias educativas que se emplean no siempre son las más adecuadas para lograr la autonomía y correcto desarrollo de un niño o niña.

Sobreprotección, autoritarismo, ambigüedad… todo ello puede conllevar que los hijos se formen una idea de la realidad que puede o no servir para su correcta adaptación a las circunstancias vitales que les toque vivir. Entre todas estas características de diferentes tipos de educación podemos encontrar la exigencia exagerada, que puede causar diversos problemas en los hijos. Por este motivo este artículo se va a centrar en los padres exigentes y los cinco aspectos o cosas en las que se equivocan.

  1. La sobreexigencia no aumenta el rendimiento

La sobreexigencia será, en la mayoría de las ocasiones, contraproducente. Pues no viene sola, sino acompañada de estrés y ansiedad.

Además, tu hijo puede pensar que no está siendo todo lo bueno que tú quieres que sea. Se dará cuenta de que no cumple tus expectativas y esto lo desmotivará.

Tienes que darle su espacio. La presión no siempre genera buenos resultados.

  1. El perfeccionismo no es bueno

Los padres exigentes tienden a ser muy intolerantes con las equivocaciones que sus hijos cometen. Sin embargo, luchar contra esto es inútil.

Si no nos tropezamos, si no nos damos de bruces con las consecuencias de nuestras elecciones, jamás podremos vislumbrar el camino que tenemos que seguir. El correcto sendero que deberemos recorrer.

  1. Expectativas irrealizables que frustran

Ten en cuenta que tu hijo intentará hacerlo todo lo mejor posible para que te sientas orgulloso de él.

Sin embargo, procura que lo que le pidas pueda cumplirse. De lo contrario, se frustrará y esto puede causarle incluso depresión.

Los padres exigentes tienen metas muy altas para sus hijos, pero ¿te has preguntado qué quiere él? ¿Cuáles son sus metas?

  1. Problemas en las relaciones personales

Los hijos empezarán a darles menos importancia, pues deben centrarse en el trabajo y en las metas que pretenden alcanzar.

También puede ocurrir que sean demasiado exigentes con las demás personas. Empezarán a esperar demasiado de ellas, a querer recibir lo mismo que dan…

Entonces se sucederán las decepciones, las desilusiones y los desencantos.

En el plano de las relaciones también hay que ser realistas y no exigentes. En caso contrario, estaremos perdidos.

  1. El cariño hay que ganarlo

De esta manera, aprenden que el amor no es incondicional, sino todo lo contrario. Si cometen un error, ya no los querrán; si no cumplen las expectativas, no son merecedores de cariño.

Todo esto causará una grave falta de autoestima y una fuerte inseguridad que se trasladará a sus futuras relaciones.

(Con información de Mejor con Salud)


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