¿De qué mueren los mexicanos?

La diabetes mellitus, los tumores malignos y enfermedades del corazón, son las principales causas de muerte entre la población nacional, según INEGI.

31/10/2010 9:09
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Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México se dio desde antes de la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años. La Unesco ha declarado esta festividad Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a partir del 7 de noviembre de 2003.

En México existe una manera particular de entender y dar sentido a la muerte. Diversas culturas prehispánicas consideraban que el destino del hombre es perecer y el culto a la muerte era un elemento básico de la cosmovisión de los antiguos mexicanos. En la actualidad, la celebración del Día de Muertos conserva mucha de aquella influencia. Es una festividad significativa para honrar la memoria de los que fallecieron, la cual inicia en los últimos días de octubre y se prolonga hasta el dos de noviembre. La celebración se practica en todo el país, con la participación de poblaciones indígenas y mestizas, tanto en áreas urbanas como rurales, con sus respectivas variaciones regionales.

Los rituales para rendir culto a los difuntos se llevan a cabo el primero y dos de noviembre, coincidiendo con las celebraciones católicas de Todos los Santos y Día de los Fieles Difuntos, respectivamente. El primer día se dedica a aquellos que murieron siendo niños, y el día dos a los que fallecieron en edad adulta.

Con motivo del Día de Muertos, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), presenta una selección de datos estadísticos sobre la mortalidad en el país.

Esperanza de vida
La esperanza de vida al nacimiento se refiere al número de años que en promedio se espera viva un recién nacido, bajo el supuesto de que a lo largo de su vida estará expuesto a los riesgos de muerte observados para la población en su conjunto. Este indicador permite comparar los niveles de mortalidad de distintas poblaciones o países.

De acuerdo con las estimaciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO), en 2010 la esperanza de vida al nacer en el país es de 75.4 años. En las mujeres es de 77.8 años y en los hombres de 73.1 años. Este indicador ha ido en aumento ya que en 1930 se esperaba que un recién nacido viviera 33.9 años en promedio; para 1980, el valor fue de 66.2 años, y en 1990 de 70.6 años.

Entre 1970 y 2010, la esperanza de vida en México se incrementó en 14.5 años; en los varones 14.3 y en las mujeres 14.8. Las personas de sexo femenino tienden a vivir más años y el incremento en su esperanza de vida ha sido más acelerado que el de los hombres. En 1930, la esperanza de vida de las mujeres era 1.7 años mayor a la de los hombres, para el año 2010 la diferencia es de 4.7 años.

Los estados que presentan la mayor esperanza de vida en el país son Quintana Roo (76.5 años), Distrito Federal (76.3 años), Baja California, Tlaxcala, Baja California Sur (76.2 años, respectivamente) y Morelos (76.1 años). En contraparte, las entidades con los menores niveles en este indicador son Guerrero (73.8), Veracruz (74.3) y Chiapas (74.4 años).

Mortalidad infantil
La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID 2009) revela que hubo un descenso de la mortalidad infantil en los últimos años. Las muertes de los menores de un año que nacieron entre 2000-2002 dan como resultado una tasa de 19.2 defunciones por cada mil nacidos vivos, la cual se reduce a 14.1 para el trienio 2006-2008.

Para fines de análisis la mortalidad infantil se divide en dos partes: neonatal que comprende la mortalidad que ocurre dentro del primer mes de vida (desde el nacimiento hasta antes de cumplir los 28 días) y la posneonatal que se refiere a la mortalidad que ocurre entre el momento de cumplir 28 días de nacido y el correspondiente al primer cumpleaños. En el periodo 2000-2008 la mortalidad neonatal se redujo de 11.1 a 9 defunciones por cada mil nacidos vivos, y la posneonatal de 8.1 a 5.1 fallecidos por cada mil.

Defunciones
En el 2008 se registraron 539 mil 530 defunciones, 25 mil 10 más que en 2007. Por sexo, 300 mil 837 fueron de varones por 238 mil 523 de mujeres, cabe aclarar que en 170 casos no se especificó el sexo. Del total de los decesos, 74.9% ocurrió en localidades urbanas (dos mil 500 habitantes y más) y 23.7% en rurales (menores de dos mil 500 habitantes)[1]. Por entidad federativa, Oaxaca e Hidalgo son los estados donde el total de fallecimientos en área rural supera a los registrados en zonas urbanas.

En términos relativos, Oaxaca, Hidalgo, Chiapas, Zacatecas y Tabasco presentan proporciones significativas de muertes en zonas rurales por encima de 40 por ciento.

