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La osteoporosis se previene en la niñez

Especialistas afriman que el calcio se necesita a lo largo de la vida tanto en huesos como en sangre, recomiendan consumo de lácteos a toda edad.

  • 17/08/2012
  • 10:04 hrs.

Cuando se habla de osteoporosis generalmente se relaciona con mujeres después de los 40 años de edad, sin embargo, es una enfermedad que pueden presentar incluso niños pequeños o adolescentes y que puede evitarse, aún en edades avanzadas, si se trabaja desde pequeños en ello.

En conferencia de prensa, el endocrinólogo pediatra Óscar Brunetto, señaló que es preciso convencer al gobierno de enfocarse en la prevención de esta enfermedad desde que los niños están en edad escolar porque pronto podría convertirse en un problema insostenible.

Si bien es cierto que hay factores de herencia y hormonales que influyen de modo directo entre 60 y 80% en la cantidad de densidad ósea que tiene una persona, también es verdad que esto puede mejorarse de forma notable con hábitos saludables.

El experto dijo que es durante la niñez y hasta la adolescencia cuando más énfasis tiene que ponerse en la salud ósea, “pasando los 20 o 25 años ya no podemos fortalecerlo, solo tratar de evitar que se pierda la densidad”.

La obesidad y los malos hábitos, son factores que dañan la densidad ósea, según explicó el especialista, “vemos que es común que en la primaria los niños se rompan el brazo, eso significa que sus huesos son frágiles, y quienes más riesgo tienen son los niños obesos”, dijo.

Sin embargo, si el niño come suficientes lácteos, y adquiere vitamina D, su densidad mejorará, y cuando llegue a los 20 años si sigue con buenos hábitos, su pico de masa ósea será muy superior a que si no consume alimentos ricos en calcio y tiene una vida sedentaria.

Brunetto especificó que “cuando se hace ejercicio además de prevenirse la obesidad que afecta directamente a la densidad ósea, el sujeto forma células de hueso, y no de grasa como ocurre cuando prefiere estar sentado viendo televisión”.

Al respecto la reumatóloga pediatra, Patricia Clark, indicó que “si a los 25 años se llega con una buena densidad, aunque sean mujeres de 50 años pueden librar la zona de fractura”.

“Es verdad que las mujeres de más de 40 tienen mayor riesgo que los hombres, en primera instancia porque nuestro esqueleto es más pequeño y porque es a partir de esa edad las hormonas que nos protegían de tener huesos porosos ya no las producimos”, agregó.

Pero al modificar los siguientes aspectos, los huesos se fortalecen automáticamente:

  • Nutrición (consmo de calcio, fósforo, vitamina D y proteínas)
  • Actividad física (ejercicios de impacto como jugar coleadas, quemados, avión, resorte o saltar la cuerda)
  • Hábitos saludables (no beber – el alcohol bloquea los osteoblastos que son los encargados de formar células de hueso, y no fumar- fumar no permite la correcta absorción del calcio)

La experta recordó que el hueso es un órgano vivo, que no es amarillo como nos lo pintan, ni hueco, sino que es rojo por dentro y está relleno de colágeno que es lo que le permite cierta flexibilidad para que podamos movernos.

Calcio también en la sangre

Clark afirmó que el calcio no solo se necesita en los huesos, sino también en la sangre para realizar diferentes procesos celulares, “y cuando no hay los niveles necesarios en sangre, la glándula de la tiroides, que es la que controla los procesos metabólicos, mandará a retirar el calcio de los huesos para poder funcionar bien, y aumenta así el riesgo de osteoporosis”.

Por ello es que enfatizó que desde bebés hasta personas de la tercera edad necesitan consumir suficiente calcio y vitamina D para que pueda realizarse la síntesis en el cuerpo y el calcio sea utilizable, es decir que pueda absorberse desde el intestino hacia las zonas de necesidad.

La experta dijo que el calcio es fácil obtenerlo de los alimentos, principalmente los lácteos, que es verdad que en el caso de la leche engorda mucho, pero al consumirla en su presentación light o baja en grasa, no hay problemas con la báscula.

Pero la vitamina D si es más difícil obtenerla, porque sólo está presente en el aceite de pescado, el salmón y la yema de huevo, que para saciar las necesidades diarias habría que consumir estos alimentos en cantidades industriales.

“La única forma de llenar los requerimientos es exponiéndonos al sol, es verdad que hay cáncer de piel, por ello se debe hacer solo 20 minutos tres veces a la semana en horas donde los rayos no entren tan directos, pero es importante hacerlo sin protección solar porque son los rayos UV los que nos ayudan a realizar la síntesis del calcio y vitamina D”.

Finalmente enfatizó que al comprar leches industrializadas se cercioren que es 100% y no fórmulas rehidratadas con aceites vegetales, que no aportan ningún beneficio en términos de calcio.

 

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