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Miran proteínas en 3D y frenan epidemias

El Premio Nobel de Química 2002, Kurt Wüthrich, habló con SUMEDICO sobre el conocimiento de las proteínas para combatir enfermedades.

  • 13/09/2012
  • 07:56 hrs.
Gracias que en 1996 se pudo mirar en tercera dimensión o 3D la proteína que provocaba el Mal de las vacas locas (Encefalopatía espongiforme bovina) fue posible convencer a las autoridades del Reino Unido y de toda Europa de parar la venta y consumo de productos con carne de res contaminada y así se salvaron muchas vidas humanas, explicó en entrevista con SUMEDICO el Premio Nobel de Química 2002,  Kurt Wüthrich, líder mundial en visualización de proteínas en tercera dimensión.
 
La epidemia de las vacas locas, fue provocada por un tipo de proteína patógena llamada prión, la cual resultó ser “prácticamente igual” a un prión que en 1996 provocó la muerte de cerca de un centenar de hombres y mujeres en Inglaterra, quienes habían consumido carne de res contaminada. Gracias a que se visualizó en tercera dimensión a las proteínas patógenas que afectaban a vacas y a personas se reconoció la variante humana del mal de las vacas locas, que hoy se conoce como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ).
 
El experto suizo visitó México para impartir conferencias en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y  la Semana de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación 2012, en el Palacio de Minería, auspiciado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de l Distrito Federal (ICyTDF).
 
Wüthrich dijo que el conocimiento más detallado de la estructura de las proteínas traerá en el futuro menos efectos adversos en las medicinas, mayor rendimiento en los deportistas y una calidad de vida radicalmente mayor para pacientes con enfermedades crónicas y terminales como cáncer o diabetes, donde muchos medicamentos son proteínas.
 
 “Hay proteínas que se encargan de la protección a ciertos órganos, también existen las que son capaces de catalizar las enzimas para un metabolismo correcto, otras funcionan como transporte, como es el caso de aquellas que transportan el oxigeno a todo el cuerpo a través de la sangre, es decir, cada una de las proteínas tiene una función vital para el cuerpo humano.
 
El Nobel de Química 2002 dijo que muchos han perdido el optimismo sobre las grandes soluciones que puede traer la medicina genómica porque los avances han sido más lentos de lo esperado, pero llamó a no claudicar porque , subrayó, los nuevos medicamentos han surgido de manera más lenta a la esperada, pero los que ya están son altamente efectivos.
 
Científico tridimensional
 
Kurt Wüthrich estudió Química, Física y Matemáticas en la Universidad de Berna, Suiza, obtuvo el doctorado en Química Inorgánica en la Universidad de Basilea, Suiza. Actualmente es profesor de Biología Estructural en el Instituto de Investigaciones Scripps, en California, EstadosUnidos, y profesor de Biofísica en el ETH, en Zurich, Suiza.
 
Su investigación se centra en la Biología Molecular Estructural y la Genómica Estructural, su especialidad es la Espectroscopia de Resonancia Magnética Nuclear (RMN), con macromoléculas biológicas.
 
Muchas personas están haciendo muchas promesas acerca del gran avance que traerá la medicina genómica o medicina basada en el conocimiento de los genes, pero también sabemos que hay que comprender cómo funcionan las proteínas que producen los genes antes de empezar a curar ¿Qué tan grande es el hueco que hay que llenar entre la genómica y la producción de medicamentos?
 
“Bueno, todos  estábamos muy optimistas de que la secuenciación completa del genoma humano nos traería un gran número de soluciones para muchas enfermedades, en especial para aquellas enfermedades de origen hereditario o genético, y esta promesa sólo se ha ido cumpliendo lentamente, mucho más lentamente que lo que queríamos.
 
“Mi punto de vista es que además de conocer la manera como están codificados los genes tenemos que hacer más trabajo en conocer cómo es la estructura de las proteínas que producen esos genes y cómo interactúan, cómo cumplen diferentes funciones biológicas y cómo se acoplan a diferentes receptores. Yo soy todavía optimista sólo que ya no creo que llegarán tan rápido las soluciones”, indicó el Nobel.
 
Este conocimiento de la estructura de las proteínas también tuvo un cambio grande cuando se pudo ver la estructura tridimensional de algunas de estas proteínas. Usted hizo reverencia al caso de las Vacas Locas ¿Cómo influyó en la solución de ese problema el poder ver en 3D estas proteínas llamadas priones?
 
“Nosotros pudimos registrar que los priones que estaban atacando a las vacas y destruyendo su cerebro en la enfermedad conocida como Vacas Locas (encefalopatía espongiforme bovina). Cuando comparamos esa imagen en 3-D con la imagen de la proteína que estaba afectando a seres humanos  mostramos que los priones de vacas, humanos, cerdos y otros animales eran muy parecidas y así las autoridades quedaron convencidas de que debían tomar una decisión radical y detener la venta de productos con proteína de ganado para evitar el aumento de infecciones en humanos. Ese es sólo un ejemplo, quizá emblemático, de cómo la visualización de proteínas en 3-D influyó en una política pública muy clara”, agregó.
 
El científico suizo dijo que desde hace más de 25 años colabora con científicos mexicanos y que está positivamente sorprendido del avance de la ciencia mexicana y su presencia en el mundo. Se describió como un amante del futbol pero lamentó que ya no podrá ir a una olimpiada a competir por una medalla.
 
“Sé que ya no jugaré en unos juegos olímpicos pero también se que lo que he aprendido de la hemoglobina, que es la proteína transportadora de oxígeno, me podría ayudar a aumentar mi propio rendimiento y la duración de mi esfuerzo”, bromeó el doctor, de 73 años de edad, antes de despedirse.

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