El ejercicio, fundamental en casos de diabetes

Ayuda en los problemas de sobrepeso y nos proporciona una sensación de bienestar, además fomenta el cambio de hábitos.

19/08/2010 5:41
AA

Sabemos que el ejercicio representa un factor muy importante para permitir un buen control en la diabetes. Ayuda en los problemas de sobrepeso y nos proporciona una sensación de “bienestar”. También disminuye el nivel de grasas de nuestro cuerpo, permite mejoría de la presión arterial y contribuye a mejorar la circulación y la actividad cerebral.
 
Por si esto fuera poco, es capaz de producir una serie de cambios de hábitos, principalmente de alimentación.
 
Es importante diferenciar entre lo que se llama ejercicio esporádico y el entrenamiento constante, ya que nuestro cuerpo responde de distintas maneras ante ello.
 
El cuerpo sufre modificaciones de acuerdo al ejercicio, pues implica la actividad muscular y el aumento en el consumo de glucosa en él.

Esto puede producir el agotamiento de las reservas de glucosa (en músculo) y un mejor control de la glucosa de nuestro organismo.
 
Pero si el ejercicio sigue, nuestro cuerpo empieza a utilizar a las grasas como fuente de energía y puede disminuir aún más de peso.

Es necesario recordar que la actividad física debe adaptarse a las necesidades y condiciones de la persona.
 
También debe considerar problemas agregados, como alteraciones cardiovasculares, pulmonares, trastornos osteoarticulares e incluso la severidad de la misma diabetes y la existencia de complicaciones tanto oculares como en los riñones.
 
Para obtener todos esos beneficios es necesario practicar el ejercicio frecuentemente. Puede ser recomendable realizar ejercicio cada tercer día, por lo menos unos quince a veinte minutos al aire libre.

Además deben ser ejercicios que no comprometan la integridad de nuestro cuerpo (no violentos). Conforme se avance en la frecuencia, se podrá lograr hacer más tiempo de ejercicio y prácticamente todos los días.

Algunas actividades pueden producir un alto gasto de energía, como la caminata ligera, la bicicleta, el tenis o la natación.

O quizá actividades como el boliche o el golf, que tienen periodos de descanso y con ello el consumo de energía es menor.

Conoce tus niveles de glucosa antes
Es muy importante saber cómo está el nivel de glucosa en la sangre antes de hacer ejercicio. Un resultado de más de 250 mg/dl en sangre, y realizar ejercicio, puede producir un incremento de las cifras de glucosa.

Esto se debe a que las células de nuestro cuerpo no pueden utilizar la glucosa circulante y se destruyen las grasas para usarlas como fuente de energía, misma que tampoco puede ser utilizada por los músculos.
 
En cifras cercanas al verdadero control (entre 70 y 110 mg/dl), dichas grasas pueden ser requeridas para poder realizar ejercicio y que realmente tenga beneficios.
 
El riesgo de hipoglucemia también existe. Si el ejercicio es de mucha intensidad y por mucho tiempo, aunado a un escaso consumo de alimentos o de la utilización inadecuada de medicamentos, se puede producir un descenso en los niveles de glucosa en la sangre en forma muy peligrosa, incluso después de que ya hayan pasado más de seis horas del ejercicio.
 
Tenemos que considerar al sitio de aplicación de la insulina, pues su absorción se incrementa si es en el sitio donde se ejercitó más.

Si el ejercicio es por más de dos horas, es necesario disminuir en promedio un 25% de la dosis de insulina necesaria y usar una colación cada hora. Los ejercicios violentos pueden no ser recomendables en personas con daño ocular o en los huesos.

Tampoco en aquellos que tienen neuropatía y representa una verdadera dificultad el poder caminar, por ejemplo.

Es por ello que es necesaria la valoración previa del médico para poder decidir la intensidad, duración y frecuencia del ejercicio, así como de los cuidados antes, durante y después del mismo, sin olvidar el tipo de ropa a utilizar durante y después del mismo.

Se requiere de tener una evaluación por medio de electrocardiografía. También el uso de ropa deportiva adecuada (tenis, sudaderas, etcétera.) y la valoración frecuente por lo menos cada seis meses por parte del oftalmólogo y de las pruebas de funcionamiento renal.

Cuando se hace ejercicio dentro de los quince minutos después de haber ingerido alimento, los niveles de glucosa pueden estar bajos de tal manera que se hace necesario el consumo de unos diez a quince gramos de azúcares para evitar problemas. Se puede comer una fruta fresca o dos cucharadas de cereales, o unas cuatro galletas, o unas cinco uvas, por ejemplo.

Te ofrecemos algunas claves para realizar ejercicio, cuando se tiene diabetes:

1. Es recomendable hacer ejercicio cuando las cifras de glucosa sean menores a 150 mg/dl.
 
2. Para evitar hipoglucemia es necesario vigilancia antes, durante y después del ejercicio, así como vigilar el sitio de aplicación de insulina.
 
3. No olvides el consumo de “colación” cada hora, siempre y cuando el ejercicio así lo requiera. Tampoco dejes de consumir alimento después.

4. Es necesario que la persona con diabetes tenga una identificación, ya sea en forma de tarjeta o pulsera para informar que tiene diabetes, que usa algún tipo de medicamentos y que en caso de una emergencia puede requerir de ser llevado a un lugar especial o se le avise a alguien.

5. Siempre lleva caramelos macizos o duros. Unos tres por lo menos, para consumirlos en caso de algunos síntomas de hipoglucemia.
 
6. Si realizas ejercicio frecuentemente, es posible que sea necesaria la disminución de la dosis de insulina o de los medicamentos de acuerdo a la evolución de la diabetes.

(Dr. José Rodríguez Uribe Especialista en Medicina Interna. Educador en Diabetes jru@mail.uaemex.mx. Tomado del portal de la Federación Mexicana de Diabetes)


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: