Dormir tranquilo, un arte o una pesadilla

Trastornos del sueño como el síndrome de piernas inquietas o el sonambulismo, afectan el descanso ideal para los que los padecen.

27/04/2010 2:04
AA

¿Has sentido al momento de irte a dormir una quemazón que recorre tus piernas al punto de no poder dejar de moverlas para intentar aliviar el malestar? Posiblemente se trate del Síndrome de Piernas Inquietas, uno de los trastornos del sueño más extraños, pero que más afecta el descanso de las personas que lo padecen al no poder gozar de un sueño de calidad.

Se sabe que del 80 al 90% de los pacientes con síndrome de piernas inquietas sufren alteración del sueño por los movimientos periódicos de las piernas.

De acuerdo con el doctor Alejandro Nenclares, investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría, el Síndrome de Piernas Inquietas (SPI), es un trastorno neurológico crónico caracterizado por una necesidad irresistible de mover las piernas y es causante de un importante deterioro en la calidad de vida de quienes lo padecen, por ello es importante acudir al médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Los pacientes que la sufren describen sentir como quemazón o como si les corriera refresco por las piernas. La sensación de incomodidad es muy intensa, la cual se alivia al comenzar a mover las piernas, hacer estiramientos o caminar. El problema es que la molestia se presenta casi siempre en la tarde noche o en las horas en las que el paciente quiere dormir, interfiriendo con el inicio del sueño.

Además de ser considerado como un trastorno del sueño, este síndrome es un problema neurológico porque afecta la calidad de vida del paciente durante el día. Una persona que lo padece sufre al hacer viajes largos o al estar mucho tiempo sentado.

Las causas

Según el doctor Alejandro Nenclares, existen dos tipos de síndromes, en el “primario” las causas no se conocen, pero se sabe que hay un problema en el metabolismo del hierro a nivel cerebral, existen niveles más bajos que perjudican la movilidad. En el “secundario” las causas pueden ser insuficiencia renal, anemia severa, embarazo o asociado a medicamentos como antidepresivos.

El hierro interfiere en la producción de la dopamina, la cual es esencial en el movimiento.
Se sabe que 1 de cada 10 personas va presentar las molestias, siendo dos veces más frecuente en mujeres que en hombres, según estudios de prevalencia internacional. Se presenta en adultos jóvenes entre los 25 y 30 años. Además, hay un componente hereditario.

La base del tratamiento es farmacológica. Hay muchas opciones para tratar el problema. Sin embargo, es un mal que no se cura, sólo se controla, a menos de que la causa sea psicológica y sea corregida.

El síndrome de piernas inquietas puede ir aumentando en severidad, siendo más frecuente e incapacitarte. Si una persona duerme 3 o 4 horas, la vida del paciente se ve mermada. Lo principal es que la persona que lo padece se informe y se trate para buscar una solución.

Síntomas

  • Sentir como si algo se estuviera deslizando sobre sus piernas
  • Sentir un animal pequeño o un insecto sobre las piernas
  • Hormigueo
  • Sensaciones distérmicas (frio, quemazón, etc.)
  • Tirazón
  • Dolor

El sonambulismo

Por su parte, el sonambulismo entra dentro de los trastornos del sueño que se denominan parasomnias, que son aquellos fenómenos que suceden cuando el paciente duerme. Como tal, el insomnio es una disociación entre el estado de sueño y de vigilia, son pacientes que están suficientemente dormidos para no darse cuenta que están teniendo una conducta, pero al mismo tiempo están lo suficientemente despiertos para realizarlas. Estas pueden ser muy complejas como cambiarse de ropa, salir de la casa o conducir, o cosas más simples como hablar, balbucear o deambular por la habitación, explica el doctor Nenclares.

Es prácticamente normal que se presente en niños menores de trece años, por lo general cuando entran a la adolescencia el problema desaparece. En adultos se presenta en un 4 por ciento aproximadamente.

Su causa exacta es desconocida cuando es sonambulismo puro, pero lo característico es que los episodios se presenten en la primera mitad de la noche cuando el sueño es mucho más profundo. Parece ser que algunos de los mecanismos químicos que se encargan de cambiar las etapas del sueño están actuando mientras que otros no. En el caso de los niños se ha argumentado que se trata de parte del desarrollo cerebral normal. Aunado a ello, existe el componente genético.  Sin embargo, hay epilepsias que se presentan de manera muy similar al sonambulismo.

El doctor aconseja a los padres estar tranquilos e informarse de la normalidad del problema. Lo más grave es que el paciente se puede lesionar, por ello se recomienda que no haya circunstancias en el ambiente que puedan provocar un accidente.

Es importante recalcar que el sueño no es de tan mala calidad, pero el sonambulismo afecta en mayor medida a los familiares que viven a pendiente del paciente.

Existen medicamentos que logran hacer el sueño más profundo y disminuir los cuadros de sonambulismo.

No es verdad que sea malo despertar a un sonámbulo, se recomienda que se les tome de la mano y se les regrese a la cama. Los sonámbulos normalmente no recuerdan nada del episodio que tuvieron durante la noche.

En los adultos es importante descartar que no se trate de epilepsia y mantener una higiene del sueño adecuada. Dormir es tan importante como comer o tomar agua, por  lo que hay que ponerle la misma atención, afirma el especialista.

Síntomas

  • Tardar más de 30 a 45 minutos en dormirse
  • Sueño inquieto
  • Levantarse muy temprano
  • Levantarse durante la noche, resultando difícil volver a dormirse 
     

Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: