Diabetes sin control, lleva a la muerte a miles de mexicanos

Dieta sana, ejercicio, y consumidores responsables, la fórmula mágica

13/11/2016 1:17
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Al año, 90 mil mexicanos y mexicanas fallecen por complicaciones derivadas de la diabetes; considerando que aquí hay más de 100 mil comunidades de menos de 100 mil personas, “es como si llegara un avión, echara una bomba y matara a un pueblo entero”, así ilustra el Doctor Simón Barquera, director del Área de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el problema de la diabetes en el país.

Y es que en México, el 14% de la población adulta padece diabetes y 19%  tiene prediabetes, es decir, más de tres de cada 10 adultos tienen  diabetes o prediabetes y el resto es parte de la población en riesgo de desarrollarla, ante los graves problemas de sobrepeso y obesidad que enfrenta el país.

 

Consumimos mucha azúcar

“La dieta del mexicano se ha transformado enormemente en poco tiempo, la comida mexicana es muy saludable, pero la hemos afectado negativamente en 20 años, al ponerle el doble de grasa, de sal, y de azúcar.

Antes, las quesadillas eran una tortilla doblada con poco queso y se ponían en comal, ahora son del doble de tamaño, bañadas en una alberca de grasa hirviendo. Antes, los mexicanos lo que tomaban para hidratarse era agua, el chocolate era con agua y sin azúcar y ahora una quinta parte de lo que nos da calorías es el azúcar; tomamos refresco,  jugos, leche y café con azúcar. Son miles de kilos de azúcar las que se consumen en México todos los días”.

Los niños y las niñas, el futuro en salud

Educar a bien comer a un niño o niña en salud parece difícil, pero en opinión del especialista, hay que tener confianza en que se puede hacer educando gustos.

“De repente dicen las mamás: ‘es que a mi hijo no le gustan el brócoli, ni la berenjena, y las calabazas no las come, entonces le tengo que dar bebidas industrializadas en lata para compensar’, pero al revisar por qué no les gusta la respuesta es: ‘es que un día se las dí y no le gustaron’, pero hay estudios científicos que demuestran que los humanos adquirimos los gustos y para que a uno le guste un alimento lo debe probar unas 60 o 70 veces, hay gustos adquiridos, aprendidos.

“No es que haya que darles a probar 60 veces diario, pero sí hay que hacer varios intentos. La otra es invitar a los niños a preparar los alimentos, convivir en la cocina, que ayuden a hacer ensaladas, que conozcan las verduras. Que aprendan en la cocina y no a ir a la tienda de comida rápida a comprar sobres”.

El  Doctor Barquera hace, además, énfasis en que si los niños no toman agua natural es por influencia y ejemplo de los papás. “A los niños les encanta el agua, no tienen por qué tomar bebidas azucaradas. Los padres tienen que saber  que dándoselas les hacen daño; que lo que les compran en el cine: el raspado enorme, los nachos con líquido industrializado con mil químicos que supuestamente son queso derretido, que no es, es lo peor que les pueden acercar.  Los padres de familia deben tener conocimiento y conciencia de que lo que ellos hagan y su ejemplo determinan el futuro de sus hijos.

Diabetes a más temprana edad

Por otro lado, la diabetes se presenta cada vez en edades más jóvenes. Se detecta más entre los 30 y los 40 años y es una enfermedad que se desarrolla en un ciclo que empieza con una mala dieta y un mal estilo de vida, principales factores modificables.

“Cuando las personas empiezan a caer en obesidad pasan dos cosas: o no paran de engordar nunca, y se vuelven obesos mórbidos, o hay otros en que su organismo no puede seguir engordando y pierde la capacidad de recoger el azúcar y convertirla en grasa, esas personas desarrollan diabetes y, si no la detectan a tiempo, puede llegar a dañar sus riñones, ojos y varios otros órganos.

“El tercer desenlace son personas que son muy buenos pacientes,  disciplinados y proactivos. Estos viven como cualquier otra persona porque tienen la glucosa controlada, hacen ejercicio, comen bien, tienen un peso saludable, ese es el ideal, además de la prevención, y evitar  complicaciones con un estilo de vida saludable, lamentablemente estos casos son muy pocos”.  

Y es que del 100% de pacientes con diabetes sólo 15% tiene un control adecuado, es decir, 85 de cada 100 que padecen la enfermedad no lleva los cuidados debidos.

“Como sociedad no hacemos las cosas bien. Los servicios médicos o no dan bien el tratamiento o no lo explican bien, el paciente no toma las instrucciones como debe, no come lo que debe, no hace actividad física y, en general no hay condiciones para que ese paciente pueda salir a la calle a hacer ejercicio en forma segura, pueda consumir ahí agua potable y esté libre de publicidad de comida chatarra cada 10 pasos. Esto es responsabilidad de todo un México, no de una persona”.

De acuerdo con Barquera, otro problema adverso al control de la diabetes en México es que 3 de cada 10 personas con diabetes no sabe que la tiene y pueden  pasar 20 años hasta que empieza a tener daño renal, y requiere de una diálisis que cuesta mil 500 pesos y que se tiene que practicar tres veces a la semana.

“Los servicios de salud deben mejorar sus sistemas de detección, se ha avanzado mucho, pero todas las personas con diabetes deben saber que la tienen para darles oportunidad de que mejoren sus hábitos, coman mejor y hagan ejercicio.

Ningún servicio de salud puede ser capaz de financiar estos gastos, la única opción que tenemos como país es prevenir la diabetes y prevenir complicaciones con un buen control”.

 

Logros y pendientes

A decir del especialista, en México se han  tenido grandes éxitos en el tema, lo que ha merecido el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud.

El  consumo de refrescos sí disminuyó gracias al impuesto aprobado. Hemos calculado cuántos kilos de azúcar se consumieron menos  por refresco en un año y la cantidad asciende  a 180 mil kilos de azúcar menos; no  hay ninguna política en el mundo documentada que haya logrado en un solo año que un país consuma esta cantidad menos de azúcar”.

Y continúa. “Otro logro, por lo menos como lineamiento, es que ya se prohibió que haya refrescos y comida chatarra en las escuelas. Se tiene que evaluar y monitorear, porque no hay un sistema nacional que vigile, pero es un logro.  ¿Cuáles son los pendientes?

Que los gobiernos locales creen espacios de actividad física seguros, donde no haya chatarra alrededor, ni publicidad maliciosa y engañosa, donde haya bebederos, donde haya cámaras de seguridad. También hay que regular la publicidad, porque esto en México es muy laxo y las empresas se dirigen principalmente a  niños y los hacen “zombies” consumidores de productos chatarra.

“Hay equipos de expertos en neuromarketing que analizan cómo estimular más el cerebro de un niño para que prefiera productos azucarados y  eso no es ético. Aquí vemos publicidad dirigida a menores en Internet, en parques de diversiones, en partidos de futbol, en festivales de música. Todo patrocinado por estas firmas, en un país donde se muere una ciudad entera cada año de diabetes”.

Finalmente, el Doctor Simón Barquera se refiere al etiquetado de alimentos como engañoso. “El público no lo entiende y si no lo entiende cómo puede elegir los productos que consume; se debe advertir qué alimentos son altos en azúcares, en grasa, en calorías.

“Dar argumentos a las mamás para que expliquen a sus hijos por qué no les pueden comprar ciertos productos, porque no son sanos. Porque generado de ese consumo en exceso su abuelita, o su papá están enfermos.

“Es una industria que representa muchos millones de pesos, pero también es una industria que, con presión, debe adaptarse, pues cuando sus productos dejen de ser consumidos masivamente, se verá obligada a reducir las cantidades de azúcar”.


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