¿Eres esclavo de tu trabajo?

En Japón los adictos al trabajo son definidos con la palabra Karoshi que significa muere por exceso de trabajo.

27/07/2011 9:42
AA

Al hablar de dependencias normalmente la gente piensa en sustancias químicas cuyo consumo lleva al cerebro a experimentar situaciones placenteras que después querrá volver a vivirlas a través del consumo de la misma sustancia.

Sin embargo, se ha hecho una división entre dependencias tóxicas y no tóxicas, ya que también se puede ser dependiente a actividades cotidianas como el trabajo. En entrevista con SUMEDICO, el psicoanalista Alejandro Nagy (*) habló de lo qué es la adicción al trabajo.

“La palabra adicción etimológicamente viene de la palabra esclavo.  Adictos viene de adictus que se refiere al edicto que hacían los antiguos romanos para hacerse de un esclavo entonces con adicción hablamos de esclavos del trabajo” definió el especialista.

Los adictos al trabajo son también conocidos como workaholic en inglés que es la fusión entre la palabra trabajo y alcohólico. El workaholic es una persona que experimenta ansiedad cuando no trabaja.

Una persona con gran carga laboral se puede diferenciar a una persona con una compulsión al trabajo porque esta  no tienen una necesidad económica real, acumulan sus días de descanso, trabajan horas extra muy seguido,  y porque la relación con sus subalternos o compañeros es muy tensa así como sus relaciones personales fuera del ámbito laboral.

Las causas pueden ser diversas y tienen mucho que ver con la historia de cada persona,  pueden tener personalidades obsesivo-compulsivas, o un comportamiento fálico narcisista que los haga muy competitivos por miedo al fracaso y necesidad  de una aprobación y reconocimiento constante; así que para tratarlos se debe averiguar primero la causa.

La compulsión por el trabajo también puede ser usado como mecanismo de defensa para evitar la vida familiar, el compromiso, a la pareja, los amigos e incluso el desarrollo de otras metas que no estén relacionadas con el ámbito profesional o laboral.

Las consecuencias  a largo plazo son el deterioro de las relaciones sociales dentro y fuera de la empresa donde se trabaja, así como el deterioro físico de la persona, debido  a la falta de sueño, agotamiento físico, abuso de algunas sustancias  y aparición de enfermedades derivadas del debilitamiento del sistema inmunológico.

El especialista en psicoanálisis señala que el problema con la adicción al trabajo es que a diferencia de otras adicciones es bien vista, por no decir aplaudida. Y es muy difícil que una persona con el problema busque ayuda con un terapeuta y más aún siga el tratamiento, pues no puede ver el problema.

“La mejor manera de poder atender –las adicciones- debería ser parte de su trabajo. Las empresas deberían tener programas que tengan a un especialista contratado cuya terapia sea parte del trabajo –de los empleados-, este especialista debe ser ajeno a la empresa”, recomendó el doctor.

La adicción al trabajo es un problema que tiene antecedentes desde los años 20 y tuvo un repunte en los años 80, incluso en Japón existe una palabra para denominar a las personas que mueren por exceso de trabajo, karoshi.

Las empresas comienzan a ver lo caro que les sale el tener adictos al trabajo ya sea por los gastos que implica el deterioro de la salud de persona e incluso su muerte; la baja de la productividad en algún momento; y el daño que sufren las relaciones dentro del equipo de empleados, por ello los dueños ya deberían optar por la prevención que implicaría menos coste.

(*) Alejandro Nagy psicoanalista especialista en tecnología e imagen pública del Colegio de Consultores de Imagen Pública
Miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional doctor.nagy@gmail.com
 


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: