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Mitos y verdades de los alimentos enlatados

Es importante evitar comprar latas abolladas y sobre todo lavarlas antes de almacenarlas en casa, explicó especialista a SUMEDICO.

  • 12/08/2012
  • 18:44 hrs.

Para adquirir alimentos enlatados hay que seguir una serie de reglas y cumplir con ciertos cuidados de prevención e higiene, señaló a SUMEDICO la nutrióloga Adriana Schulz (*).

“Uno de los principales mitos que existen alrededor de los alimentos enlatados es que la gente confía en que se mantienen igual de frescos que los alimentos que se adquieren de otra forma, congelados, por ejemplo, pero se ignora que la comida enlatada pasa por un proceso de preparación y tienen demasiados aditivos para conservarlos”, señaló. 

Debido a esto, como señaló la especialista en nutrición, la calidad de los alimentos se pierde, tanto como vitaminas, minerales y fibra, además de tener un alto contenido de sodio, lo cual no es saludable para muchas personas.

Otro punto a tomar en cuenta es el almacenamiento, ya que “la gente acostumbra guardar las latas confiando en que tienen una fecha de caducidad amplia, pero lo olvida y se guardan latas de atún o verdura, por ejemplo, durante mucho tiempo”, explicó.

Además de esto, la nutrióloga señaló que, en muchos casos, debido a que las latas son almacenadas en grandes bodegas, tienen contacto con ratas, las cuales pueden defecar u orinar en las latas, “por ello es importante que, como si fueran frutas y verduras, las latas deben ser lavadas y después almacenadas en casa, inclusive las latas de refresco, porque pueden venir contaminadas y provocarnos alguna enfermedad”, señaló.

Golpes y fisuras
Un mito más alrededor de los alimentos enlatados es que, cuando el envase está golpeado, puede liberar fragmentos de aluminio los cuales pueden contaminar la comida.

“Es verdad, pero más que por alguna sustancia tóxica, es porque con el golpe puede formarse una fisura, la cual no está a simple vista, pero puede que haya filtración de algún tipo de microorganismo, así es que hay que revisarlas muy bien antes de comprarlas, para evitar adquirir envases que estén golpeados o abollados”, refirió la nutrióloga.

Finalmente, recomendó realizar un inventario cada año respecto a lo que se tiene almacenado y deshacerse de aquellas latas cuya fecha de caducidad se haya cumplido.

“Hay que tirar la comida y deshacerse de la lata, no tirar la lata simplemente porque alguien más puede consumirla y ya está caducada, ya está echada a perder y eso puede provocarnos alguna enfermedad”, concluyó.

(*) Lic. en nutriología Adriana Schulz
Centro DISANA
adrischulz@gmail.com

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