Consejos para evitar un atracón en Navidad

El drástico cambio en la rutina alimenticia, laboral y de ejercicios son los motivos por los que se sube de peso en esta temporada.

21/12/2011 8:14
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Hasta tres kilos de peso llegan a aumentar las personas comunes, sin darse cuenta, durante los festejos de fin de año en México. 

Engordar en Navidad no es sólo el resultado de una abundante cena la noche del 24 de diciembre, sino de un cambio completo de hábitos a lo largo de cuatro semanas, en las que disminuye la actividad física, se hace más complejo el volumen y composición de la dieta, y además disminuye el consumo de agua. Así lo explicó a SUMEDICO Elisa Gómez Reyes (*), presidenta de la Asociación Mexicana de Nutriología y especialista del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMyNSZ).

Un cuerpo que se mantiene en balance es un cuerpo saludable. Desde el punto de vista de la nutrición, la estabilidad de un organismo se puede alcanzar cuando el ingreso de nutrientes es igual al gasto de energía. Si el número de kilocalorías que entra a un organismo, a través de los alimentos, es similar al número de kilocalorías que gasta mediante actividad física, el peso de la persona se mantiene estable.

En términos muy esquemáticos y simples, se puede decir que las personas que engordan son aquellas en las que el ingreso de kilocalorías supera en mucho al gasto. Esto es un hecho común en épocas de fin de año en las que se modifican las rutinas de alimentación y ejercicio o trabajo.

“En esta época de fin de año ocurren dos cambios muy claros en las rutinas de la gente: por un lado, disminuye mucho su actividad física porque tienen más reuniones, porque tienen más frío y prefiere no salir a correr, caminar o hacer actividades al aire libre. Pero al mismo tiempo el ingreso de kilocalorías aumenta. Un ejemplo es decir que en una cena navideña puedes llegar a ingerir hasta 2 mil kilocalorías y para incrementar un kilogramo de peso necesitas 7 mil kilocalorías. Esto significa que si tuviste dos o tres cenitas fuertes en diciembre ya aumentaste por ahí un kilito de más”, indica la maestra en ciencias de la nutrición.

Pequeños pecados

Además del riesgo de aumentar súbitamente de peso por tener uno o varios atracones de comida en la época decembrina, también hay otros pequeños estímulos que abundan en las fechas de fin de año y que paulatinamente van aumentando el ingreso calórico.

“Al cálculo de la cena hay que aumentarle el chocolate que te regalaron, el ponche de frutas que te ofrecieron en casa de algún amigo, la copa de vino en una cena y el hecho de que en México se estila tener muchas reuniones en torno a comidas. En fin de año hay personas que tienen comidas sociales todos los días. Esto, como ya dijimos, se combina con el hecho de que, en época de frío, la gente tiende a moverse menos”, explica Elisa Gómez Reyes.

Un tercer factor que incrementa el peso es la disminución en el consumo de agua.

“Otro punto importante es que las personas disminuyen su consumo de agua. Parece que con el frío el agua no se antoja tanto, pero hay que recordarle a las personas que nosotros perdemos la misma cantidad de agua en época de frío o de calor. Por eso se debe consumir la misma cantidad de agua que cuando es verano”, indica la presidenta de la AMENAC.

Consejos prácticos

La nutrióloga Elisa Gómez Reyes dice que el mes de diciembre es la época en la que los pacientes desaparecen del consultorio de los nutriólogos y que por ello procuran darles algunos consejos prácticos cuando se acercan las fiestas navideñas.

“Empezando por lo más sencillo, yo les pido que sigan consumiendo la misma cantidad de agua, que traten de no disminuir su actividad física y si acostumbran a hacerla al aire libre que se cubran bien, que salgan bien tapados o, de preferencia lo hagan en lugares cerrados, como un gimnasio. Pero sobre todo, que traten de caminar lo más posible”.

“En relación a las comidas, lo más sencillo es que si van a tener una cena muy abundante, ese día traten de ajustar el resto de sus alimentos para que al final del día no hayan consumido una cantidad muy grande de calorías de más. Si yo sé que voy a tener una cena fuerte, a lo largo del día como menos carbohidratos, algo de ensalada y trato de hacer algo de ejercicio ese día”, indica Gómez Reyes.

Un último tip que recomienda la nutrióloga es recordar que las cenas más fuertes, como la de Navidad o la de fin de año, suelen servirse muy tarde por lo cual es recomendable tomar un yogurth, una fruta o un alimento pequeño antes de la cena. El propósito es no llegar con el estómago vacío, con muchísima hambre y empezar a comer pequeñas cosas antes de la cena o consumir grandes porciones.

(*) Elisa Gómez Reyes. Especialista del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMyNSZ)
Presidenta de la Asociación Mexicana de Nutriología (AMENAC) 


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