Controversia por uso de hormonas en menopausia

Oncólogos ligan el reemplazo hormonal con el desarrollo de cáncer; ginecólogos aseguran que cada caso es individual.

26/08/2015 9:49
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Oncólogos están en contra de la terapia de reemplazo hormonal para aminorar síntomas molestos de la menopausia y ginecólogos a favor de ayudar a la mujeres que pasan esta etapa, ambos hablan para su médico.com de los pros y contras del uso de hormonas en la menopausia

 
Algunos estudios lo dicen, la terapia con hormonas significa un alto riesgo para enfermar de cáncer. Los oncólogos no están de acuerdo en que las mujeres que entran a la menopausia tomen una terapia de remplazo hormonal. Sergio Arturo Arizmendi (*) es uno de ellos. “Hay una relación entre cáncer y consumo de hormonas durante y después de la menopausia, ninguna mujer debería tomarlas y si fuera necesario, nunca más de seis meses” dice.
 
La evidencia científica más completa acerca de los riesgos y beneficios de la terapia hormonal para la menopausia proviene de dos estudios clínicos con distribución al azar que fueron patrocinados por los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos como parte de la Iniciativa para la Salud de la Mujer (Women’s Health Initiative, WHI).
 
En el estudio sobre el uso de estrógeno más progestina de la WHI (Estrogen-plus-Progestin Study), participaron mujeres con útero que fueron asignadas en forma aleatoria (o al azar) para recibir un medicamento hormonal con la combinación de estrógeno y progestina (Prempro™) o un placebo.
 
En el estudio sobre el uso de estrógeno solo de la WHI (Estrogen-Alone Study), participaron mujeres sin útero que fueron asignadas en forma aleatoria para recibir un medicamento hormonal solo con estrógeno (Premarin™) o un placebo.
 
En los dos estudios, participaron más de 27 000 mujeres sanas entre 50 y 79 años de edad en el momento de la inscripción. Ambos estudios fueron interrumpidos antes de su finalización (en 2002 y 2004, respectivamente) cuando se determinó que ambos tipos de tratamiento estaban asociados a riesgos médicos específicos, se continuó el seguimiento a largo plazo de las participantes a fin de proporcionar nuevos datos sobre los efectos de la terapia hormonal en la salud.
 
Las actitudes hacia la terapia de reemplazo con hormonas cambiaron en 2002 después del anuncio de la Women’s Health Initiative (WHI) dependiente de los National Institutes of Health de que aquellas mujeres que estaban en tratamiento con Prempro, según mostraba la parte principal del estudio, tenían una mayor incidencia de cáncer de mama, ataques cardíacos y derrames cerebrales.
 
Más estudios
Los hallazgos de WHI fueron confirmados en un estudio nacional más amplio realizado en el Reino Unido, llamado The Million Women Study. Como resultado de estos hallazgos, el número de mujeres que tomaban el tratamiento hormonal descendió bruscamente. Asimismo, como resultado de estos nuevos hechos, la Journal of the American Medical 
 
Association recomendó que las mujeres con menopausia normal (no las de menopausia quirúrgica) deberían tomar la dosis más baja viable de hormonas durante el tiempo más corto posible para evitar los riesgos.
 
Hoy la terapia con hormonas ha reducido su uso, sobre todo en Estados Unidos, sin embargo, en México muchas mujeres continúan usándola para tratar los síntomas molestos de la menopausia. A pesar de los riesgos, algunos médicos pueden recomendarla para aliviar los síntomas comunes de la menopausia y, también, para prevenir cambios biológicos a largo plazo, como la disminución de masa ósea.
 
Numerosos estudios realizados durante los últimos 30 años, dicen que los beneficios de la terapia hormonal de reemplazo durante la menopausia superan los riesgos. Entre diversos beneficios que se han descrito destacan la prevención de la osteoporosis posmenopausia, el cambio favorable en algunos parámetros de riesgo cardiovascular y cierta mejoría en las funciones cognoscitiva y afectiva.
 
Sin embargo, los resultados de algunos estudios prospectivos recientes que utilizaron la combinación de 0.625 mg de estrógeno equinos conjugados y 2.5 mg de acetato de medroxipro- gesterona por vía oral, para tratamiento hormonal de reemplazo durante la posmenopausia, no pudieron corroborar un efecto protector cardio vascular. Por el contrario, en uno de ellos se informó un riesgo discretamente aumentado, pero significativo, en la presentación de cáncer de mama y de enfermedad tromboembólica, a los cinco años de uso continuo.
 
¿Reemplazo hormonal, para qué sirve?
Esta terapia generalmente comprende un tratamiento con estrógeno solo; una combinación de estrógeno y progesterona; o estrógeno y progestina, que es una hormona sintética con efectos similares a los de la progesterona.
 
La combinación de estrógeno y progestina se usa para tratar ciertos síntomas de la menopausia. El estrógeno y la progestina son dos hormonas que se encuentran en las mujeres. La terapia de reemplazo hormonal funciona al reemplazar el estrógeno que el cuerpo ya no fabrica. El estrógeno reduce la sensación de calor en la parte superior del cuerpo y los bochornos, además síntomas vaginales como picazón, ardor y sequedad y dificultad para orinar, pero no alivia otros síntomas de la menopausia como el nerviosismo o la depresión.
 
“La menopausia es un proceso natural que toda mujer debería pasar sin ningún medicamento, la etapa más molesta dura apenas unos cuatro meses, después el cuerpo se adapta a no producir hormonas, si el cuerpo las deja de producir no habría ninguna explicación para tomarlas de forma sintética, es más son tan aliadas del cáncer que nosotros en casos de cáncer de mama recetamos anti hormonales porque algunos tipos de cáncer de seno son estimulados por hormonas, pues poseen receptores para ellas y crecen a medida que las hormonas femeninas actúan sobre los receptores; administrar terapia antihormonal disminuye la aparición de tumores, la progresión de los mismos y conlleva a la mejoría. Además previene la reaparición del tumor”, dice Arizmendi.
 
La terapia hormonal combinada (estrógeno y progestina) aumenta el riesgo de sufrir cáncer de mama en aproximadamente 75 %, incluso cuando se usa por un período corto, también aumenta la probabilidad de que se detecte el cáncer en un estado más avanzado, además de aumentar el riesgo de que las mujeres con un diagnóstico de cáncer de mama mueran a causa de esa enfermedad.
 
El riesgo de sufrir cáncer de mama aumenta más durante los primeros 2 a 3 años de recibir una terapia combinada. La terapia solo con estrógeno aumenta el riesgo de cáncer de mama, pero solo cuando se la usa por más de 10 años, pero también puede aumentar el riesgo de tener cáncer de ovario.
 
Existen además de las hormonas sintéticas otras hormonas mal nombradas como “bioidénticas” y “naturales”, lo que significa que las hormonas del producto son idénticas a las hormonas que produce el cuerpo y están hechas de plantas.
 
Estas hormonas no cuentan con la vigilancia de un laboratorio y no están sujetos a las mismas normas y análisis que los medicamentos.
 
Para el oncólogo Arizmendi tampoco estas hormonas “naturales” deben tomarse. Aclara que en casos donde los síntomas son muy severos durante la menopausia, las mujeres podrían tomar terapia de remplazo hormonal bajo la vigilancia de un médico, que administrará medicamento de mas a menos y durante no más de seis meses.
 
“Las mujeres cuando consumen hormonas dejan de sentir resequedad vaginal, los bochornos, se sienten con energía, la piel les brilla, en general se sienten bien, pero ese es el problema, una vez que se las recetan no pueden creer que algo que les hace sentir tan bien les haga daño, y siguen tomándoselas por años 2, 4, 5, hasta diez años, muchas veces hasta sin receta médica creyendo que les hace bien, las consecuencias vienen después” comenta el oncólogo.
 
¿Qué dicen los ginecólogos?
“Los oncólogos efectivamente están en contra que las mujeres tomen una terapia de reemplazo hormonal durante la menopausia, pero la mayoría de los ginecólogos estamos de acuerdo con recetar hormonas en casos necesarios individualizados y bajo supervisión continua” dice Margarita Santiago, ginecóloga del hospital San José Roma.
 
Explica que para recetar hormonas a una mujer durante la menopausia, es necesario hacer un estudio para crear una dosis adecuada para cada paciente, “una vez hecho el estudio podemos recetar con cierta tranquilidad hasta por cinco años terapia hormonal siempre y cuando las mujeres tengan un historial de bajo riesgo para el cáncer y se practiquen su mastografía, además de estudios de rutina anuales”.
 
Dice que después del estudio WHI del 2002 hubo más estudios que detallaron que las mujeres analizadas tenían ciertas características como avanzada edad, obesidad, fumaban o tenían diabetes e hipertensión, todas, condiciones que las convierte en población de alto riesgo para el cáncer.
 
“A la población que le recetamos hormonas generalmente no son ese tipo de mujeres pues evitamos riesgos, además se prescribe porque los beneficios para la mujer son muchos, disminuye los llamados bochornos, la resequedad de la piel, la resequedad vaginal e incluso se mantiene el apetito sexual” señala.
 
Explica que un 40% de las mujeres tiene síntomas fuertes durante la menopausia y que esas mujeres son las que más necesitan la terapia como una ayuda para su bienestar. Se recomienda además tomarla en los primeros cinco años de ocurrida la menopausia y no por más de diez años.
 
Al igual que el oncólogo dice que no recomienda las mal llamadas hormonas naturales, pues no existe evidencia científica de sus efectos y es medicamento que no está controlado, no existen estudios que avalen que son mejores que las hormonas tradicionales.
 
(*) Sergio Arturo Arizmendi Issasi
Oncólogo
Hospital San José Satélite
5572 1599 sarizmendii@hotmail.com
 
(**) Margarita Santiago
Ginecóloga
Hospital San José Roma
55800134

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