En un siglo, se ganaron 46 años a la muerte

En México, la disminución de muertes tempranas es un efecto indirecto del desarrollo social, explica especialista de la UNAM.

31/10/2013 5:21
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Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), un mexicano o mexicana que nazca en los últimos meses del año 2013  tendrá una esperanza de vida promedio de 76.8 años. Hace poco más de un siglo, en el año 1910, una persona recién nacida sólo tenía una esperanza de vida de 30 años, debido a que muchas muertes eran prematuras a causa de la guerra de Revolución, la desnutrición, la pobreza extrema y la gran cantidad de enfermedades infecciosas que amenazaba a hombres y mujeres.
 
Paulatinamente, la esperanza de vida de los mexicanos ha aumentado y hoy es posible decir que se han ganado, en promedio, 46.8 años de vida o que se ha retardado 45 años la llegada de la muerte.
 
Hay diferentes conteos que ayudan a medir cómo se le han ganado terrenos a la muerte en diferentes grupos de población, pero uno en los que se nota con más claridad es entre los niños y niñas menores de un año de edad.
 
En el año 1930 el número de muertes entre bebés menores de 12 un año de edad era de 131 decesos por cada mil niños nacidos. En el año 2009 las muertes de menores de un año fueron 14 por cada mil recién nacidos.
 
El gobierno federal, a través del Inegi, considera que el menor número de muertes infantiles se debe a un aumento general en los niveles de bienestar y en  el abatimiento sucesivo de los rezagos sociales de cada época, particularmente en los ámbitos de la salud y de la educación.
 
Otros cambios en la conducta de la población, como la adopción de mejores sistemas de planificación familiar —intensificada a partir de la década de los 80—, facilitaron el acceso de grandes grupos de la población a los servicios de salud lo cual ha favorecido la tendencia a disminuir año tras año las tasas de mortalidad.
 
A pesar de esos avances, todavía hoy existen 26 millones de mexicanos que no tiene acceso a ningún sistema de salud y se estima que entre los 50 millones de personas que beneficia el Seguro Popular pocos reciben programas adecuados de salud preventiva o atención primaria que podrían evitar muchos casos de enfermedades crónicas que desembocan en la muerte.
 
Desarrollo Social
Aunque es común pensar que la mayor supervivencia entre los mexicanos se debe a la llegada de mejores fármacos o de equipos médicos más modernos, desde el punto de vista del doctor Luis Durán Arenas, Jefe del Departamento de Salud Pública, en la Facultad de Medicina de la UNAM, la disminución de muchas muertes tempranas es un efecto indirecto del desarrollo social, es decir de la construcción de mejores condiciones de vida para diferentes grupos de la población.
 
“Me refiero a educación, vivienda, drenaje, agua limpia y, por supuesto, a una mejor nutrición. Todo eso tiene que ver con salud, pero no es directamente el resorte de los servicios de salud. Hay cuatro factores, te los vuelvo a repetir: el agua potable, el tener drenajes, el tener mejor nutrición y, probablemente para que no dejemos desnudo al sector, los grandes logros de la vacunación”, indicó el doctor Luis Durán Arenas, quien cuenta con un doctorado en organización y políticas de salud.
 
El investigador de la UNAM afirma que a pesar de los avances que se han logrado para incrementar la esperanza de vida en México, aún hay cuatro factores en los que se puede trabajar para evitar muchas muertes tempranas que todavía ocurren. Los cuatro factores que sugiere controlar son violencia, la obesidad y el consumo de tabaco y alcohol.
 
 “Si controlamos la guerra, o sea la violencia, que en nuestro país está impresionante, si ves las curvas de mortalidad por violencia  cómo se levanta entre la población de 15 a 39 años de edad, es un problema gravísimo. Si trabajamos tabaco, alcohol y obesidad, nosotros podemos reducir la muerte prematura, o sea gente que no se debe morir tempranamente, evitar que se muera tempranamente. Con cuatro cosas: tabaco, alcohol, obesidad y atacar a la violencia, si hiciéramos eso, la violencia podría seguir creciendo”, añadió.
 
Una de las debilidades que tiene el sistema de salud en México y que provoca que muchas personas mueran antes de lo que podría esperarse es la falta de un sistema amplio de atención médica primara, es decir, de un conjunto de médicos familiares que tuviera capacidad para vigilar de manera fija a grupos de la población y les ayudara a sus pacientes a detectar tempranamente enfermedades, así como a dirigirse posteriormente con médicos especialistas para atender problemas particulares.
 
Si no se corrige esta falta de expertos en atención médica primaria uno de los escenarios posibles para México es tener a muchas personas que vivan hasta la vejez, pero con condiciones de salud lamentables, según dice el doctor Durán Arenas.
 
 “Lo que vamos a tener en el futuro es una población que va a vivir tal vez mucho pero enferma. El problema que tenemos es que ahora las grandes epidemias son de enfermedades crónicas y las enfermedades crónicas son enfermedades que duran mucho como la diabetes y la hipertensión. Entonces, lo que yo sí creo que vamos a tener es que la esperanza de vida no va a ser reducida. Vamos a ganar tal vez más, pero vamos a tener mucha gente con enfermedades y eso para el sistema de salud representa una carga enorme”.
 
Ganarle años de vida a la muerte es una recompensa en la que los pacientes tienen mucha responsabilidad, al adoptar hábitos saludables, pero cuando el gobierno ayuda a los ciudadanos proporcionándoles una red de médicos familiares que otorgue atención primaria es más fácil detectar tempranamente enfermedades que pueden robarles años de vida si se dejan evolucionar algunos meses.

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