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Osteoartritis, causada por edad o lesiones

Experto dijo a SUMEDICO que esta enfermedad puede originarse por lesiones como golpes o por desgaste a causa de la edad o por sobreuso.

  • 26/05/2013
  • 20:05 hrs.
Dicen que la naturaleza es sabia, y como parte de ella, el funcionamiento del cuerpo lo es, cuando no se han presentado alteraciones, y en el caso de los huesos, en las articulaciones u uniones de hueso con hueso los bordes están recubiertos con una masa suave y flexible llamada cartílago.
Este cartílago permite a las personas moverse, libremente sin que sus huesos sufran daños, pero en ocasiones ese cartílago se termina y es entonces que los  huesos comienzan a chocar entre sí y a lastimarse generando dolores graves e incluso deformaciones por el constante tallar.
 
Cuando falta este recubrimiento gelatinoso, se diagnostica osteoartritis y es entonces que el paciente comienza a tener más lesiones porque no hay nada que amortigüe los golpes entre los huesos.
 
“Esa constante fricción, causa dolor, inflamaciones, pérdida de movilidad principalmente, y en ocasiones notamos como si los huesos se fueran de lado”, dijo en entrevista con SUMEDICO el ortopedista Eduardo Holshneider.
 
El experto refirió que si un hueso se llegara a romper, podría quedar atrapado entre la misma unión y causar aún daños más graves porque se incrementa la fricción.
 
Holshenider señaló que las personas pueden comenzar a desarrollarla a partir de los 65 o 70 años, pero puede llegar a presentarse en jóvenes a causa de lesiones por caídas golpes, o accidentes más graves en los que las articulaciones de vean comprometidas y forzadas a tomar posiciones no naturales, es decir que se doblen hacia otro lado.
 
Pero también existen otros factores de riesgo que pueden provocar esta enfermedad, algunos son controlables como la obesidad o el sobre uso, mientras que otros son de origen genético o no controlable como los defectos de nacimiento.
 
“Pensamos que solo los dedos de las manos o las rodillas son susceptibles de desarrollar esta enfermedad, pero en realidad todas las articulaciones pueden presentarla incluso el cuello o la columna y por ello ante cualquier anomalía del movimiento hay que revisarse y no esperar a que tengamos una deformación grave o dolores casi incontrolables”, afirmó el ortopedista.
 
Sin embargo no hay ninguna prueba médica única como los análisis de sangre, que ofrezca un marcador para diagnosticar la enfermedad, sino más bien un conjunto de observaciones que los expertos hacen, que incluyen desde una revisión en el consultorio, conocimiento de la historia clínica del paciente, y las radiografías, que pueden mostrar más gráficamente qué ocurre con el hueso del paciente.
 
El experto señaló que esta enfermedad no se cura porque no hay manera de reaparecer el tejido perdido, pero si existen tratamientos que permiten al paciente recuperar la función de sus articulaciones, disminuir o eliminar el dolor y prevenir las malformaciones.
Para ello se pueden ocupar desde medicamentos, hasta el cambio en el estilo de vida en el paciente, “y esta es la parte más importante, porque cuando el paciente tiene una buena dieta, un peso saludable, y un correcto descanso, ayuda a sus articulaciones a no desgastarse más de lo necesario”.
 
En algunos casos, Holshneider señaló que es necesario utilizar fisioterapia e incluso cirugía para tratar de reconstruir la parte dañada.
 
(*) Eduardo Holshneider
Ortopedista traumatólogo
5278 2300
 

 

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