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Promueven plan para prevenir malos hábitos

La Organización Mundial de la Salud, crea un proyecto para controlar las enfermedades no transmisibles causadas por costumbres poco sanas.

  • 27/05/2013
  • 17:59 hrs.
En el mundo, el 60% de las muertes son causadas por enfermedades no transmisibles, provocadas a su vez por malos hábitos como llevar una alimentación inadecuada, el consumo de tabaco y del alcohol, razón por la cual la Organización Mundial de la Salud (OMS), presentó un Plan de Prevención y Control que fija metas mundiales de aplicación voluntaria.
 
El propósito es prevenir y controlar estos males, que en Latinoamérica son responsables del 69% de los fallecimientos. El programa convoca a los países a reducir los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles, incluido el sedentarismo.
 
Las costumbres poco sanas, refiere el organismo, provocan problemas cardiovasculares, pulmonares, hipertensión, diabetes y cáncer, que en su conjunto son responsables de 36 millones de muertes al año, cifra que podría elevarse a 55 millones en 2030.
 
Una de las máximas preocupaciones son las enfermedades relacionadas con la obesidad o con los trastornos vinculados al tipo de dieta que se lleva. En el mundo, fallecen 2.8 millones de personas por este tipo de dolencias, de ahí que Corporate Accountability Internacional, un Organismo No Gubernamental, esté interesado en que las empresas de  comida chatarra no escapen a una regulación oficial de los productos que ofrecen.
 
Al respecto, Shanthi Mendis, directora de Enfermedades No Transmisibles de la OMS, explicó en reunión con la prensa, que es necesario trabajar con todos los sectores y esperar que colaboren y se comprometan con la salud pública mundial y especifíca que “tenemos que ser muy conscientes y estar muy vigilantes para evitar conflictos de intereses y para asegurarnos de que la industria de la alimentación hace lo que dice”.
 
Para Francesco Branca, director de Salud y Nutrición de la OMS, "con la industria del tabaco está claro que no vamos a colaborar, pero con la industria alimentaria debemos hacerlo, intentar que ellos reduzcan las substancias nocivas o pocos recomendables, sin tal vez tener que esperar a que se plieguen a la regulación oficial".
 
Las nuevas metas que se establecen, para que gobiernos y autoridades sanitarias los cumplan de aquí a 2025, son: 
  • Hacer del conocimiento público la importancia de la detección temprana, específicamente a través de los centros de salud de atención primaria.
  • La necesidad de que los gobiernos promuevan la reducción del consumo del alcohol
  • Promover el incremento en la ingesta de frutas y hortalizas a 400 gramos diarios, lo que equivale a cinco piezas
  • Combatir el sedentarismo, para alcanzar una prevalencia de inactividad apenas del 10%
  • Reducir el consumo de sal, para reducirla en 30%
  • Bajar el consumo de ácidos grasos saturados 
  • Disminuir el consumo de tabaco en 30%
  • Controlar los niveles de hiperglucemia, hipertensión arterial (reducción del 25%), sobrepeso u obesidad e hipercolesterolemia
  • Al menos, el 50% de las personas que lo necesitan, deben recibir farmacoterapia y asesoramiento para prevenir ataques cardíacos y accidentes cardiovasculares 
  • Que el 89% de los pacientes que lo precisen cuente con los medicamentos esenciales, incluidos los genéricos, tanto en centros de salud públicos como privados
  • Reducir en publicidad dirigida a los menores de edad, el impacto de la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas ricas en grasas saturadas, ácidos grasos, azúcares libres y sal
  • Adopción de una política nacional que limite la cantidad de ácidos grasos saturados y eliminar el uso de aceites vegetales parcialmente hidrogenados en los alimentos (Con información de 20minutos.es)

 

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