El número de defunciones en cada entidad federativa está en relación directa con el monto de población, las entidades más pobladas concentran 45.7% del total de fallecimientos: el estado de México que participa con 11.7%, Distrito Federal 9.7%, Veracruz 7.6%, Jalisco 6.6%, Puebla 5.4% y Guanajuato con 4.7 por ciento.

Se estima que la tasa bruta de mortalidad en 2010 sea de 5 defunciones por cada mil habitantes. El indicador representa la relación entre las defunciones ocurridas en el año y la población media durante el mismo. Históricamente este valor se ha reducido, en 1970 fue de 10.1 y para 1990 de 5.6 fallecimientos por cada mil personas. Por entidad federativa, Veracruz (5.9), Oaxaca y Distrito Federal (5.8 respectivamente), Michoacán (5.7) y Nayarit y Guerrero (5.6 cada una), presentan las tasas de mortalidad más altas del país; en tanto que Quintana Roo (tres defunciones por cada mil habitantes) la más baja.

Defunciones por sexo y edad
En general fallecen más hombres que mujeres, de este modo las estadísticas de defunciones revelan que en 2008 se registraron 130 defunciones de hombres por cada 100 de mujeres. Por grupos de edad, las diferencias por sexo son significativas, destaca el grupo de 15 a 29 años donde la mortalidad masculina es casi tres veces más alta que la femenina.

Principales causas de fallecimiento
Las principales causas de muerte en el país son las enfermedades crónicas degenerativas, como la diabetes mellitus, los tumores malignos y las enfermedades isquémicas del corazón. Se observa que en las enfermedades del hígado y los accidentes de transporte la proporción es mayor en los hombres que en las mujeres (más de tres puntos porcentuales); en tanto que en la diabetes mellitus la relación se invierte con un porcentaje mayor en las mujeres (de casi cinco puntos porcentuales).

Durante el primer año de vida los trastornos respiratorios y cardiovasculares específicos del periodo perinatal son la causa que origina 28.3% de las defunciones. Las malformaciones congénitas del sistema circulatorio son la segunda causa en uno de cada diez menores de un año (11%); mientras que las infecciones acontecidas en el periodo perinatal son la tercera causa de muerte con 9.4 por ciento. Entre niñas y niños menores de un año, estas tres causas tienen el mismo orden y un nivel similar.

La mortalidad preescolar, conformada por las defunciones de niños y niñas de uno a cuatro años de edad, presenta diferencias por sexo, en las niñas de este grupo la principal causa de muerte corresponde a las malformaciones congénitas del sistema circulatorio (9%), en tanto que la segunda causa son las enfermedades infecciosas intestinales (8.4%) y la tercera se refiere a los accidentes en transporte (7.9%). En los niños de uno a cuatro años la primera causa son las enfermedades infecciosas intestinales (7.7%), la segunda causa son los accidentes de transporte (7.6%) y en tercer lugar los tumores malignos (7.2 por ciento).

Uno de cada tres fallecimientos de personas de 5 a 14 años es ocasionado por accidentes de transporte, tumores malignos o parálisis cerebral y otros síndromes paralíticos, causas que tienen distinto orden de importancia según el sexo.

En las últimas décadas se redujeron las muertes por afecciones infecciosas y parasitarias, y se incrementaron las defunciones asociadas a enfermedades crónicas degenerativas y externas. Éstas acontecen con mayor intensidad según la edad y el sexo de las personas. Entre los jóvenes, es decir, la población de 15 a 29 años, las conductas y los riesgos son diferenciales por sexo y se reflejan en las principales causas de muerte que afectan a este grupo; en los varones las tres principales causas de muerte son clasificadas como externas, mientras que en las mujeres se incorpora como segunda causa los tumores malignos.

La mortalidad en la población de 30 a 59 años de edad se caracteriza por la presencia de padecimientos crónicos degenerativos (tumores malignos, diabetes mellitus y enfermedades del hígado) que afectan de manera diferencial a la población masculina y femenina.

En los adultos mayores (60 años y más) cuatro de cada nueve defunciones se relacionan con las enfermedades isquémicas del corazón, la diabetes mellitus o los tumores malignos. Destaca que casi una de cada cinco mujeres de este grupo de edad falleció a consecuencia de la diabetes.

Con esta información el INEGI brinda indicadores para el conocimiento de la mortalidad en un marco general. www.inegi.org.mx.  (Con información de Journalmex)
 


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