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Más adicción al tabaco en mujeres y jóvenes

Por el tipo de metabolismo, estos sectores de la sociedad más vulnerables a generar dependencia al tabaco, señala experta.

  • 30/05/2013
  • 15:40 hrs.

Consumir tabaco, supone una alta adicción, en especial cuando se hace a edades tempranas, debido a que el sistema nervioso en desarrollo es más vulnerable que uno maduro, explicó Silvia Lorenia Cruz Martín del Campo, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Sede Sur.

La experta en neurobiología de las adicciones señaló que también en las mujeres son más propensas a generar la dependencia al cigarrillo como resultado de un metabolismo más acelerado respecto al de un varón.

Al explicar la relación de la juventud con la facilidad de desarrollar adicción al tabaco, la especialista del Departamento de Farmacobiología del Cinvestav Sede Sur, sostuvo que los organismos jóvenes son más propensos a desarrollar esta dependencia respecto a los maduros.

“Un sistema nervioso joven es más vulnerable a las sustancias con potencial adictivo. En particular, nuestro cerebro tarda mucho en madurar, hay zonas que no están totalmente desarrolladas sino hasta los 21 años, por ello el efecto de los compuestos con potencial adictivo tiene mayor repercusión en personas menores de edad”, indicó la experta en el marco del Día Mundial sin  Tabaco.

La experta del Cinvestav, señaló que otros factores biológicos relacionados con la adicción al tabaco son el metabolismo y ser mujer, ya que un organismo femenino procesa más rápidamente las sustancias del cigarrillo, y eso hace que se consuma mayor cantidad.

“Si una persona metaboliza rápidamente la nicotina es probable que consuma más cigarrillos, y tenga mayor estimulación cerebral transitoria; eso se traduce en un riesgo de adicción. En general, se ha visto que las mujeres metabolizan en forma más acelerada que los varones, lo cual se incrementa aún más ante la presencia de anticonceptivos orales”, explicó la especialista del Cinvestav.

Al referirse a la nicotina como la principal sustancia que produce la adicción en el organismo, explicó que actúa de manera similar a un neurotransmisor natural (acetilcolina), el cual a su vez provoca la liberación de sustancias estimulantes como la adrenalina, la noradrenalia y la dopamina.

En el caso de las dos primeras, producen un estado de agitación que las personas identifican como emoción o miedo. Esto se debe a que tanto la adrenalina como la noradrenalina provocan que el corazón se acelere, aumente la presión arterial y haya mayor flujo de la sangre. Por eso, la nicotina del tabaco produce un aumento de la presión arterial que, aunque modesto y transitorio, se presenta cada vez que se fuma un cigarrillo.

En tanto, la dopamina es un neurotransmisor relacionado con efectos que el cerebro censa como agradables o importantes, tal es el caso de amamantar o consumo de alimentos con gusto positivo, de modo que el cerebro relaciona la liberación de esa sustancia con conductas que desea repetir, por lo que la dopamina tiene gran influencia en el desarrollo de la adicción. (Cinvestav)

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