publicidad

Otros

Tras un infarto, se registra hiperactividad cerebral

Estudio explica que el cerebro tiene el potencial de procesar niveles elevados de información interna durante la muerte clínica.

  • 14/08/2013
  • 09:27 hrs.

Investigadores de la Universidad de Michigan parecen ofrecer pistas, sobre porque en situaciones críticas muchas personas dicen haber visto una luz al final de un túnel. 

Es así que comienzan relatando que el cerebro humano posee la capacidad para generar estados internos de consciencia durante el sueño, que es cuando dicen que se sufren las experiencias fantásticas mortuorias.

Y dicen que aparentemente existe relación entre los infartos al miocardio y las experiencias mortuorias, pues el 20% de los supervivientes señala haber tenido visiones y percepciones internas durante su muerte clínica.

En éste sentido, “lo extraño de las experiencias cercanas a la muerte, es que no son casos aislados y se dan en personas de todo el mundo con diferentes culturas y religiones”, indicaron los especialistas.

Para conocer si es el cerebro el que origina las experiencias alucinógenas y cómo las genera, que investigadores llevaron a cabo un estudio en ratones en el que analizaron electroencefalogramas de ratas a las que les propiciaron un infarto de miocardio.

"Muchas personas pensaban que el cerebro, cuando está en muerte clínica, está inactivo o hipoactivo, con menos actividad que cuando se está en estado de vigilia, y nosotros hemos demostrado que esto no es así", afirma la doctora Jimo Borjigin, de la Universidad de Michigan y principal autora del estudio.

Borjigin dijo que “lo que estos investigadores han detectado, es que el infarto de miocardio estimula una gran actividad eléctrica en el cerebro generando conexiones entre diferentes áreas y una gran excitación neuronal”.

Pues lo comprobaron en nueve ratones, a los que se les realizó un electroencefalograma mientras sufrían un infarto y 30 segundos después del ataque, tiempo en el que el corazón de los animales dejó de latir y la prueba cerebral detectó un aumento de las ondas cerebrales de alta frecuencia, denominadas oscilaciones gamma, indicó la especialista.

"Los datos sugieren que el cerebro del mamífero tiene el potencial de procesar niveles elevados de información interna durante la muerte clínica, que son incluso mayores que los que se dan en un estado de vigilia. Lo que ofrece una fuerte evidencia de la fuerza del procesamiento cognitivo en un estado cercano a la muerte", afirman los investigadores.

"Esto nos da un borrador para comenzar a explicar las experiencias cercanas a la muerte. El hecho de que estas personas vean una luz quizás indique que la corteza visual en el cerebro es muy activa y tenemos evidencia para sugerir que este podría ser el caso, porque hemos visto un aumento de ondas gamma en el área del cerebro que está en la corteza visual", ha declarado Boriigin.

Según Borjigin, el hecho de haber detectado la misma actividad en todas las ratas que sufrieron un infarto debería ser suficiente para realizar futuros estudios en humanos que confirmen estos resultados. (Con información de El mundo.es)

publicidad

publicidad

publicidad

publicidad