¿Por qué dan miedo los payasos?

Los crímenes e indumentaria, causan temor por los payasos

13/10/2016 4:02
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En historias de terror y suspenso, los payasos son uno de los actores principales, lo que ha causado que la gente les tema e incluso les genere fobias

Uno de los payasos más famosos es “Pennywise”, el personaje creado por Stephen King en su novela It que intensificó el pavor que una persona con mucho maquillaje y grandes zapatos puede causar.

Pero ¿por qué los payasos son un símbolo de miedo?

Crímenes de payasos

Una de las razones de la mala fama de los payasos, son los asesinos que se han caracterizado como ellos para causar sus fechorías como es el caso del estadounidense John Wayne Gacy.

Wayne se hacía llamar “Pogo el payaso” y en su tiempo libre acudía a hospitales, cumpleaños y fiestas benéficas, pero detrás de esa imagen generosa se ocultaba una oscura historia.

Mientras acudió a eventos entre 1972 y 1978, Pogo violó y asesinó a 33 niños, por lo que fue sentenciado a la pena de muerte con inyección letal.

Otro ejemplo son los recientes avistamientos de payasos en bosques de Estados Unidos, quienes atemorizan a los ciudadanos sin razón aparente.

Pintados causan más temor

Un estudio de la Universidad de Sheffield en 2008, afirma que a los niños sí les pueden gustar los payasos pero no cuando los ven pintados o en decoraciones.

Los investigadores informaron que se encuentran a 255 niños entre 7 y 16 años sobre sus gustos de la decoración en la zona pediátrica de los hospitales.

Como resultado se encontró que todos los menores rechazaron las imágenes de payasos porque las consideraban aterradoras.

“Descubrimos que los niños tienen una aversión universal hacia los payasos. Algunos los encontraban bastante aterradores y misteriosos”, declaró Penny Curtis, coautora del estudio.

Cuando el miedo se convierte en pavor

En muchas ocasiones el miedo sobrepasa los límites y se convierte en fobia, ahí es cuando se conoce como balatrofobia y coulrofobia.

El psicólogo clínico y experto en coulrofobia Rami Nader, director de la Clínica de Estrés y Ansiedad de North Shore en Canadá, explica que el pavor hacia los payasos malignos, es consecuencia de experiencias traumáticas pasadas.

“Por ejemplo, un susto de un payaso en una fiesta de cumpleaños, las imágenes de payasos aterradores en los medios o el caso de John Wayne Gacy que también ha contribuido a ello”, declara.

Aunque la el miedo no llegue a ser fobia, para muchos los payasos resultan perturbadores.

El psicólogo social del Knox College de EEUU Frank McAndrew, menciona que tras encuestar a más de 1.300 personas sobre la naturaleza del miedo a los payasos, descubrió que la profesión es considerada una de las más siniestras, aun por encima de la de taxidermista, dueño de sex-shop o director de funerarias.

“Por desgracia, no llegamos a preguntar a nuestros encuestados por qué piensan que los payasos son tan siniestros”, dice.

Otra teoría sobre el miedo es el aspecto físico, el cual puede provocar incomodidad.

“Creo que la aversión a los payasos tiene que ver con sus expresiones artificiales pintadas, que impiden saber lo que realmente sienten o piensan. Hay cierta ambigüedad sobre sus verdaderos sentimientos, lo que provoca incomodidad en la gente”, menciona.

No siempre fueron alegres

Aunque los payasos trasmitan alegría y buenos deseos, Radford evidencia que en un comienzo eran vistos como embaucadores.

“El mitólogo Joseph Campbell, en su libro clásico The Hero with a Thousand Faces, habla de cómo el payaso es esencialmente un embaucador, que en sus primeras encarnaciones a menudo se vinculaba con el mal y los demonios”, puntualiza.

Por ello, considera a los payasos actuales como una deformación del personaje tradicional.

“Es una figura siniestra, en parte porque combina sentimientos contradictorios de horror y humor, miedo y risa”, menciona.

Añade que puede ser más perturbador, cuando lo vemos fuera de su hábitat natural.

“Si lo vemos en circos y fiestas, es gracioso. Pero si está parado en una calle oscura o llama a tu puerta a medianoche… ¡Entonces ya no tiene ninguna gracia!”, subraya.

(Con información de El Español)

 


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