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Corazón

Fibrilación auricular, la arritmia más común

Más que medicamentos nuevos, los especialistas dicen necesitar una mayor velocidad de transmisión de conocimiento.

  • 08/08/2012
  • 15:51 hrs.

Expertos dicen que la fibrilación auricular es la arritmia más común e irregular de todas, y un coagulo en el corazón podría terminar con la vida del paciente, para evitarlo, los especialistas recetan anticoagulantes, pero hay un riesgo, la hemorragia, que puede ser grave o fulminante.

En conferencia, el doctor José Fernando Guadalajara, director Instituto Nacional de Cardiología (INC) “Ignacio Chávez”, comentó que debido a los coágulos que el paciente puede presentar por este mal funcionamiento vascular, convierte a esta enfermedad en la primera causa relacionada con la enfermedad vascular cerebral  (65%), que puede detonar en una embolia o en una isquemia, es decir en una hemorragia o falta de irrigación sanguínea al cerebro.

Y esta enfermedad, que para 2050 según los institutos de salud de Estados Unidos, así como la Clínica Mayo, esperan que el número de pacientes se incremente a 16 millones tan solo en este país, necesita cambios urgentes, advirtió el doctor Pedro Iturralde Torres, jefe del departamento de electrocardiograma en el INC.

Iturralde indicó que este aumento de pacientes culminará en un importante costo hospitalario, que podría ser insostenible, especialmente porque luego de los 70 años, el riesgo de presentar la enfermedad se incrementa notablemente y más “cuando los pacientes ya tiene otras patologías como la hipertensión, sedentarismo, infartos al miocardio, obesidad o diabetes”.

Según el jefe de ecocardiograma, los tratamientos anticoagulantes son perfectos para quienes tienen bajo o moderado riesgo de sangrar, pero cuando son inyectables, hay un especial desapego, lo que culmina en que 20% de los pacientes desarrollaran una embolia, y que 50% de ellos pasaron de un estadio temprano de la enfermedad a un mal crónico.

Luego de conocer el gran problema que había con los pacientes, los médicos se enfocaron en poner sus esfuerzos en la prevención, y no de la fibrilación en sí, sino de las patologías primarias que desencadenaban en esa enfermedad.

Pero a quienes ya tenían la enfermedad, había que tratarlos con el método más adecuado para ellos, por ello es que el doctor Raúl Izaguirre, jefe del departamento de hematología del INC, indicó que más allá de buscar nuevos anticoagulantes o antagonistas de la vitamina K (que provoca la coagulación), había que saber qué droga era la más adecuada para cada paciente de acuerdo con su propia historia clínica y genética.

“En 50 años no había cambios, y podía regularse la enfermedad, salvar vidas, y claro sin olvidar los riesgos que con cualquier fármaco y tratamiento va a existir para algunos pacientes”, dijo el hematólogo y añadió que la gran ventaja que ocurrió en los últimos años es que el tratamiento oral evitaba los pinchazos en los pacientes y ya no era necesario realizarse casi diario un estudio de laboratorio para conocer sus niveles de hemoglobina y coagulación sanguínea para ir ajustando la dosis.

Otro dato importante es que al combinar distintos anticoagulantes, se corría más riesgo de una hemorragia, que iba entre 0.5% y el 3% “lo cual es muy alto”, aseveró.

Indicó también que los nuevos tratamientos eran aptos para un mayor número de pacientes porque ya eran procesados por los riñones “los únicos que no podían tratarse así eran quienes presentaban insuficiencia renal”, dijo.

La ventaja central de este nuevo producto, “es que sirve tanto para venas de las piernas como del corazón no es necesario dar un doble tratamiento, el secreto está en saber cómo tratar a cada paciente y para ello se necesita estar muy bien actualizado”.

Solo médicos actualizados pueden ejercer

Más que nuevos medicamentos, los especialistas del INC refirieron que es necesario modificar la historia natural de la fibrilación auricular, y a este respecto el doctor Jesús Antonio González Hermosillo, subdirector del INC y presidente de la Fundación Americana del Corazón, mencionó que es necesario transmitir el conocimiento a todos los cardiólogos e internistas casi al instante.

Para ello han desarrollado cursos en línea en donde los expertos estarán muy bien actualizados, tendrán la opción de realizar investigación e innovar para transmitir nuevo conocimiento, y aprender en conjunto. El curso incluirá contenidos editados, clases en vivo, transmisión de cirugías en tiempo real y un banco de datos para consulta posterior.

Este proyecto que lanzarán en septiembre y el primer curso estará disponible hasta diciembre, es una iniciativa de los expertos del INC y del laboratorio Boehringer Ingerheim.

 

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