En una adicción, tomar conciencia, primer paso

La doctora Margarita León, directora de Tratamiento y Rehabilitación, de los Centros de Integración Juvenil, habló sobre principales tratamientos.

08/09/2013 1:01
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Conductas que evidencian desinterés en la escuela o en tareas cotidianas, cambios de humor, que se pueden confundir con rebeldía de adolescentes e irritabilidad, pueden ser algunos de los síntomas que presenta una persona dependiente de alguna sustancia adictiva, como el alcohol, el tabaco o alguna otra droga. Así lo detalló la doctora Laura Margarita León,  directora de Tratamiento y Rehabilitación, de los Centros de Integración Juvenil, quien participó este domingo, en la mesa de SUMEDICO Radio, dedicada a hablar de rehabilitación de adicciones.

“Una adicción cambia la bioquímica del cerebro y hace que éste necesite cada vez más la sustancia  y desarrolle un síndrome de intoxicación y dependencia.  Una vez desarrollada, una dependencia es muy difícil de tratar”, puntualizó la doctora, al aclarar que todos los seres humanos tenemos una predisposición genética a adquirir alguna adicción, sin embargo, sí depende del medio familiar, social, escolar y su posible disfuncionalidad, el que se desarrolle o no. Es por ello que una adicción no se puede explicar  desde una sola causa.

Sobre a qué edades se están iniciando los niños y jóvenes en las adicciones en México, la doctora León dijo que fluctúa entre los 12 y los 18 años, aunque el aumento en consumo de tabaco y alcohol entre jóvenes y recientemente entre mujeres se ha disparado. “Es importante decir que el alcohol y el tabaco son las sustancias de entrada para otras drogas más fuertes, esto sobre todo entre la población joven, es muy riesgoso”,  advierte la especialista.

Y agrega: “También hay que considerar que el cerebro está en desarrollo hasta los 21 y 25 años, entonces consumir drogas a edades tempranas altera los circuitos cerebrales, es por ello que es fácil que después de un cigarro regular, venga uno de mariguana, porque el cerebro está más sensible.  Y es importante considerar también que el tabaco es la tan difícil de dejar como la morfina o la heroína, y los jóvenes no son fáciles de tratar porque tienden a pensar que tienen tiempo para controlar la adicción cuando regularmente es la adicción la que les controla a ellos.

Acercar al tratamiento

La persona que padece una adicción, es la última en querer tratarse, regularmente son los familiares los que invitan e insisten en someterse a un tratamiento, sin embargo, la doctora León alerta que muchas veces los familiares, la pareja o los y las amigas no tienen los recursos para ayudar al paciente, es por ello que deben recurrir a ayuda profesional , y esto lo pueden hacer  acercándose a charlas que se ofrecen en los Centros de Integración Juvenil, donde se les explica lo que es una adicción y cuáles son las formas de ayudar a la persona que presenta los síntomas.

“Muchas  veces se confunden las adicciones, porque los padres piensan que se trata sólo de cambios o desequilibrios propios de la adolescencia, pero muchas veces no es así, es por ello que si los padres tienen dudas, acudan a estas charlas, donde se les orientará sobre los pasos a seguir”, explicó la doctora León.
 
Tomar conciencia de la adicción, el primer paso

Si bien una posibilidad es llevar a los pacientes en contra de su voluntad, aunque esto requiere de un procedimiento legal, la especialista advierte que esto no puede tener los mismos resultados de si una persona se trata por voluntad y conciencia propia, pues lo contrario casi asegura que al salir exista una recaída.

“Lo ideal es que la persona que consume drogas sepa que quiere dejar de hacerlo. El modelo biopsicosocial con el que trabajamos en los centros de integración nos lleva a abordar al sujeto desde lo individual, por medio de la medicina, si la necesita, lo psicológico y lo social, esto en un tratamiento inicial de tres meses, lo que no significa que en ese tiempo ya logre tener el control, partiendo de que toda adicción es crónica, sino que es el tiempo en que el paciente dice ya se acabó, y toma la decisión de tratarse, esto no quiere decir que no haya recaídas, puede haber múltiples, pero lo importante es ir superando retos de tiempo de abstinencia y nunca dejar de intentarlo, hasta lograr el control”.
 
Tratamientos
La doctora León explicó que los tratamientos pueden ser de baja intensidad: cuando van a tratamiento psicológico dos días a la semana; de mediana intensidad, cuando se les pide que estén ocho horas diarias en sesiones, esto porque ya han dejado de estudiar o de hacer sus cosas cotidianas,  y deben aprender a vivir sin drogas y la última modalidad es la hospitalización, cuando se ha perdido el control  y cada hay un consumo de cada vez mayor intensidad, esta hospitalización puede ser de 30 o 90 días, en los que se busca fortalecer sus herramientas para no caer nuevamente en la adicción, hasta que lleguen a la consulta externa”. 

Es importante decir, que en las recaídas no se debe reclamar a los pacientes , al contrario, hay que estimularlos y sobre todo decirles que siempre hay otra oportunidad. “Nunca decirle échale ganas porque esto va mucho más allá de eso y este tipo de comentarios puede desconfigurar al paciente, y hay que entender que parte del tratamiento es dejar vivir al paciente su duelo, como en cualquier relación tóxica. 

Finalmente, la doctora resaltó la importancia de que los médicos sean sensibles ante los pacientes, y se tomen el tiempo de explicar y comprenderlos, de que la familia y la misma persona que sufre la adicción digan cómo se sienten.

En México hay en operación  114 Centros de Integración Juvenil a nivel nacional y en el área metropolitana trabajan 25. El teléfono para pedir información es el  52121212
Y la página web www.cij.gob.mx

 


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