¿Cómo saber si mi hijo puede tener dislexia?

Trastorno que dificulta el reconocimiento de las palabras y comprensión lectora

18/10/2017 3:28
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dislexia

Se podría determinar quiénes están expuestos a tener problemas con la lectura, y por tanto, más predispuestos a desarrollar dislexia.

Seguramente viste “Nosotros los nobles” cuando Javier Noble, uno de los hermanos habla de su dislexia en momentos es muy gracioso, pero en realidad es un trastorno cognitivo de origen neurológico cuyo mayor hándicap es el diagnóstico tardío.

En otras palabras es la dificultad para el reconocimiento de las palabras, problemas de descodificación y de escritura, como también la limitación de la comprensión lectora.

Diagnóstico de dislexia

Un estudio liderado por investigadores del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) ha demostrado la relación entre la capacidad de los niños para aprender a leer y su capacidad auditiva.

Arrojando luz sobre la detección del trastorno y podría ayudar a fijar el riesgo de dislexia de maneta temprana, así como a desarrollar programas de entrenamiento para paliar las limitaciones lectoras con antelación.

Si eres padre debes saber que “la capacidad de los niños para escuchar y procesar el lenguaje hablado es un factor determinante a la hora de aprender a leer” explicó Paula Ríos-López, responsable del trabajo.

En la actualidad, para diagnosticar la dislexia es necesario esperar a que los niños cumplan los 9 años de edad.

¿Cómo puede saber si mi hijo tiene dislexia?

Los resultados del centro donostiarra suponen que, a través de la meditación de las capacidades auditivas de los niños desde muy pequeños, se podría determinar quiénes están expuestos a tener problemas con la lectura, y por tanto, más predispuestos a desarrollar dislexia.

Además, podrían desarrollarse con antelación a los 9 años diversos entrenamientos basados en la prosodia (acento, tonos y entonación) y los ritmos del lenguaje, así como programas para paliar las dificultades lectoras, público Sinc.

Cómo evitarlo

El objetivo es mejorar la habilidad lectora y evitar futuros trastornos. La investigadora Ríos-López sugiere que podemos hacer que una tarea tan simple como tocar el tambor mejore las habilidades rítmicas del niño, para optimizar paulatinamente su percepción del lenguaje y evita futuros trastornos.

¿En qué consistió el estudio?

El estudio fue llevado a cabo en 40 niños de 2º y 5º de Educación Primaria. Para demostrar la relación entre la habilidad para aprender a leer y las capacidades auditivas, los menores fueron expuestos a una pseudopalabra (una palabra inventada y sin significado), que los niños tenían que repetir verbalmente tras ser preguntados por ellas.

Los resultados determinaron que dicha palabra se comprendía mejor cuando iba precedida de frases elaboradas únicamente con información prosódica, es decir, aquellas en las que la única información eran los ritmos y las entonaciones y que no incluían fonema alguno.

En el caso de los niños que demostraron en el test de habilidad lectora una peor puntuación, fueron los que recibieron más ayuda de la frase con información prosódica para comprender y repetir con éxito la pseudopalabra.

Para los niños que procesan de manera óptima las ondas de frecuencia baja (tonos, acentos y entonaciones del lenguaje) tienen mayores dificultades para decodificar correctamente los fonemas y palabras, lo que se relaciona directamente con la capacidad lectora y los posibles trastornos de la misma.

“El ritmo ofrece al cerebro las claves necesarias para focalizar la atención auditiva en los momentos en los que aparece información relevante para la percepción del habla” apunta la especialista.


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