¿Cuántos tipos de calambre hay y a qué se deben?

Son contracturas que provocan dolores derivados de lesiones neurológicas o asociados a la práctica deportiva.

12/01/2015 5:43
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Aunque su definición es imprecisa porque cada persona puede atribuirle a distintas situaciones la sensación de un calambre, la forma más popular es el deportivo o el derivado de la actividad física que se produce en el músculo de la pantorrilla como una contractura de origen muscular y no neurológico.

Juan Antonio Trigueros, miembro del Grupo de Aparato Locomotor de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, explica que existen tres grupos de condiciones a las que se puede aplicar el término de calambre: sensaciones dolorosas neurológicas, dolores derivados de lesiones neurológicas y contracturas musculares asociadas al deporte. 
 
Las disestesias son sensaciones dolorosas neurológicas que se presentan en situaciones comunes como cuando se nos “duerme” una mano.  Se trata de hormigueos que se derivan de la compresión de nervios periféricos atrapados, como sucede en el síndrome del túnel carpiano.
 
Por otro lado, están los dolores en músculos o estructuras distales cuando existe una actividad neuronal alterada, se trata de enfermedades neurológicas como la esclerosis lateral o la amiotrófica, síndromes neurológicos en donde para hacer un diagnóstico es necesario que esta sintomatología avance y se haga evidente la enfermedad.
 
Por último están los calambres cuyo origen se evidencia como muscular y en los que no existe actividad neurológica ya que suponen una activación/desactivación del músculo alterado.
 
Son contracturas que generan mucho dolor durante el ejercicio, la práctica de algún deporte o en los mayores cuando pasan por una actividad superior a la tolerable;  también pueden presentarse por fármacos para la hipertensión con características diuréticas, cuando existe insuficiencia renal, hipotiroidismo o abuso de alcohol.
 
Cuando sentimos un calambre masajeamos el músculo para encontrar alivio, como un instinto básico. Trigueros indicó que forma parte del tratamiento inmediato, pues el músculo necesita estirarse de forma mecánica y sustituir así mecanismo fisiológico que no ha funcionado naturalmente.
 
Se debe realizar un estiramiento de forma progresiva y no bruscamente para que no se genere más dolor, aclaró Trigueros.
 
Para prevenir, antes de hacer deporte se realicen estiramientos para preparar los músculos para el ejercicio y evitar las microlesiones, conseguir que acceda más sangre y más glucosa a los músculos, aumentar la temperatura y que a la larga ayuda al establecimiento de un buen tono muscular (Con información de Infosalus). 
 

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