Descubren detonantes celulares del Alzheimer

La causa es la separación de la proteína beta-amiloide y la enzima BACE, ya que al combinarse, desencadenan la neurodegeneración.

08/08/2013 7:39
AA

Investigadores de la Universidad de California-San Diego, han descubierto que la mayoría de las personas, mantiene la separación fundamental entre una proteína y un enzima, que al combinarse, desencadenan la neurodegeneración, característica de la enfermedad de Alzheimer.

Aunque se podría pensar que los cerebros de las personas que desarrollan la enfermedad de Alzheimer poseen componentes básicos de la enfermedad ausentes en cerebros sanos, la investigación muestra que esto no es cierto. Cada cerebro humano contiene los ingredientes necesarios para despertar el Alzheimer, pero la gran mayoría de las personas no lo hacen y no padecería esta enfermedad neurológica devastadora.

«Es como la separación física de la pólvora y su combinaciónn de manera que se evita una explosión inevitable», afirmó el investigador principal Subhojit Roy, profesor líder del proyecto. «Saber cómo se separan la pólvora y el fósforo puede darnos nuevas ideas sobre posible detener la enfermedad», agregó.

La gravedad de la enfermedad de Alzheimer se mide en la pérdida de funcionamiento de las neuronas. En términos patológicos, hay dos signos reveladores de la enfermedad: Grupos de «placas» de una proteína llamada beta-amiloide que se acumulan las neuronas y las fibras externas o «nudos» de otra proteína, llamada tau, que se encuentra dentro de las neuronas.

La mayoría de los neurólogos creen el Alzheimer es causado por los conjuntos de acumulación de proteína beta-amiloide provocando una secuencia de eventos que conduce a la alteración de la función celular y la muerte y que esta llamada «hipótesis de la cascada amiloide» pone la proteína beta-amiloide en el centro de la patología.

La creación de beta-amiloide requiere la convergencia de una proteína llamada precursora de amiloide (APP) y una enzima que se escinde de APP en fragmentos más pequeños tóxicos llamados beta-secretasa o BACE. «Estas dos proteínas son altamente expresadas en el cerebro, destacó Roy, y si se les permite combinarse de forma continua, todos tendríamos Alzheimer».

Pero eso no sucede. Usando las neuronas del hipocampo en cultivo y tejido de cerebros humanos y de ratón, Roy y sus colegas, descubrieron que las células sanas del cerebro en gran medida segregan APP y BACE-1 en compartimentos diferenciados en cuanto se fabrican, asegurando que las dos proteínas no tengan mucho contacto entre sí.

 «La naturaleza parece haber dado con un truco interesante para separar a los co-conspiradores», afirmó Roy. Los científicos también encontraron que las condiciones que promuevan una mayor producción de la proteína beta-amiloide impulsan la convergencia de APP y BACE.

En concreto, un aumento en la actividad eléctrica neuronal, conocido por aumentar la producción de beta-amiloide, también condujo a un aumento en la convergencia APP-BACE. Los exámenes postmortem de pacientes con enfermedad de Alzheimer revelaron un incremento de la proximidad física de las proteínas, añadiendo apoyo a la importancia fisiopatológica de este fenómeno en las enfermedades humanas.

Los investigadores señalaron que los hallazgos aclaran algunos de los primeros eventos moleculares que desencadenan el Alzheimer y muestran cómo un cerebro sano los evita de forma natural.(Con información de Europa Press)


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: