Embarazadas con mayor riesgo de padecer várices

En el embarazo y el parto las mujeres son susceptibles a tener várices debido a la presión arterial y cambios hormonales.

10/10/2013 2:39
AA

De acuerdo al Capítulo Español de Flebología y Linfología (CEFyL) en España, una o dos mujeres por cada 1.000 embarazos padecen trombosis venosa durante la gestación y el parto. Esto quiere decir que el embarazo multiplica por tres el riesgo de padecer varices, siendo más frecuentes durante la segunda gestación.

Aunque la hinchazón sea normal en las extremidades inferiores a lo largo del embarazo sin ninguna repercusión grave. Sin embargo, la inflamación excesiva, el enrojecimiento de la extremidad o el dolor en muslo y pantorrilla pueden poner sobre aviso de la existencia de una trombosis venosa superficial y/o profunda.

“Hay una alta predisposición genética en el caso de las varices durante el embarazo, un aproximado de 96 por ciento. Durante el embarazo y el parto hay diversos factores que pueden contribuir a aumentar el riesgo de formación de una varice en las venas. La presión inducida por el crecimiento fetal dentro útero sobre la pelvis y, por extensión, sobre las venas, los cambios hormonales, las alteraciones adquiridas o congénitas de la coagulación de la sangre, la inactividad física, ó el aumento de peso”, comentó el presidente del Capítulo, Vicente Ibáñez.

“De igual modo, un cuadro de dificultad respiratoria o dolor torácico pueden indicar la posibilidad de una embolia pulmonar, que obligan a una exploración por el especialista”, añadió Ibañez. El proceso suele comenzar al tercer mes de gestación con la aparición de pequeñas varículas, dilatándose más las paredes de las venas entre el séptimo y octavo mes de gestación, explicó el doctor.

Prevención

Para prevenirlo, Ibañez aconseja realizar paseos frecuentes y elevar las extremidades es la “mejor” forma de prevenir la trombosis venosa y las varices. Además, si se prevé una inmovilización prolongada en cama o ante un viaje largo en avión es recomendable contactar con su especialista.
La alimentación es otro punto importante a considerar ya que mantiene de esta forma se mantiene un balance muscular además de evitar contacto con fuentes de calor directas.

Tratamiento

En caso de necesitar un tratamiento farmacológico es aconsejable fármacos antitrombóticos, del tipo de heparinas de bajo peso molecular que son seguras durante el embarazo. Sin embargo, no se emplearán los anticoagulantes orales durante los primeros meses de embarazo, ya que pueden provocar efectos perjudiciales sobre el feto en desarrollo”, finalizó Ibañez.
(Con información de Europa Press)

 


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: