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Corazón

Cambio de Horario eleva riesgo de infarto

Investigación encontró que el cambio de horario primaveral descompone el funcionamiento celular interno causando riesgos para la salud.

  • 26/03/2012
  • 17:37 hrs.

 El cambio de horario, dicen, ayuda a aprovechar una hora más de luz, sin embargo, ese pequeño beneficio tiene un costo muy alto para la salud, al elevar un 10% el riesgo de presentar un problema vascular o infarto cardiaco.

Desde hace varios años, el hemisferio norte acostumbra adelantar una hora a su reloj en el mes de marzo, y esta costumbre, según encontraron científicos de la Universidad de Alabama, en Birmingham, incrementa 10% mayor de sufrir un infarto durante los dos días siguientes al cambio de horario, es decir entre el lunes y martes siguientes a que esto ocurriera.

Por otra parte, agregan, ese riesgo disminuye cuando el cambio de horario se lleva a cabo en invierno y se retrasa una hora el reloj.

Los investigadores no saben en realidad cómo funciona a esto, pero saben que está estrechamente relacionado con el reloj biológico que cada célula tiene, entonces por mínimo que sea el cambio, el funcionamiento interno se ve altamente modificado, y por lo tanto se causan alteraciones grandes en el funcionamiento del cuerpo humano.

El profesor Martin Young, quien dirigió el estudio, cada célula del organismo está regida por su propio reloj molecular, el llamado ritmo circadiano, el cual permite a nuestros tejidos y órganos anticiparse a los eventos del día y la noche y ajustarse a ellos.

Cuando ocurren cambios en este reloj biológico, por ejemplo trabajar un turno nocturno, viajar a través de husos horarios e incluso reducir una hora de sueño para ajustar el reloj al horario de verano, nuestras células están esperando un evento, como una hora más de sueño, que no ocurre, y esto provoca una respuesta de estrés.

Esta respuesta negativa, principalmente en aquellos individuos que ya tienen otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, puede desencadenar un evento como un infarto.

Y esto viene acompañado con que "la privación de sueño también puede alterar otros procesos biológicos, incluida la respuesta inflamatoria, la cual puede contribuir a un infarto. Y la reacción de una persona a la privación de sueño y al cambio de horario depende de si esa persona es 'matutina o noctura'. La gente nocturna tiene muchas más dificultades para adaptarse al adelanto del reloj", añadió.

El organismo humano eventualmente se adapta a los cambios de horario.

Pero mientras nuestras células se adaptan a los cambios, el profesor Young sugiere levantarse 20 minutos antes el sábado y el domingo cuando cambia el horario para preparar al organismo a adaptarse al "shock" de dormir una hora menos el lunes.

También recomienda, durante ese fin de semana, exponerse lo más temprano posible a la luz exterior del día y, si es posible, mantenerse activo durante ambos días.  (Con información de BBC)

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