Control de ira, no apto para todos

Muchas personas tienen problemas para controlar su enojo, y los tratamientos terapéuticos, pueden funcionar, pero no en el 30% de los casos.

25/04/2013 6:24
AA

Sentir enojo profundo o ira, puede ser normal, pero es importante evitar que se convierta en una patología que ponga en riesgo a quien la presenta y a quienes conviven con ellos, para ello hay tratamientos psicoterapéuticos de control de ira, aunque no en todos los casos el proceso es efectivo, afirmó Isabel Clarke, experta en el tema.

Recientemente, el futbolista uruguayo Luis Suárez, fue sometido a un tratamiento de control de ira, luego de haber mordido a dos jugadores dentro de las canchas de juego por no poder controlar su enojo ante los sucesos del partido.

La Asociación de Futbolistas Profesionales de Inglaterra (PFA, por sus siglas en inglés) fue quien le ofreció un tratamiento a Suárez para controlar su ira, y anteriormente Naomi Campbell fue otra de las celebridades que necesitó este tipo de apoyo por de atacar a la trabajadora de su casa.

Estos son solo un par de casos de personajes conocidos, pero este tipo de trastornos no es exclusivo de los famosos, sino un problema que presenta la población en general y que tuvo su auge en los años 70.

Fue a partir de esta época cuando los cursos de control de ira comenzaron a llenarse de pacientes que eran remitidos por las autoridades federales, por médicos tratantes o porque de forma voluntaria se habían percatado que necesitaban controlar su carácter.

Y fue hasta 1975 cuando el diccionario Oxford incluyó esta definición (control de ira) luego de tener el trabajo del psicólogo estadounidense Raymond Novaco.

De acuerdo con Clarke, que dirige desde hace 12 años cursos para el Servicio Sanitario Nacional del Reino Unido en Southampton, “el control de la ira se basa en una terapia de comportamiento cognitivo”.

La experta señaló que “lo que me convence es ver cómo cambia la gente. Para las personas que utilizan la rabia y la intimidación, esto es muy difícil”.

Sin embargo, Clarke no puede presumir de éxito en todos los casos que inician con este tipo de terapias, porque no es un proceso apto para todos, “cerca del 30% de las personas que asisten a esta terapia la abandonan. Pero para aquellos que se quedan hasta el final, les ayuda a cambiar su comportamiento”, afirmó.

Cada vez más conocido

Hasta la década de los 80, este tipo de terapias permanecieron en el conocimiento de pocas personas, pero en los 90 se filtro a la vida cotidiana, e incluso se usaba como parte del proceso rehabilitador de los criminales.

Pero el darles libertad condicionales a muchos agresores, si se comprometían a tomar estos cursos, puso en duda muchas teorías y despertó indignación por muchas personas, luego que en 1994 un criminal que asesinó a una mujer, le aplicaran esta condición.

Fue hasta 2006 cuando se puso nuevamente en tela de juicio la eficacia de los talleres de control de ira, luego del apuñalamiento del financiero John Monckton.

Fue entonces que se analizó el caso del asesino, Damien Hanson, quien asistió a 24 sesiones de control de ira, y se determinó que este curso tenía “el potencial de equipar al agresor con un control adicional de mecanismos y de aumentar su capacidad de manipular una situación a su favor”.

Estos hallazgos mostraron que estos cursos tenían limitaciones, porque eran muy buenos para quienes no podían controlar su temperamento, pero eran contraproducentes para criminales violentos.

¿Cómo saber si son aptos o no?

Antes de comenzar con un curso de este tipo, ahora los profesionales que lo imparten, necesitan realizar una revisión de las causas que provocan enojo, y de acuerdo con Mike Fisher, director de la Asociación Británica de Control de Ira,  “algunas veces la terapia puede o no servir según el objetivo que se busca, porque normalmente tiene que ver con vergüenza o la inhabilidad de las personas”.

Y una vez que se tiene esa respuesta hay seis pasos claves a seguir para lograr que el paciente comprenda su problema y pueda abordarlo y superarlo:

  • Mirar el problema desde una perspectiva general
  • Aceptar que las diferencias de opinión son aceptables
  • Escuchar a las personas
  • Utilizar una red de apoyo
  • Llevar un diario de control de ira
  • No tomarse nada personal

De acuerdo con Fisher, es un proceso que lleva mucho tiempo, e incluso puede requerir entre 10 semanas y tres meses el trabajar cada punto.

Y la efectividad de los cursos varían dependiendo de la percepción de los mismos pacientes, según Fisher, quien afirmó que luego de encuestar a 500 de los 2000 pacientes que ha tratado, el 82% afirmó que luego de año y medio, la terapia aún funciona, pero 3% lo percibió como una pérdida de tiempo y dinero, mientras que 15% fueron ambivalentes.

Por su parte, Clarke especificó que el tomar clases no puede cambiar los instintos de las personas, pero es capaz de modificar la forma en la que reaccionan ante diferentes estímulos, y controlar la rabia ante la percepción de amenaza.

Al retomar el caso de Suárez, los expertos concluyen que podría no funcionar como se espera, porque el futbolista no es una persona con tendencia a la ira en su vida cotidiana, pero si en las canchas.

Aun cuando el deportista acepta que debe cambiar su actitud en el momento del juego, los expertos dudan que pueda cambiar ahora, pero no se ha dicho si aceptará o no la oferta de la asociación.

“Para las personas con problemas de ira, todo les molesta”, dice Fisher. Si lo que dice Suárez es cierto, su mal comportamiento sólo se expresa en el fragor de la batalla, en el campo, donde la adrenalina está a flor de piel.

De acuerdo con Fisher, esto significa que algunas personas presentan lo que se conoce como el gen guerrero y se presenta solo en determinados casos y es común entre deportistas y militares, quienes se vuelven muy agresivos a causa del estrés, situación que dificulta el trabajo de control de ira. (BBC)


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: