Fobias, un trastorno que se puede curar

La fobia es un miedo irracional desencadenado por un estímulo; se debe atender de manera integral, señala psiquiatra a SUMEDICO.

25/08/2011 8:54
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“Es un miedo irracional a todo lo que tenga plumas, llámese pájaro, mariposa, plumero, guajolote, pollito, no puedo soportarlo, es superior a mis fuerzas, no soporto que estén cerca de mi ni volando, ni tocarlos… es más, un plumero difícilmente lo tomo, no es broma.
A la hora que me acerco a ellos o si ellos se acercan hacia mí, es un pánico terrible, me echo a correr, no puedo con eso”, así es como Gabriela López describió su fobia. Testimonio en video

Al dar su testimonial a SUMEDICO, Gaby reconoció que este miedo le hace perder toda cordura: “Un día en el patio de mi casa, una mariposa negra de esas grandotas, se me acercó y choco en mi cara, empecé a gritar y corrí como loca y fui a chocar con una ventana y pude haber roto el vidrio y me pude haber lastimado, al chocar esa mariposa negra conmigo, fue algo desquiciante”.

Este tipo de relatos no son exagerados, incluso puede haber situaciones en las que las personas con fobias puedan atentar incluso contra su vida, porque la sensación emocional que sienten es sumamente fuerte, superior a ellos, y esta afección puede registrarse tanto en niños, adolescentes o adultos, aseguró en entrevista con SUMEDICO la doctora Irma Corlain Noriega(*), miembro activo de la Asociación Psiquiátrica Mexicana.

“Es como una descarga eléctrica en todo su cuerpo, y ellos realmente sienten que no pueden respirar, que el corazón se les sale y están a punto del infarto, sienten que no tienen escapatoria, es un miedo totalmente irracional”.

La especialista fue clara al señalar que no es una simple o una gran emoción, “no sirve de nada decirles a estos pacientes que le echen ganas y respiren profundo. Las fobias son enfermedades cerebrales, no son emociones, son enfermedades que tienen que ver con el sistema nervioso central y los neurotransmisores, por lo tanto requieren de psicoterapia” .

Puntualizó que las fobias se encuentran dentro de los trastornos de la ansiedad, derivadas de alteraciones bioquímicas a nivel cerebral, las cuales se heredan, por tanto requieren de atención psiquiátrica, sobre todo cuando llegan a ser tan severas que son causa de discapacidad tanto en el ámbito escolar como laboral.

“En las fobias están involucrados muchos sistemas hormonales y neurológicos, hay un desequilibrio de los neurotransmisores que producen signos y síntomas somáticos los cuales derivan en malestar, donde se dan síntomas parecidos a la ansiedad”.

Los 4 pilares para señalar que hay un trastorno de este ansiedad son:

  • Expectación aprensiva, es esta sensación de que algo malo va a pasar, pero no se sabe qué es.
  • Escrutinio.- Búsqueda de lo que provoca la intranquilidad y la persona comienza a preguntarse si cerró bien la puerta, si apagó la estufa, habla a casa de sus familiares para ver si están bien, etcétera.
  • Descargas orgánicas.- Reacciones físicas como palpitaciones, taquicardias, sensación de calor, sudor, hormigueo, incluso pérdida de control  esfínteres, calor, palidez, desmayo
  • Tensión muscular.- dolor en el cuello, cervical, lumbar, tempo-mandibular

Lo que marca la diferencia entre la ansiedad y la fobia, es que este miedo irracional lo desencadena un estímulo como los insectos, alturas, espacios cerrados, la sangre y otros.

Dos tipos de fobias

La doctora Corlain Noriega refirió que existen dos tipos de fobia:

Específica, que tiene un detonante como son los lugares cerrados (claustrofobia); arañas (aracnofobia); a las alturas, (acrofobia)

Social, la cual tiene los mismos síntomas ante la sensación de que pueda hacer el ridículo o vaya a ser susceptible a una crítica en público.

La también jefa del Departamento de Psiquiatría del Hospital de Especialidades del Siglo XXI-IMSS, refirió que si bien hay personas que pueden controlar sus fobias, lo cierto es que un importante porcentaje de quienes la padecen no lo logran y enfrentan problemas adyacentes de disfunción laboral, familiar y social.

Citó un ejemplo: “Es un chico que tuvo una crisis de fobia en el segundo piso de su preparatoria, por lo que las siguientes materias que deba cursar en salones de un piso arriba las va a reprobar, porque no puede subir los escalones de donde le dio el ataque, sólo pasa las materias del primer piso, esta es una repercusión académica”.

En materia laboral, pues puede frenarse el desarrollo de una personas que sea sumamente capaz en su profesión, pero que pueda hacer presentaciones en público a causa de su fobia social.

La experta apuntó que muchas de las fobias pueden desencadenarse por un estresor, como un perro que atacó al paciente o un insecto, pero si los síntomas permanecen, deben de atenderse de manera integral, es decir con un tratamiento psicofarmacológico (en el que se utilizan depresivos y ansiolíticos) y psicoterapéutico donde lo más frecuente es aplicar la terapia de desensibilización, donde al paciente se le pone primero detrás de una ventana a ver la causa de su fobia (un insecto, perro, etcétera), para que después el mismo lo dibuje y luego pueda tocar lo que plasmó en una hoja o cartulina, así poco a poco podrá controlar su miedo.

Finalmente, la especialista indicó que las fobias se pueden detectar desde temprana edad, por lo que los padres deben de poner atención a las reacciones de sus hijos, debiéndose tener en cuenta que ya sea en niños, jóvenes o adultos, las fobias se pueden curar.

(*) Doctora Irma Corlain Noriega, jefa del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI, miembro activo de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, de la Sociedad  Internacional de Trastornos Bipolares. Teléfono de consultorio: 55 68 63 41


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