Cosas que arruinas por exceso de limpieza

No hay que ser muy exigente, pues las cosas y la salud se dañan

15/02/2017 11:33
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Para tener buena salud es importante tener buena limpieza en el hogar, desde los trastes, la ropa, los pisos y hasta los objetos tanto decorativos como de uso personal.

Sin embargo, no hay que ser muy exigente con la limpieza, pues las cosas se pueden dañar y nuestra salud se puede deteriorar.

“La tendencia obsesiva del orden y la limpieza, entendida como una ansiedad excesiva, se va incrementando con la edad. Pero a su vez también puede estar asociado a un Trastorno Obsesivo Compulsivo, que afecta a casi un 3% de la población mundial y es tan frecuente en varones como en mujeres”, explica Mercedes Bermejo, directora de Psicólogos Pozuelo.

La especialista menciona que no se requiere tener este trastorno para deteriorar los objetos porque con limpiar en exceso, se pueden generar diversos daños.

El deterioro será mayor o menor dependiendo el objeto y entre los más afectados se encuentran los siguientes seis:

Piso de madera

“Si se limpia con demasiada frecuencia en húmedo, el barniz pierde el brillo y las juntas se van ennegreciendo porque siempre quedan restos de agua mezclada con polvo”, indica Gonzalo Medina Gallego, ingeniero de montes y técnico de AITIM, Asociación de Investigación Técnica de las Industrias de la Madera.

Manuel Sánchez Angulo, del Grupo de Docencia y Difusión de la Sociedad Española de Microbiología, señala que el problema va más allá de lo estético, ya que la madera húmeda favorece el desarrollo de hongos que son perjudiciales para los habitantes del hogar. Por ello, si se derrama algún líquido, hay que limpiarlo de inmediato.

Lo ideal, es limpiarlo cada dos o tres días en seco y utilizando la aspiradora.

“Y una vez al mes, una en húmedo, con una mopa o fregona muy escurrida solo con agua. En caso de que el suelo lo necesite, se puede añadir una cantidad recomendada de producto específico para la limpieza de superficies delicadas. Los productos especiales para el parquet suelen ser aceitosos y evitan que la madera se humedezca”, recomendó Sánchez Angulo.

Muebles

Sánchez Angulo afirma que muchas personas los limpian constantemente para evitar la formación de patógenos; sin embargo, no es necesario.

“Si está bien conservado no tendría por qué acoger patógenos, aunque se humedezca”, dice.

Aunque si deseamos que el mueble siga en buenas condiciones, Rosa María Pérez, directora de Materiales y Laboratorio de AIDIMME, Instituto Tecnológico Metalmecánico Mueble, Madera, Embalaje y Afines, recomienda eliminar el polvo con un trapo suave para evitar ralladuras.

Si se llegan a tener manchas, no se debe utilizar demasiado detergente, sino mojar un trapo suave sin empaparlo y agregarle jabón neutro o productos especiales para la madera.

“A pesar de que la película de barniz permite limpiar las manchas, según qué acabados lleve el mueble, los productos pueden penetrar en los poros y atacar la madera”, señala.

Pantalones de mezclilla

Lavar frecuentemente los pantalones de mezclilla, sólo ocasiona que se deterioren, sobre todo si se echan a la lavadora.

“Los vaqueros sufren sobre todo la pérdida de color porque están hechos con un tejido natural, algodón 100%, que se tiñe en azules de diferente intensidad. Por otro lado, con el uso, van cogiendo la forma del cuerpo, y al someterse a tratamiento húmedo vuelven a su forma original”, explica Isabel Romo.

El inconveniente es que al usarlos se acumula una gran cantidad de microorganismos que debemos eliminar. Para la limpieza lo mejor es intercalar la lavadora con ciclos en seco.

Alfombras

Lavar las alfombras de lana o seda en la lavadora, es lo menos recomendable porque duran menos tiempo.

“Los tejidos naturales vuelven a su condición primaria, por lo que sometidos a un tratamiento húmedo pueden encoger. Es recomendable recurrir a la limpieza en seco, bien sea con hidrocarburos o con percloroetileno, que tiene un gran poder desengrasante. O un tratamiento húmedo suave, prácticamente manual, sin centrifugados para arrastrar los restos de suciedad y posteriormente un tratamiento en seco con un alto poder desengrasante”, dice Isabel Romo.

La frecuencia dependerá del uso pero lo recomendable es no hacerlo más de una vez al año si está en el hogar. Para eliminar el polvo acumulado, sólo hay que utilizar la aspiradora y evitar comer sobre ella.

El coche

El exceso de limpieza en el auto provoca microarañazos que aunque no se ven, dañan la pintura, sobre todo si se lavan con rodillos.

“Provocan un acabado menos brillante y dan aspecto de antigüedad al vehículo, sobre todo en los colores más oscuros”, explica Juan Carlos García, director del Área Técnica de CONEPA, Federación Española de Asociaciones de Talleres.

Lo mejor es lavarlo cada dos semanas, a mano y con jabones específicos que cuiden la pintura.

Las manos

En ocasiones las lavamos más de lo necesario, lo que tiene como consecuencias la alteración de la barrera natural cutánea que protege la piel de agentes externos.

Martina Alés Fernández, dermatóloga del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, indica que esto puede provocar dermatitis, “un proceso inflamatorio de la piel que cursa con picor, rojez y descamación”.

Para lavar las manos, hay que utilizar agua templada, jabones que no sean agresivos y secar la piel suavemente.

Si se requiere el lavado frecuente por el trabajo, por ejemplo, los profesionales sanitarios, sólo hay que hidratar tras el secado.

(Con información de El País)


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