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Cómo convivir con pacientes con Alzheimer

Los pacientes con esta demencia olvidan cómo comportarse, como moverse y como hablar, es importante que los familiares entiendan la enfermedad.

  • 20/09/2012
  • 14:56 hrs.

Rosa Farres es hija de una paciente con Alzheimer, y presidenta voluntaria de la Asociación Mexicana de Alzheimer y Enfermedades Relacionadas, ella describe a esta demencia como “una enfermedad muy desconcertante, que altera toda la dinámica de la familia, porque no se ve, no hay síntomas, y repentinamente hay cambios muy bruscos en la conducta de las personas”.

La voluntaria dijo a SUMEDICO que es muy triste y angustiante, ver a un ser querido que todos los días se “va de sí”, y su comportamiento es verdaderamente extraño y hasta grotesco, sin embargo, afirmó que el conocer bien la enfermedad puede evitar desequilibrios y culpas emocionales.

Farres mencionó que las personas no están preparadas para enfrentar esta enfermedad, y que por eso muchos familiares empiezan a alejarse del paciente, pero quienes se quedan deben aprender a respetarlo y aprender que las diferencias de su conducta son porque su sistema neuronal se degenera y ya no puede hacer o comprender muchas cosas.

“Cuando vemos que algo está mal con el paciente, nos esforzamos mucho por hacerle entender que debe actuar de cierta forma o queremos convencerlo de que razone algo, que simplemente ya no puede hacer por el deterioro que tiene”, dijo.

Por ello enfatizó que es importante que las personas se acerquen con médicos especialistas u asociaciones para documentarse correctamente sobre la enfermedad “no funciona con leer dos artículos aislados, es un problema muy complejo que tienen que comprender desde lo qué es la enfermedad, qué sucede y lo que conlleva tener un paciente así”.

Porque “es muy común que empiecen acusar a sus familiares de maltrato, que no les dan de comer e incluso que les roban, porque ellos ya han perdido la noción de la realidad y si no sabemos que esto es común que pase nos puede dañar mucho”, aseveró.

Cuando las personas tienen la información completa y correcta sobre el padecimiento, es mucho más sencillo optar por estrategias creativas que nos ayuden a entender las diferentes facetas y pueda facilitar la convivencia con el paciente.

Los cuidados lo más importante
Farres mencionó que convivir con un paciente con Alzheimer es como regresar a cuidar a un niño pequeño, porque ya no se acuerdan de muchas cosas y los peligros de la infancia regresan como con la estufa, el baño, que se puedan caer con tapetes o golpearse con las esquinas de los muebles.

1. Seguridad
El no saber cómo moverse bien por el espacio, es la razón por la que recomendó que el espacio en el que se desenvuelva el paciente debe ser muy segura y libre de peligros, asimismo señaló que es importante cuidar que no salgan solos a la calle porque se pueden perder o accidentar con facilidad.

2. Nutrición
La nutrición es otro de los aspectos que se deben cuidar, porque el paciente pierde la capacidad de sentirse satisfecho o con hambre, “en ocasiones no quieren comer porque dicen que ya comieron, o desean volver a comer porque asumen que ya es hora y no han recibido el alimento”.

3. Movilidad
Cuando la enfermedad ha avanzado lo suficiente muchos pacientes dejan de caminar y de moverse, pero no porque tengan problemas con el sistema motor, sino porque han olvidado cómo hacerlo y el cuidador debe ayudarlo a moverse y cuidar que no se hagan yagas por presión.

4. Interpretar conductas
Farres señaló que en ocasiones el paciente se puede tornar muy agresivo porque tiene dolor o algún malestar, pero puede que haya olvidado hablar, o no sea capaz de expresar lo que está sintiendo. “En estos casos es fácil llamar al médico para decirle que está agresivo y que le manden algún calmante, cuando lo que tenía es un dolor de muelas, tenemos que estar conscientes que además de la demencia, su organismo es propenso a sufrir otras lesione y enfermedades”, mencionó.

5. Medicamentos
Los cuidadores o personas que convivan con el enfermo deben asegurarse que el paciente tomen el medicamento prescrito en el momento indicado para evitar un deterioro mayor.

Apoyarse mutuamente
Asimismo la voluntaria señaló que por cada persona con demencia se necesitan 2.5 cuidadores debido a la gran demanda que tienen, “tengo que dejar de hacer mis cosas para atender sus necesidades y esto llega a ser sumamente desgastante, por eso nos podemos apoyar en los centros de día y en los grupos de apoyos para familiares”.

En cuanto a los centros de día, Farres señaló que son lugares con personal capacitado en donde los cuidadores pueden dejar a su paciente por la mañana y regresar por él en la tarde, para que el cuidador no abandone su vida, “es igual de importante que el cuidador se cuide, sino será aún más disfuncional la convivencia”.

Mientras que en los grupos de apoyo, los familiares acuden con otras personas que están en su situación y pueden dar escape a su ira, angustia, preocupaciones y otros sentimientos, así como asesorarse con las vivencias de otras personas.

Por su parte la AMAER, brinda toda la información que los familiares necesiten vía correo, mail o pueden ir a impartir pláticas a donde se les solicite.

(*) Rosa Farres
Voluntaria de la Asociación Mexicana de Alzheimer y Enfermedades Relacionadas
Actual presidenta de la asociación
Amaes88@yahoo.com.mx

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