A las nuevas subvariantes de ómicron no les importa que estés vacunado o que ya hayas tenido una infección previa. De acuerdo con una investigación publicada en The Lancet, las subvariantes de ómicron BA.1, BA.2 y BA.3 revelaron una resistencia parecida a la actividad neutralizante del suero administrado por la vacuna y la infección, además de un mayor potencial infeccioso que la variante BA.2.

La pandemia no se ha terminado y en Israel agregan que además del escape a la protección visto en las subvariantes de ómicron, también se han observado nuevas variantes de coronavirus generadas en pacientes crónicos. Esto es lo que se sabe hasta el momento.

¿Las subvariantes de ómicron se burlan de nosotros?

The Lancet apunta que se pudo ver una inducción de anticuerpos neutralizantes detectables contra la mutación de la proteína espiga en el 84% de los participantes del ensayo de neutralización de pseudovirus interno, pero la neutralización de las subvariantes de ómicron BA.1, BA.2, BA. 2.11, BA.2.12.1, BA.2.13 y BA.4/BA.5 no fue detectable o apenas pudo ser encontrada.

“La subvariante BA.2.12.1 de ómicron mostró una mayor que la BA.2 a un refuerzo y las subvariantes BA.2.11, BA.2.12.1 y BA.2.13 tuvieron  una mayor resistencia que la subvariante BA.2 a un amplificador”, mencionan los expertos.

Algunas nuevas mutaciones se están generando en los hospitales

Investigadores de la Universidad Tel Aviv, de Israel, plantean la hipótesis de que las variantes de preocupación surgieron de personas con infecciones crónicas, ya que en algunos pacientes inmunocomprometidos con infección por la covid-19 del síndrome respiratorio agudo severo crónico, se pudo ver una evolución adaptativa importante.

Su estudio fue publicado en el journal Nature y en dicha revista científica se puede leer lo siguiente:

“Hallamos evidencia de poblaciones virales polimórficas dinámicas en la mayoría de la gente, lo que sugiere que un sistema inmune comprometido elige la evasión de anticuerpos en nichos particulares en el cuerpo del paciente. Sugerimos que hay una compensación entre la evasión de anticuerpos y la transmisibilidad y que se requiere un control exhaustivo de las infecciones crónicas para que haya una mejor comprensión de las variantes de preocupación”.