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¿Sabes qué es la dismorfia muscular?

La disformia muscular es un trastorno en el cual la persona está obsesionada con la musculatura de su cuerpo.

  • 03/10/2011
  • 10:32 hrs.
La reciente obsesión de hombres y mujeres por la estética corporal, generalmente derivada de la presión social, ha generado que se realicen muchos estudios al respecto. 
 
Un estudio realizado en Harvard en 1993, demostró que los varones que practicaban la halterofilia presentaban problemas de ineptitud e incompetencia, además de sentirse poco atractivos físicamente. Al resultado de este estudio se le llamó complejo de Adonis o Vigorexia.
 
“En un artículo publicado a finales de 1997 en la revista Psychosomatics, el mismo equipo (de Harvard) propuso los criterios para diagnosticar esa alteración, a la que luego denominó trastorno dismórfico corporal, como se le conoce actualmente”, indicó Rosalía Vázquez Arévalo, investigadora de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, de la UNAM.
 
A diferencia entre los que sufren de trastorno dismórfico corporal y dismorfia muscular es que los primeros se preocupan por una parte del cuerpo en específico, mientras que los segundos se preocupan por su cuerpo en general. 
 
De acuerdo con los estudios realizados, esto afecta más a hombres que a mujeres, provocando consecuencias como angustia crónica, deterioro de las relaciones sociales y la actividad profesional, además del abuso de esteroides anabólicos.
 
Según las investigaciones, el aumento de disformia muscular y el consumo de esteroides han aumentado en el país, sobre todo en el norte, gracias a la influencia de Estados Unidos, por ello, un grupo de estudio se dedicó a investigar sobre la imagen corporal de los hombres y su insatisfacción.
 
“Queríamos saber qué tanto se sentían a gusto con su cuerpo, cómo percibían su imagen, o bien, qué tanto se sentían insatisfechos y cuáles eran sus conductas dirigidas a modificarlo”, indicó Vázquez Arévalo.
 
Los sujetos se dividieron en grupos: usuarios de gimnasios, obesos, personas con peso normal que hacían ejercicio y de personas con peso normal que no lo hacían. Más de la mitad de los primeros reconocieron tomar suplementos y el 2 por ciento admitió tomar esteroides.
 
Pero “11 por ciento de los individuos con peso normal que no hacían ejercicio, experimentaron insatisfacción. Ahora bien, la interiorización del modelo típico de musculatura lo encontramos en todos los segmentos. No obstante, el riesgo de dismorfia muscular fue mayor en los usuarios de gimnasios; éstos presentan más dependencia al ejercicio y al perfeccionismo, y son más influenciables por la publicidad relacionada con un cuerpo musculoso”, señaló Vázquez Arévalo.
 
También se relacionó la alimentación con este problema, ya que mientras las mujeres ayunan, los hombres solamente dejan de consumir harinas y masa, pero ellos presentan un problema más cercano a la bulimia.
 
En algunos casos, los investigadores descubrieron que los mismos entrenadores les proporcionaban los esteroides a sus alumnos. 
 
“Como cualquier trastorno, la dismorfia muscular es un proceso. Unas veces observamos a quienes la padecen si están obsesionados por el ejercicio, y otras, si ya consumen esteroides anabólicos”, indicaron los investigadores.
 
El problema de los esteroides anabólicos es que hacen que los músculos crezcan, aunque también lo hace el corazón el cual bombea más sangre. Sin embargo, al no ser músculos las arterias no crecen, lo que puede provocar muerte súbita a consecuencia de un infarto al miocardio.
 
“Los consumidores de estos productos están conscientes de los riesgos, pero aún así siguen con su uso; por eso se dice que padecen un trastorno”, finalizó la investigadora. (Fuente: UNAM)
 

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