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Biberón, no más allá de los dos años

El uso del biberón en lugar de la lactancia materna no fomenta el vínculo madre-hijo que se da durante los primeros seis meses, dijo experta.

  • 11/09/2012
  • 17:32 hrs.

 El exceso en el uso del biberón y la ausencia de lactancia materna puede tener un impacto directo sobre la relación entre madre e hijo, señaló a SUMEDICO la nutrióloga Claudia Chávez Murguía (*), de la Clínica Integral de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas del Gobierno del Distrito Federal.

 La especialista explicó que si bien el biberón se utiliza para dar al bebé tanto la leche materna como de fórmula y otra clase de líquidos, de ninguna manera puede sustituir la lactancia materna tanto en cuestión proteínica como anímica, no obstante, hay algunos casos en los que es necesario recurrir al biberón.

 “El que algunas mamás no puedan dar leche materna al bebé, en muchas ocasiones, se debe a falta de orientación. Para que el pecho materno pueda producir leche es necesario estimularlo de forma adecuada, y cuando la mamá no sabe hacerlo no se produce leche, no obstante, pueden acercarse a la Liga de la Leche en México, y ahí le enseñan cómo, por medio de masajes y ejercicios poder amamantar a su bebé”, señaló.

Según la nutrióloga, es importante que el uso del biberón no vaya más allá de los dos años de edad del bebé, sobre todo porque ya se encuentra en una edad en la que puede consumir alimentos sólidos y ya tiene la capacidad de sostener una taza o un vaso pequeño para beber líquidos.

 “El biberón sí incide en la salud del bebé, sobre todo porque, cuando no se amamanta durante los primeros seis meses, el vínculo entre madre e hijo se rompe. Cuando el bebé recibe leche directamente de su madre se genera una sustancia llamada oxitocina, la cual produce apego a largo plazo entre dos personas. Por eso se promueve que los primeros seis meses el niño coma del pecho de su mamá”, indicó.

De esa manera, señaló, además del vínculo afectivo, el bebé recibe la cantidad exacta de nutrimentos que necesita, “además, se ha visto que los bebés que han sido alimentados con fórmula únicamente tienen mayor posibilidad de desarrollar sobrepeso y obesidad en el futuro”, señaló.

 Ser grandes

Por su parte, el médico pediatra Carlos Aboitiz (*), señaló que es importante que poco a poco el niño vaya dejando de lado el biberón, porque es una señal de que está creciendo.

“A veces los padres nos negamos a quitarles a los niños algunas dependencias como el biberón o el chupón, sin embargo, debemos entender que no se trata de castigarlos o de hacerlos sufrir con eso, sino que es parte de su desarrollo”, explicó el médico.

Explicó que al saber hacerlo, explicándole al niño que al dejar el biberón, en este caso, es un logro en su vida, eso lo ayudará a reforzar su autoestima y lo hará sentirse capaz de conseguir otras metas.

 

(*) Lic. Claudia Chávez Murguía

Nutrióloga de la Clínica Integral de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas del Gobierno del Distrito Federal

(*) Dr. Carlos Aboitiz

Pediatra y Cardiólogo pediatra

drabtz@gmail.com

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